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El nuevo orden en la cascada a un mes de la llegada de Rafael Guilisasti a la presidencia

En el directorio extraordinario de la semana pasada, las sociedades que forman parte de la cadena de control de SQM definieron que el estudio tributario Sapag & González los defenderá de los cobros del SII ante los tribunales tributarios.

(Pulso) De a poco las huellas de la era Ponce al mando de las sociedades Cascada empiezan a disiparse. Si bien su salida del directorio de SQM marcó un hito, la renuncia a las mesas de las sociedades que forman parte de la cadena de control de la minera parecen adelantar un cambio total, tanto en la administración como también en el control.

El jueves pasado se reunieron por segunda vez los directorios de las cascadas. Fueron citas extraordinarias para definir los equipos legales que las representarán ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros (TTA), esto una vez presenten la apelación a los US$113 millones que el Servicio de Impuestos Internos (SII) les está cobrando. El organismo estimó que la sanción de la SVS en el marco del llamado “Caso Cascada” implica que las transacciones cuestionadas fueron concertadas en el marco del esquema, por lo que no se puede considerar que fueron realizadas por bolsa y, por tanto, no están exentas del impuesto a las ganancias de capital, punto que el estudio de abogados tributarios Sapag & González deberá defender.

Si bien a penas fue un segundo encuentro, la mano del ex consejero de Corfo ya se empieza a sentir. Un ambiente en el que “no está la sensación de que todo viene cocinado de antes”, dice un cercano a la mesa. Rafael Guilisasti fomenta el diálogo, los debates y la conversación respecto a cuál debe ser el destino de las sociedades; mientras que la administración ha “cambiado de mano, explica la misma fuente, quien además sostiene que si antes con Aldo Motta la información solicitada por los directores no siempre llegaba, y cuando lo hacía era fuera de toda formalidad, con Ricardo Moreno, el nuevo gerente general, eso ha cambiado.

De hecho la primera medida concreta del empresario fue justamente pedir a SQM que aplazara la junta de accionistas donde se votaría la repartición de un dividendo extraordinario, para dar con esto más tiempo a éstos de asimilar el cierre de la mina Pedro de Valdivia.

A un mes de su nombramiento, el mercado parece creerle, pues el ADR de SQM sube 1,4% desde el 14 de septiembre y 2,78% desde que el 8 del mismo mes Ponce anunciara su renuncia. En el caso del mercado local, la SQM-B sube 0,44% desde que asumió Guilisasti.

Sin embargo, el rol del empresario también ha generado una serie de controversias debido a que antes de asumir cumplía como consejero de Corfo en plena disputa con SQM por la filial SQM Salar, sumando un nuevo flanco a la minera no metálica.

“El ex consejero posee información privilegiada y de carácter confidencial, respecto de la cual tiene un deber de reserva. Esta situación y su renuncia para asumir en las denominadas “Cascadas”, a nuestro entender, lo ha puesto en un evidente conflicto de interés. Se trata de intereses absolutamente inconciliables”, aseguró en un comunicado Eduardo Bitran, vicepresidente ejecutivo de la corporación.

Lo que viene

La salida de Ponce implicará que en la próxima junta de accionistas el directorio deberá ser votado nuevamente, abriendo con esto la posibilidad de un recambio. En esa línea, el mes pasado renunció a Calichera Julio Ponce Pinochet, hijo de Ponce Lerou, señal de los cambios que se concretarán.

Aún Ponce Pinochet está en Oro Blanco y Potasios, mientras que su hermana permanece en Calichera y Oro Blanco. Contesse Fica, hijo del ex gerente general de SQM y también multado por el caso Cascada, es director de Norte Grande.

A ellos se suman nombres como el abogado Sergio Montes, nombrado por Ponce en Norte Grande -quien de todos es quien muestra más independencia, dicen fuentes cercanas-, además Hernán Contreras Molina, abogado PS cercano a Osvaldo Andrade, y Patricio Phillips en Oro Blanco, quien cumplió un rol protagónico en el caso cascada al declarar ante la comisión investigadora respecto del intercambio de correos con el entonces ex subsecretario de Hacienda, Julio Dittborn.

En este escenario, el hermano del controlador, Luis Eugenio Ponce, también se ha mostrado más activo y de hecho fue él quien contactó a Rafael Guilisasti para asumir la presidencia de la Cascada.

Con todo, los cambios que se vendrán en la Cascada no sólo pasan por el directorio, sino que también por una serie de política que están bajo análisis. Eso, además de los ruidos respecto de una posible cesión del control, la que podría dirimirse en los próximos meses.

Sin embargo, el primer mes del empresario ha estado marcado por la reestructuración financiera de la firma, de mano de CorpBanca, banco del cual es director y que refinanció parte importante de las acreencias de la cascada, y que el viernes informó que no recibió intenciones de aceptación del rescate anticipado, razón por la cual Calichera subió el precio desde US$980 a US$1.020 por bono.

Habrá que ver cuál es la próxima jugada de Guilisasti al mando de las sociedades de Julio Ponce.

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