(Pulso/Bloomberg) El precio del cobre subió a un máximo de tres semanas después de que Freeport-McMoRan despidiera a los trabajadores en huelga en la segunda mina de cobre más grande del mundo, ensombreciendo las perspectiva de la oferta.

El sindicato mundial IndustriALL dijo el miércoles que Freeport emitió 2.018 notificaciones de “renuncia voluntaria” a trabajadores que estuvieron ausentes por más de cinco días en la mina Grasberg en Indonesia. Las tasas de extracción y procesamiento de Grasberg se han visto afectadas por la huelga, y “un gran número” de trabajadores que no regresaron al trabajo a pesar de múltiples convocatorias “se consideró que habían renunciado”, dijo el portavoz de Freeport Eric Kinneberg el jueves en un correo electrónico.

El precio del metal ha subido un 24% en el último año, debido a que las interrupciones en las minas Grasberg y Escondida generaron preocupación por una escasez mundial. Los inventarios que sigue la Bolsa de Metales de Londres cayeron luego que los pedidos de retirar metal de las bodegas en Asia aumentaron el miércoles a su nivel más alto en más de seis meses.

“Parece que hemos tenido una cierta reacción retardada a la noticia de Grasberg, y una respuesta refleja en otros metales”, dijo Leon Westgate, analista de Levmet U.K. Ltd., en una entrevista telefónica. “Despedir a los trabajadores no hace que parezca que la mina vaya a recuperarse repentinamente y comenzar a alcanzar la capacidad de producción”.

En este contexto, el precio del cobre avanzó 0,04% a US$2,57 la libra.

Tomando medidas

El miércoles, la división local de Freeport dijo que está encaminada a cumplir con su objetivo de producción, aun cuando los trabajadores extendieron la huelga en la operación por otro mes.

La unidad de Indonesia de la compañía con sede en Phoenix está tomando medidas para mitigar el impacto mediante la reasignación de recursos, la capacitación de más trabajadores y el uso de existencias para complementar la planta de concentrado, dijo Kinneberg en el correo electrónico del jueves. La mayoría de los 30.000 empleados están trabajando, indicó. Aproximadamente 4.000 trabajadores no han llegado a trabajar en las operaciones de Indonesia, según Kinneberg. El sindicato local en Grasberg ha dicho que unos 10.000 trabajadores sindicalizados están en huelga.