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Fútbol y minería: aportes disminuyen y equipos se reinventan para ser sostenibles

La venta o «apertura» a socios «extra CAP» de Huachipato cerraría el «ciclo de oro» de un fútbol minero que nació al alero de las empresas y los trabajadores del sector.

(El Mercurio) Por muchos años, la minería y el fútbol fueron cosa de hombres.

En Chuquicamata, por ejemplo, se aseguraba que la productividad de los trabajadores subía cada vez que Cobreloa ganaba, y no son pocos los que, en broma, hoy dicen que este indicador podría subir si los loínos repuntaran de una vez en el torneo.

Es que los equipos mineros hoy no pasan por su mejor momento. Luego de la creación de las Sociedades Anónimas Deportivas, Codelco, gran sostén de la mayoría de estos equipos ha optado por salir gradualmente de su administración y dejar de suplementar sus finanzas.

[Codelco eliminará los aportes a equipos de fútbol en un plazo de tres a cuatro años]

Esto tras la década dorada que partió en los años 80 y que llevó a clubes como Cobreloa a disputar, palmo a palmo, campeonatos nacionales e internacionales con alineaciones de lujo para la época.

Hoy, con finanzas muy reducidas, Cobresal y Cobreloa se preparan para un flujo de recursos cada vez menor, hasta llegar a un escenario como el que hoy tiene O’Higgins, un equipo que no tiene grandes apuros en lo financiero y que cumple en sus campañas anuales, dicen, aunque ya sin más apoyo de Codelco.

En la vereda opuesta está Huachipato. Este es el único equipo minero que aún continúa recibiendo flujos desde CAP Acero, aunque convertirse en Sociedad Anónima Deportiva o el ingreso de nuevos socios es algo que estaría ad portas, según fuentes al interior de la empresa.
Y eso, dice la experiencia de los otros tres equipos mineros, iría de la mano con el recorte o la eliminación de aportes desde la compañía, agregan las fuentes.

[Codelco eliminará los aportes a equipos de fútbol en un plazo de tres a cuatro años]

Por ahora, el apoyo de CAP Aceros se nota en su desempeño, porque aunque este año no disputó los primeros lugares, en 2012 se coronó como campeón del fútbol chileno por segunda vez en su historia.

Cobreloa se prepara para perder el apoyo de Codelco

Nacido en 1977, la relación de Cobreloa con Codelco ha sido casi de filial. Y no es para menos: nace en una zona en que la empresa ha sido históricamente muy fuerte, y su nombre es resultado de la unión del producto estrella de la zona y del río que cruza la provincia. Por eso, desde siempre la relación ha sido muy fluida. A comienzos de los 80, la división Chuquicamata de la estatal descontaba por planilla las cuotas sociales de sus trabajadores al equipo y duplicaba el aporte. Además, en esa época la cuprera entró a la administración del equipo, y recién abandonó en 2006 esa función, cuando el club se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva Profesional.

Desde 2005 hasta 2011, el promedio histórico que entregaba la División Chuquicamata a Cobreloa sumaba US$ 1,5 millones al año. En 2012, se acordó una disminución escalonada hasta llegar a US$ 320 mil en 2016.

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US$ 645 mil es el presupuesto que tiene Codelco, para el año 2015, para el contrato con la Corporación Club de Deportes Cobreloa.
O’Higgins tiene un sistema de canje

«Desde que llegamos nosotros, en 2006, que O’Higgins no recibe aportes de Codelco», dice el director de O’Higgins Fútbol Club, Cristián Abumohor.

El directivo explica que, aunque la relación del equipo con El Teniente siempre ha sido muy estrecha, hoy las finanzas de los celestes vienen de otras vías y no de la empresa estatal, con la que tienen una relación estrictamente comercial.

Es que, dice Abumohor, el pago por el uso del estadio oficial del club, El Teniente, se realiza a través de una especie de canje, que incluye el uso de las instalaciones y publicidad para Codelco en la camiseta del cuadro rancagüino.

«Pero aquí no hay aportes de la empresa al equipo», dice Abumohor, quien señala que esta es una «sana manera» de mantener las finanzas del Capo de Provincia en orden: «Así el equipo no depende de una sola fuente de ingresos».

Desde el año 2005, el Club Deportivo O’Higgins es una Sociedad Anónima Deportiva Profesional.

1955 Fue fundado O’Higgins, producto de la fusión de los clubes América y O’Higgins Braden. En 2005 pasó a ser una sociedad anónima deportiva, y es administrado por el ex presidente de la ANFP Ricardo Abumohor.

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Cobresal mantiene aporte por contrato colectivo

«Nadie nos ha dicho nada oficialmente». Esa es la respuesta que tiene el presidente de Cobresal, Sebastián Moreno, ante la información de que Codelco retirará de manera escalonada hasta 2016 los recursos que hoy entrega a ese equipo.

A pesar de eso, el dirigente dice que están trabajando para paliar el ya anunciado recorte. «Existiendo o no, nos tenemos que poner a trabajar, y ya estamos barajando distintas alternativas, las que discutiremos en una sesión que tendremos en un plazo próximo», dice Moreno.

Eso sí, por contrato colectivo, Codelco seguirá aportando 1,5 veces las cuotas sociales de los trabajadores socios del equipo que trabajen en la División El Salvador.

US$ 800 mil recibirá en 2015 Cobresal de Codelco, US$ 100 mil menos que el promedio histórico.

Huachipato aún no es S.A., pero se prepara para seguir sin CAP

Por ahora, Huachipato es el único equipo que mantiene los aportes de una minera sin cambios.

Es que dentro del campeón 2012 tienen claro que, con los vaivenes que ha tenido en los últimos meses CAP, el futuro se ve a lo menos complejo.

Oficialmente, en CAP Acero no se refieren a su relación con el equipo que hoy es una corporación y que está en vías de convertirse en una Sociedad Anónima Deportiva, cambio que gatilló el término de este tipo de «auspicio» en los otros equipos mineros.

Extraoficialmente, al interior de la compañía, afirman que el tema se ha tratado más de una vez y que la venta o la sociedad con otras inversionistas es una opción que está muy avanzada, pero que aún no se define, aunque «en el futuro Huachipato debería volar con alas propias», señalan al interior del club.

Hoy, sigue siendo requisito para ser dirigente ser funcionario de CAP.

Huachipato formó un fondo del deporte, que administra los bienes de la rama de fútbol del club, y siempre buscan alternativas para complementar los ingresos por otras vías.

30 años

sería el tiempo que podría utilizar la nueva Sociedad Anónima Deportiva Huachipato el estadio CAP de Talcahuano, si es que este cambio se llega a materializar. Por ahora, el uso para la corporación de la instalación es irrestricto.

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