(El Mercurio) Un informe del Senado de EE.UU. sobre las actividades de los grandes bancos de Wall Street en los mercados de materias primas los acusa de ser tan poderosos que influyeron en precios, obtuvieron ventajas de corretaje y pusieron en riesgo el sistema financiero ingresando a negocios volátiles como el comercio de uranio y la producción de carbón.

La pesquisa de dos años del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado es el informe más amplio sobre la forma en que firmas como Goldman Sachs Group Inc., JPMorgan Chase & Co. y Morgan Stanley acumularon grandes inventarios de aluminio, cobre y otros commodities . Afirma que los bancos con frecuencia excedieron los límites permitidos por los reguladores y que fueron mucho más allá de sus negocios tradicionales para incursionar en actividades lucrativas pero riesgosas que planteaban amenazas legales y financieras para las firmas.

Las conclusiones probablemente intensificarán la presión sobre la Reserva Federal en momentos en que considera si debe restringir o reducir el rol de los bancos en los mercados de materias primas físicas. La Fed prefirió no comentar al respecto.

Las conclusiones de la investigación son el punto de partida de una serie de audiencias del Subcomité de Investigaciones con los bancos identificados en el informe. Estas entidades respondieron que manejan adecuadamente los riesgos de estas actividades y que no usan sus negocios de materias primas para obtener ventajas desleales. Las tres han tomado medidas para reducir sus tenencias de materias primas ante el escrutinio del Congreso y los reguladores.

Faltas de la Fed

El informe del Senado también dice que la Fed no puso freno a la acumulación de commodities , al permitir a firmas como JPMorgan mantener activos que excedían por mucho los límites permitidos. El banco central restringe la tenencia de materias primas a 5% del capital de mayor calidad de una firma, pero los bancos usaron resquicios legales para tener mucho más, según el informe. A veces, la Fed simplemente no estaba al tanto de cuánto petróleo, aluminio y cobre guardaban los bancos.

La Fed inició el jueves una amplia revisión de sus prácticas para supervisar a Wall Street luego de ser criticada por tener una relación demasiado estrecha con los bancos que supervisa.

Los investigadores hallaron que JPMorgan excedió las restricciones sobre las tenencias de cobre definiéndolas como un metal precioso pese a su amplio uso en aplicaciones industriales y sobrepasó los límites de aluminio contabilizándolo como un activo de una subsidiaria en vez de la empresa matriz. Los precios de los metales están exentos de la norma del gobierno estadounidense de que sólo 5% de las transacciones financieras de los bancos pueden concluir con la entrega física de una materia prima. Morgan Stanley tenía una capacidad de almacenamiento de 55 millones de barriles de petróleo, suficiente para cubrir casi tres días del consumo de EE.UU. Goldman realizaba transacciones con aluminio para su propio rédito.

El informe no dio una estimación total de las ganancias que obtuvieron los bancos de sus tenencias físicas de commodities.

Más control

Legisladores demócratas y republicanos dicen que el informe demuestra que hace falta más restricciones para controlar el papel de las firmas de Wall Street en los mercados de materias primas. El documento recomienda una serie de medidas que podrían reducir las operaciones de corretaje de los bancos y fortalecer la supervisión. Si bien ninguna de las actividades señaladas en el reporte parece ser ilegal, los funcionarios dijeron que no han decidido si remitir ciertos asuntos a las autoridades competentes.

A los funcionarios les preocupa que la tenencia de commodities volátiles por parte de los bancos plantee riesgos para las firmas y el sistema financiero en general, diciendo que un evento catastrófico como la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon o el derrame del buque Exxon Valdez podría exponer a un banco a riesgos legales y de reputación.

Según el informe, uno de los factores que llevaron a los bancos a ingresar en el mercado de materias primas fue que, “a partir de 2000, los precios de los commodities iniciaron un aumento marcado y sostenido, que se siguió acelerando durante años” y que algunos analistas “han atribuido una porción de eso a la mayor especulación en commodities impulsada por bancos y firmas de valores”.

Las tenencias de commodities físicos de JPMorgan en septiembre de 2012 eran de al menos US$ 17.400 millones, equivalente a cerca de 12% del capital de alta calidad que mantenía para absorber pérdidas y no tener que recurrir a un rescate de los contribuyentes, según el informe. JPMorgan eludió la regla “excluyendo y minimizando el valor de varios activos”, sentenció, añadiendo que las regulaciones están “plagadas de exclusiones, pobremente coordinadas, y actualmente inefectivas para proteger a los contribuyentes”.