(Diario Financiero) La fuerte baja que ha registrado el cobre y, en especial, la perspectiva acerca de que su precio se mantendrá deprimido por todo lo que resta de este año e incluso el próximo, según algunos análisis, está afectando a las principales mineras del país.

Junto a la pérdida de 9.000 puestos de trabajo que ha tenido el sector en los últimos doce meses se podrán ver nuevas reducciones en los próximos días y semanas.

El caso más concreto hasta el momento es El Abra, una de las faenas más importantes del país, que la semana pasada anunció que recortaría en 50% su producción.

Se estima que de sus cerca de 1.500 trabajadores propios se podrían recortar entre 700 y 800 puestos, según el sindicato. A ello se podría sumar un número similar en contratistas, por una racionalización de los contratos ante la nueva realidad productiva.

De todos modos, Freeport McMoRan, que opera la faena, no ha establecido un número oficial de despidos, materia que se estaría evaluando en base a las necesidades.

En una comunicación interna informó que se suspendió el turno 7 x 7 que comienza esta noche porque están trabajando en un nuevo plan de funcionamiento, con menos dotación, el que debería funcionar desde ahora en adelante, incluyendo 2016 y 2017, períodos en que se espera tener menor producción.

La paralización que comienza hoy no tiene fecha de término, pero podría durar desde un par de días o hasta la primera quincena de septiembre.

Otros planes

Fuentes de la industria comentan que en Codelco también podría haber reducciones, principalmente en contratistas -donde la corporación ha estado revisando contratos- y en gerencias, tanto de la matriz como de las divisiones.

En ese sentido, cercanos a la estatal comentan que se podrían dar optimizaciones en algunos espacios.

En el gobierno, en tanto, señalan que podrían impulsarse nuevos planes de retiro, además de los existentes en El Teniente y Chuquicamata.

Estos han tenido un funcionamiento dispar. El de la operación de la Región de O’Higgins tenía una meta de 200 personas para este año, lo que se cumplió en marzo, y a la fecha llevan 100 personas más, comentan trabajadores. Incluso estiman que dado el escenario actual, es probable que crezca el interés por acogerse a esta figura anticipándose a un eventual peor desempeño futuro.

En cambio, en Chuquicamata el plan habría tenido poco vuelo este año. Trabajadores comentan que de los cerca de 490 cupos que hay que completar no se habrían sumado más de 30 personas a la fecha.

En la industria, a su vez, miran lo que podría suceder en Anglo American, esto porque se estima que podría darse una reducción en el área administrativa, luego que se concrete la venta de Mantos Blancos y Mantoverde, para ajustarla a la nueva realidad.

Consultada la empresa, dijo que “como es de público conocimiento, el negocio de cobre de Anglo American se encuentra en un proceso de venta de sus activos menores en Chile. Los trabajadores de las operaciones ya vendidas tendrán continuidad de empleo con el nuevo dueño. Anglo American revisará su organización de manera que ésta se ajuste a la nueva estructura de activos en Chile, de acuerdo a los desafíos que enfrenta y a las necesidades de la empresa para mantener niveles adecuados de productividad y competitividad”, detalló la minera.

Propuesta stand by

Hasta el cierre de esta edición, la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), no daba una respuesta a la última propuesta de las empresas contratistas reunidas en Agema, donde Codelco ofició de mediador, que implicaba instalar una instancia para mejorar los beneficios nobles y aumentar hasta en 60% los bonos anuales, bajo criterios de productividad.

La mesa funcionó hasta el jueves pasado, cuando se quebró la instancia. Según explicaron conocedores del proceso, ayer se realizaron diversas asambleas para determinar los pasos a seguir, aunque se veía poco probable que hubiera una respuesta positiva a la propuesta de las empresas.

Desde Agema, Cristián Vizcaya, comentó que de todos modos ellos seguían abiertos al diálogo para trabajar sobre una propuesta concreta.

S&P revisará calificación de firmas mineras

El bajo precio de los commodities está comenzando a traer nuevas consecuencias para las principales mineras del mundo. Según informó Reuters, Standard & Poor’s advirtió que probablemente revisaría la calificación crediticia para algunas mineras el próximo fin de semana tras reducir sus pronósticos de precios para el aluminio, el cobre, el zinc, el níquel y el oro, y dijo que prevé que los precios permanezcan volátiles.

Entre otros metales, la agencia redujo su pronóstico para el cobre en 11%, a US$ 2,40 la libra, por el resto de este año, 2016 y 2017.

En el caso del níquel, su proyección se redujo en casi 25%, a US$ 5 por libra, por el resto de 2015 y a US$ 5,50 por libra en 2016. Según la agencia de noticias, esto podría afectar la calificación del gigante minero brasileño Vale y de la rusa Norilsk Nickel.

En aluminio bajó 18%, a US$0,70 la libra para el resto de este ejercicio, y 12%, a US$ 0,75 por libra, en 2016.

Un mineral al que se le subió su perspectiva fue el hierro. Para el resto de este año lo dejó en US$50 dólares por tonelada y estima que el precio permanecerá ahí en 2016.

“En esta etapa, esperamos adoptar sólo acciones selectivas de calificación (…) Estarán basadas en la flexibilidad de la compañía de adaptarse a precios más débiles reduciendo el gasto y los pagos a los accionistas”, dijo S&P, según consignó Reuters.

“Sin embargo, anticipamos que los precios de las materias primas permanezcan volátiles, mientras que la desaceleración en China ha aumentado la incertidumbre, y seguiremos monitorizando de cerca la capacidad de las empresas de absorber los impactos en los próximos meses”, dijo.