(Diario Financiero) Cada año aumenta el debate sobre el manejo del recurso hídrico en Chile y el mundo. Fenómenos como la sequía, o por el contrario, el impacto de lluvias en zonas tradicionalmente secas, como sucedió la semana pasada, reavivan esta discusión.

El efecto del agua sobre el medio ambiente, salud, clima, economía y la comunidad fue el eje de Water Week Latinoamérica 2015, organizado por Fundación Chile y DF.

Para Juan Ramón Candia, gerente de sustentabilidad de la fundación, el debate en torno a políticas comunes de agua en la región y la carencia de programas para una adecuada gestión de este recurso, marcaron el evento.

Asimismo, señaló que es necesario profundizar en aspectos de gobernanza, eficiencia, planificación territorial, gestión por cuencas, desalación, elaboración de planes y estrategias de agua regionales, todo ello, además del reuso de aguas servidas tratadas, construcción de infraestructura, relación entre agua y energía, creación de conciencia en la ciudadanía y mejora de la regulación del sector sanitario, para crear incentivos para mejorar su desempeño, entre otros.

En ese sentido, destacó la voluntad de “las autoridades al reconocer las falencias de nuestro sistema de gestión y abrirse proactivamente a la búsqueda de soluciones de más largo plazo”.

Una de esas señales se dio en el marco del encuentro, cuando el ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, detalló el programa del gobierno para construir desaladoras en los valles de Azapa, Copiapó, Elqui, Limarí, Choapa, Petorca y La Ligua, que implica una inversión de unos US$ 375 millones.

Marcos kulka: “Hay que partir con tener una gobernanza para el recurso hídrico”

Los sectores público y privado deben asumir su responsabilidad en el uso eficiente del agua, asegura el gerente general de Fundación Chile (FCh), Marcos Kulka, respecto a la necesidad del país de abordar el déficit del recurso hídrico a largo plazo.

-¿Cómo se debe materializar esa preocupación?

-Hay que partir con tener una mirada sistémica, una legislación y una gobernanza clara. No hay una política integral y coordinación de acciones. Hay un delegado del agua en el gobierno, pero hay más de 45 instancias o instituciones dentro del Estado (Comisión Nacional de Riego, Dirección General de Agua, etc) que ven algo relacionado con el agua, por eso se requiere de una coordinación mayor para generar acciones concretas. Está todo muy atomizado.

-¿Y los privados?

-Deben empezar a administrarla a nivel más micro. Así como miden la huella de carbono, tienen que tener una del agua como se hace en Singapur. El sector privado tiene una responsabilidad gigantesca en la optimización del recurso.

– ¿Pero se está haciendo?

-Sí, hay firmas que están midiendo la huella de agua o tratando de incorporar procesos eficientes, pero el gobierno también debe proveer mayor información, de consumo, por ejemplo, en FCh estamos ayudando con un estudio de utilización de agua en por cuencas, para saber cuánto del recurso hay disponible, cuánto usan las empresas, etc. Por otro lado, debiera haber mucha más innovación tecnológica en este tema, en áreas como transporte de agua, calidad o eficiencia.

Carlos Urenda: “Es necesario que otros sectores asimilen el costo de acceder a un recurso escaso”

-En este escenario de escasez ¿son las desaladoras, la solución para el sector?

-El agua de mar, salada o desalinizada, ya representa un 9% del toda el agua que usa la minería. Existen proyectos de inversión de uso de agua de mar para la minería por cerca de US$10.000 millones y se estima que a 2025 el agua de mar representará un 36% del total consumido por la minería. Estas cifras indican claramente su relevancia. Sin embargo, no podemos perder de vista que para realizar la desalinización (…) se requiere de mucha electricidad, la que hoy tiene altos costos, y hace que no sea financieramente viable para todos los proyectos.

-¿Están analizando otras alternativas?

-La eficiencia hídrica es un pilar fundamental en la estrategia de las mineras. Estamos procesando más cobre con menos agua(…) La tasa de reutilización del agua es de 74%, más alta que en cualquier sector. Se están empezando a manejar los relaves con menos cantidad de agua… Se están explorando otras alternativas como la recarga artificial de acuíferos, el almacenamiento de crecidas, los trasvases de cuencas, las aguas servidas tratadas…Pero es necesario que los demás sectores también asimilen el mayor costo que significa acceder a un recurso escaso y, contemplen una contribución a la eficiencia hídrica y al financiamiento de las inversiones.

-¿Qué pasa con la agenda pública?

-El Estado tiene un rol fundamental que cumplir…Los ejes que debiera desarrollar son el fortalecimiento institucional, mejor información, mejor infraestructura y gestión eficiente e integrada del recurso. Vemos buena voluntad de las autoridades. Pero el tema es urgente.

[Diputados dialogan con autoridades finlandesas sobre energía y recursos hídricos]