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Alberto Salas: «El 2016 la economía va a crecer 2% con cara que puede ser menos»

Líder de los mineros y la CPC muestra su preocupación por la economía y llama a construir reformas sobre lo que ya existe.

(La Tercera) Hasta con la Presidenta Michelle Bachelet quiere hablar Alberto Salas, presidente de la Sonami y también de la CPC, para convencer al gobierno que es necesario desembolsar US$ 10 millones adicionales en créditos para ir en ayuda de la pequeña minería.

El líder de los empresarios está agotando todas sus fichas para elevar el precio de sustentación que se negocia con el Ministerio de Hacienda, con la idea de subir de 30 a 40 los centavos de cobre que los pequeños mineros reciben como préstamos por el mineral que les compra Enami.

La preocupación no es menor. En 2008 existían 1.906 faenas de la pequeña minería y a la fecha sólo hay 953. Pero, enfatiza Salas, existe el riesgo que a fines de diciembre, sin precio de sustentación, tengan que salir del mercado unas 250 a 300 faenas adicionales.

En relación al país, el líder de la CPC señala que 2016 será un año plano, con un crecimiento bajo, estimado en 2% pero que incluso podría ser menos. La visión está nublada respecto a cómo reactivarla, dado el nivel de incertidumbre que existe en Chile, dice, por las reformas que lleva adelante el gobierno. Eso, agrega, hace que la inversión no repunte.

¿Ha conversado este tema con el ministro Rodrigo Valdés?

El jueves 10 de diciembre me reuní con él. Me escuchó atentamente, pero tiene dudas sobre qué se hace si el precio no sube y qué sucede ahí con los créditos otorgados.

¿Cómo opera la política de sustentación?

El 2003 se creó el Decreto Supremo 76 de fomento para la pequeña y mediana minería. Ahí se estableció una política que tiene tres puntos centrales: una política de compra, que consiste en asegurar que los mineros pequeños serán los primeros a los que se le comprará el mineral; una política de fomento productivo y; por último, una política de sustentación de precios que dice que cuando el precio de cobre baja a niveles menores que el precio de largo plazo fijado por Hacienda, se le presta dinero a los pequeños mineros, que es la tarifa de sustentación. Y que cuando el precio sube, los mineros devuelven ese crédito.

¿Se han logrado recuperar todos los créditos?

Este es un crédito sectorial y al ser así y no individual, la recuperación es 100% segura. Esta política ha sido exitosa porque siempre el Estado ha recuperado lo prestado.

¿Cuántas veces se han pedido créditos?

Se usó con mucho éxito en la década del ochenta y entre 1998 y 2003 también. Se prestaron US$ 30 millones al sector en crédito de sustentación y el 2004, año en que se recuperó el precio del cobre, se devolvieron US$ 40 millones, es decir, capital más intereses. Después, en la crisis del año 2008 se prestaron US$ 11 millones y el 2009 se devolvieron US$ 13 millones, pero además, como se equivocaron en la cobranza, el sector devolvió US$ 1,5 millón más. Ese monto adicional se devolvió este año, pagando el precio de sustentación establecido por decreto, que es de 30 centavos, más 10 centavos adicionales proveniente de este fondo que quedó en el Fisco. Y son esos 10 centavos adicionales los que se requieren mantener para el año 2016. Esos 10 centavos adicionales tienen un costo aproximado para el gobierno de US$ 10 millones.

¿Un precio de sustentación de cuarenta centavos permite que la industria flote?

Este año el precio promedio alcanzó a US$ 2,50 la libra y se dieron 40 centavos de sustentación, con lo que los mineros lograron observar un precio de US$ 2,90 la libra.

Para 2016, las proyecciones sitúan el precio en orden de US$ 2,10 la libra y los mineros sólo tienen asegurado 30 centavos, por lo que -aunque están ajustando sus costos- no es suficiente. ¿Qué está haciendo la pequeña minería entonces? Han hecho un ajuste que implica un gran esfuerzo para ellos, el que comenzó en 2013 y este año se ha intensificado.

¿En cuánto bajaron sus costos?

Tenemos una estimación que, en promedio, ha habido un ajuste de unos cuarenta centavos. Es decir, si antes sus costos estaban en US$ 2,90, hoy están en US$ 2,50 por eso estamos tratando de mantener esos precios. El sector hace un esfuerzo, pero le vamos a pedir a Enami que haga un esfuerzo también para reducir sus costos. Acá estamos todos colaborando para que la actividad siga funcionando. A Enami le conviene que el sector continúe operando y abasteciendo sus plantas, para que no le aumenten sus costos de tratamiento y, con ello, a su vez, no aumentan sus pérdidas.

¿En qué consiste ese plan y cuándo comenzará operar?

Eso se está conversando con la Enami. Lo que hemos visto, de acuerdo a nuestros cálculos, es que los precios de tratamiento que se les cobra a los pequeños mineros por procesar sus minerales, deben bajar de acuerdo al mercado. Si bien es la Enami la que toma la decisión final y sabemos que la compañía también está enfrentando una situación delicada, siempre ha habido disposición a colaborar. Pero esta caída de los cargos no es discrecional, sino que tiene que ver con el mercado. Por ejemplo, si el ácido sulfúrico baja, la tarifa tiene que bajar porque vale menos y en el mercado el valor del ácido ha bajado bastante, unos US$ 25 a US$ 30 la tonelada, entonces, esa disminución debería traspasarse a la tarifa de compra del mineral.

Si ahora se habla de que el precio de cobre podría seguir bajo incluso por cuatro años, ¿las dudas de Hacienda no son justificadas?

