Ahorros de entre 30% y 50% se pueden lograr al reemplazar el diésel por el Gas Natural Licuado (GNL) como combustible en la flota de camiones mineros. Tales resultados se obtuvieron en estudios realizados por la empresa Hatch, que incluyeron: el transporte del gas natural hasta la planta de GNL; la producción estimada (considerando plantas de pequeña escala, con una producción del orden de 70.000 galones por día); la logística de transporte del insumo hasta el lugar (por tierra, barco o tren); las modificaciones a los motores de los camiones; y la compra de nuevos camiones mineros compatibles con el uso de gas natural, los cuales se espera estén disponibles por parte de los grandes proveedores a comienzos de 2017.

Al respecto, Hatch destaca que los últimos desarrollos tecnológicos apuntan a una más eficiente y efectiva adopción del gas natural, especialmente en las nuevas generaciones de motores duales y de gas para grandes camiones mineros.

“Otras oportunidades para reemplazar el diésel por GNL incluyen la fracturación y perforación en oil & gas, los motores de barcos y trenes, así como en calderas, hornos y generación de energía remota”, indicó la empresa.

De acuerdo con Hatch, la adopción del gas natural en reemplazo del diésel puede ser implementada en minas operativas alrededor del mundo, donde exista acceso a GNL barato o donde éste puede ser transportado económicamente por barco hasta el puerto de operación de la minera.

Cabe señalar que Estados Unidos y China son pioneros en el reemplazo del diésel por gas natural licuado. El primero, gracias a la revolución del shale gas, tiene acceso a abundante suministro de GNL barato.