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Femoglas concluye proyecto minero en puerto Tisur

Iniciativa contempló más de 70 mil m2 de planchas de FRP (sigla en inglés de plástico reforzado con fibra de vidrio, Fiberglass Reinforced Plastic), estando prácticamente terminado en un 95%.

La empresa Femoglas informó que concluyó un proyecto minero en puerto Tisur, Perú, el cual involucró ingeniería y soluciones por un monto aproximado a los US$ 1,5 millones. Se trata del segundo proyecto portuario que Femoglas concreta en el país vecino, dada la calidad de sus productos de amplia resistencia a ambientes con alta corrosión, tanto química como salina, resalta la compañía.

La empresa destaca además que el proyecto del puerto Tisur, unos dos mil kilómetros al sur de Lima, hacia la costa de Arequipa, contempló más de 70 mil m2 de planchas de FRP (sigla en inglés de plástico reforzado con fibra de vidrio, Fiberglass Reinforced Plastic), estando prácticamente terminado en un 95%. Las planchas de plástico reforzado con fibra de vidrio son revestimientos, tanto cubiertas como laterales.

“Generalmente estos revestimientos son metálicos, pero como existe un ambiente de mucha corrosión por la salinidad propia de un ambiente marino  y elementos químicos propios de los procesos de elaboración de concentrado de cobre, las planchas de FRP son las más adecuadas para esa condición, y una clara alternativa a los problemas de corrosión de los productos metálicos”, explica Pedro Cuevas, Jefe de Ventas de la División Industrial de Femoglas.

Por el puerto Tisur salen todos los productos de las grandes mineras de Perú, como Cerro Verde y Xstrata, entre otras. Sus instalaciones requieren de grandes naves que son depósitos de concentrados de cobre y de ahí se embarcan hacia el exterior, resalta la empresa.

“Hace mucho tiempo que comenzó esta tendencia alternativa a todo lo que son los productos metálicos. La minería antiguamente era un monumento al acero, ahora uno encuentra bastantes elementos plásticos reforzados”, agrega Pedro Cuevas.

Desde la empresa destacan que Femoglas es pionero en la fabricación de plástico reforzado en Chile y en la introducción de este material en el mundo industrial. Su fabricación es absolutamente local con materias primas importadas y ha ido cambiando, sobre todo en materia de protecciones UV que permiten prolongar la vida útil de este material respecto de lo que son los ataques de los rayos UV y todos los agentes atmosféricos que causan daño.

De igual forma, señalan que en Chile hay varios proyectos que han introducido el FRP como Sal Punta Lobos, la industria minera, puertos, pesqueras, etc.,  que tienen instalaciones a lo largo de toda la costa y han ido revirtiendo todas sus instalaciones metálicas a planchas de FRP como una solución para prolongar la vida útil de las instalaciones y reducir los costos asociados a la mantención y reposición de material dañado.

Pero es en la minería donde Femoglas ha logrado estandarizar de acuerdo a sus requerimientos y conveniencia, las áreas de mayor corrosión que es donde están los procesos químicos. La mayoría de los elementos están compuestos por plásticos reforzados, estructuras para plataformas de operación, parrillas de piso, barandas, revestimientos laterales y cubiertas de edificios. Femoglas ha tenido participación en el 90 % de los proyectos mineros a nivel nacional realizado la ingeniería de detalle y luego la fabricación y suministro de elementos de plástico reforzado (FRP).

Aplicaciones

Desde Femoglas comentan que el plástico reforzado tiene diferentes aplicaciones: perfiles estructurales, vigas, parrillas de pisos, barandas, escalerillas porta conductores eléctricas, etc., siendo la fibra de vidrio la que otorga la resistencia estructural y los polímeros utilizados conforman la barrera química que le otorgan una alta resistencia a la corrosión.  “No somos competencia del acero, porque el plástico reforzado está diseñado para actuar en ambientes donde el acero no tiene un buen comportamiento. En esas condiciones entramos nosotros con los productos de FRP FEMOGLAS.  Nuestra competencia es el acero inoxidable pero su costo es bastante más elevado, más pesado y requiere especialización para trabajar”, señala Pedro Cuevas.

Por otro lado, es un material tremendamente liviano en comparación con el acero. El peso específico del plástico reforzado es un 70 % menos que el acero,  por lo tanto la manipulación es muy fácil en comparación con  una parrilla o viga de acero. El costo de instalación es más barato ya que la manipulación, corte y perforación del producto es muy simple, por ejemplo, una parrilla metálica pesa 45 kilos por m2 mientras que una de FRP pesa 19 kilos por m2, es decir, menos de la mitad, indican desde la empresa.

Los equipos de levante necesarios para maniobras de izage en un montaje de estructuras de FRP  también son equipos de menor tamaño porque como el producto es tan liviano no se necesita un equipo tan potente. En relación al acero la vida útil del plástico reforzado va entre 10 y 15 años dependiendo de la correcta instalación y utilización que se le dé.  Un producto de acero puede tener vida útil de 1 o 2 años en un ambiente hostil  y los productos de FRP FEMOGLAS pueden superar los 15 años.

Actualmente Femoglas tiene representación en Perú, Colombia y Brasil. Sin embargo, sus productos han sido suministrados en diferentes lugares de América del Sur, América del Norte y Europa, entre ellos México y España.

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