Estoy de acuerdo con eso, pero este mecanismo permite modificar el precio que el propio Ministerio de Hacienda establece para el largo plazo. Por eso, lo que le decimos a Hacienda es présteme en los ciclos de precios bajos y se lo devolveremos con los intereses correspondientes en los ciclos de precios altos. Esto ha funcionado exitosamente en el pasado.

Método inteligente

¿Le gustó el calificativo de “inteligente” que usó Valdés respecto de la fórmula que están analizando para perfeccionar el precio de sustentación?

Esta fórmula también es inteligente.

¿Le sorprendió el anuncio?

Es propio de los ministros de Hacienda. Ellos siempre tienen una alta capacidad intelectual y quieren ponerla en práctica. Ellos miran otras variables que a lo mejor uno no ve. Pero quiero insistir en que este es un mecanismo simple que ha funcionado y que ha significa créditos para los pequeños mineros y se devuelve con intereses. Eso significa que el Estado recupera su plata.

¿No es necesario modificarlo entonces?

A nuestro juicio, no es necesario modificar el mecanismo de sustentación, pero puede haber otras variables que nosotros no vemos, como la fijación de derivados donde uno podría pensar en tener una estructura nacional para proteger parte de la producción con derivados. Pienso, por ejemplo, que debería haber un fomento más directo, es decir, que la Enami haga un alumbramiento de las reservas mineras para que los mineros tengan mejor conocimiento y así bajar sus costos. Hay muchas cosas que se pueden hacer, pero ellas resultan mejor cuando todos participamos.

¿Se ha hablado de establecer una mesa de trabajo?

No. Lo que decimos es revisemos los temas, pero seamos capaces de obtener una legitimidad. Evitemos tener que decir que eso no era tan bueno, como ocurrió con la reforma tributaria, que se hizo sin la participación del sector productivo, donde obviamente podríamos haber aportado. Tanto fue así, que tuvieron que hacer otra ley para aclararla.

¿Cuándo debería estar solucionada la política de sustentación?

Tiene que ser antes de fin de año, porque hay que anunciar las tarifas de compra para enero. El ministro dijo que respondería en dos semanas, es decir, el 28 de diciembre. Yo le había pedido 10 días, para tener esto solucionado el 24 de diciembre, como un regalo para la Navidad, a pesar que es un crédito.

¿El 28 de diciembre también se dará a conocer la nueva fórmula?

Lo que pedimos es muy simple: que los 30 centavos establecidos los incrementemos en 10 centavos, con un crédito a devolver con intereses cuando los precios suban. Ahora, estamos disponibles para modificar el decreto y colaborar con toda nuestra experiencia y conocimiento en hacer algo inteligente, porque nos gustaría que en esta fórmula inteligente pudiéramos poner nosotros también un poco de neuronas para que salga con legitimidad.

¿Ha pensado hablar con la Presidenta respecto de esto?

Obviamente quisiera conversar de este tema con la Presidenta. Ya le pedí una audiencia que espero nos dé prontamente.

Repunte del crecimiento

¿Cuál es la expectativa que tiene para 2016 en términos de crecimiento y de inversión?

Creo que el 2016 va a ser bien plano, porque la economía va a crecer 2% con cara que puede ser menos, y la inversión lleva siete trimestres con cifras negativas, salvo el último informe. El mundo experimentó un bajón importante, pero en Chile le sumamos las reformas que dan mayor incertidumbre y han influido negativamente en la inversión. Las decisiones de inversión son racionales y, por lo tanto, los factores de riesgo e incertidumbre son contrarios a la inversión.

¿Y qué se debe hacer para mejorar el crecimiento?

Debemos construir entre todos un acuerdo, cuyo contenido esté centrado en la productividad. Desde la CPC llevamos diez meses trabajando intensamente, con la participación de más de cien empresarios, en nueve mesas de trabajo. Durante marzo de 2016, haremos nuestro primer aporte al año de la productividad, entregando al país nuestras propuestas en esta materia.

¿Cuándo puede mejorar el escenario del país?

Lo que hay que hacer es recuperar las confianzas. Tenemos que trabajar con transparencia y crear un clima de negocio con menos incertidumbre. En la medida que vamos despejando eso, vamos a hacer capaces de recuperar las confianzas y mejorar la inversión. Esto nos permitirá la implementación de las propuestas productivas que emanen de todos los sectores. Más productividad nos permitirá crecer más y, con eso, aumentar el empleo, las remuneraciones y la calidad de vida de las personas.

Con las modificaciones e indicaciones que el gobierno está haciendo a sus reformas económicas, ¿hay más claridad del camino a seguir?

Creemos que la reforma laboral no apunta hacia los esfuerzos que hay que hacer para mejorar el escenario. Lo hemos dicho reiteradamente, es una reforma que no se hace cargo de temas importantes como la inclusión de la mujer y de los jóvenes a la fuerza laboral. Todas las indicaciones que se introdujeron fueron un pasito hacia adelante, pero varias ya fueron modificadas.

¿El 2016 será otro año sin claridad?

Hay que ver cómo se acomoda la economía con una reforma laboral tan rígida, cuando lo que necesitamos es flexibilidad. Lo mismo cuando hablamos de la reforma tributaria, donde hemos dicho que no nos oponemos a pagar más, pero hagámoslo de una manera simple, donde todos entendamos. Un tema donde aún esperamos cambios es en los incentivos al ahorro y la inversión, lo que hoy no está contenido en la reforma. Los cambios constitucionales anunciados también generan incertidumbre. Creo que lo positivo sería construir sobre lo que ya hemos logrado.

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