(Pulso) Cuatro sesiones lleva hasta el momento el denominado “Comité Laboral Pro Empresa”, frente empresarial que se opone a la reforma laboral impulsada por el Gobierno.

El martes pasado, en las dependencias de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), se desarrolló la cuarta reunión del comité técnico para delinear el documento final que está preparando la agrupación liderada por el presidente de la Sofofa, Hermann von Mühlenbrock; el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Ricardo Mewes; y el presidente de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Juan Pablo Swett.

Si bien la estrategia del sector privado es que el texto no sea público antes de que la reforma laboral llegue al Senado, fuentes al interior de la instancia aseguran que se está trabajando en “adaptar el proyecto a las normas Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

El documento que se está afinando y que debiera tener un borrador final para ser presentado en una nueva reunión del próximo martes, tiene como foco el resaltar que “muchos de los planteamientos propuestos en el proyecto de ley van más allá de lo que recomienda la propia OIT”, indicó un integrante del grupo.

Algunos de los temas principales que estarán incluidos en el texto final y que preocupan al empresariado son: la extensión de beneficios, y puntos por aclarar respecto del  reemplazo en huelga y la titularidad sindical. “Cosas de ese tipo que si se adecuan a normas de la OIT obviamente debieran modificarse o cambiarse en el Senado”, aseguran desde el frente empresarial.

La idea del Comité Laboral Pro Empresa es presentar el documento final directamente a las comisiones de Trabajo del Senado y  también a los ministerios del Trabajo y Hacienda. La idea es que sea el trabajo legislativo el que pueda incorporar estas visiones en el proyecto final.

Para ello, integrantes del comité se han reunido con la OIT para analizar si es que el proyecto de ley cumple con los estándares fijados por la entidad para este tipo de materias y si es que se cumple también con los convenios firmados por Chile con la OIT. Ello es lo que se está evaluando y sería la base del texto final.

El documento contemplaría la visión de empresarios pequeños, medianos y grandes, ya que “a todos impacta de forma distinta la reforma laboral, sobre todo con los temas de reemplazo en huelga”, agregan desde el empresariado.

Consultado el presidente de la Asech, Juan Pablo Swett, indicó que “no se trata de imponer un documento y decir que eso es lo que queremos que se firme, sino que esté a disposición de los que tienen que legislar para poder ir considerando contrapuntos en la redacción final del proyecto”.

El titular de la multigremial de emprendedores agregó que en este proceso de la reforma laboral no hubo trabajo pre legislativo por parte del Ministerio del Trabajo, y no se consideró a la pequeña y mediana empresa, ni tampoco a las grandes empresas, tal como lo confirma la CPC.

Incluso  Swett va más allá. “Hemos dicho claramente que a este proyecto le falta calle, le falta realidad, le falta saber cuál es el impacto de ciertas redacciones en la vida real, en la industria salmonera, en la industria de los productores de huevo, en los agricultores”, dijo.

Plazos

Respecto de los plazos para tener listo el documento, fuentes cercanas al comité indicaron que el documento “está avanzado en un 75%, pero hemos estado poniendo el pie en el acelerador en materia de redacción. De todas formas, mientras no ingrese al Senado, lo vamos a seguir afinando”. El objetivo es tener un borrador para la reunión del próximo martes y así sólo afinar detalles menores de cara a la discusión que viene en el Senado.

El miércoles la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó en particular el proyecto de reforma laboral, con lo que la iniciativa, que ya cuenta con el informe de la Comisión de Trabajo, quedó en condiciones de pasar a la Sala.

El proyecto será la única materia en tabla en la Cámara de Diputados durante las sesiones ordinarias del martes, miércoles y jueves de la próxima semana, con el objeto de ampliar el tiempo para el debate. Se espera que la iniciativa llegue al Senado la primera semana de julio.