Las historias detrás de los nombres de los principales yacimientos mineros de Chile

Aunque por cábala los geólogos suelen poner nombres de mujer, hay excepciones.

(El Mercurio) Para los geólogos y mineros, los yacimientos son mucho más que un montón de rocas. Algunos los dotan hasta de personalidad. Y de eso y de la difícil historia que hay detrás de los depósitos de minerales datan los nombres que tienen las principales mineras de Chile.

Escondida, la mayor productora de cobre a rajo abierto del mundo, se bautizó por lo difícil que fue encontrarla. El yacimiento fue explorado decenas de veces por geólogos de distintas compañías que buscaban cobre en los alrededores de los Cerros Los Colorados, con la hipótesis -correcta a la postre- de que entre Chuquicamata y el depósito Los Bronces-Andina tenía que haber una mina de clase mundial. El geólogo norteamericano David Lowell llevó a cabo la expedición que puso fin al misterio. Partió explorando desde Inca de Oro al norte, en zonas donde no habían indicios de minerales y solo en la sexta perforación dio con el yacimiento.

Los Pelambres, la principal explotación de Antofagasta, el brazo minero de los Luksic, se llama así porque en esa zona de la IV Región donde esta la minera muchas de las rocas de cobre estaban en contacto con la atmósfera en plena cordillera, y en primavera, cuando la nieve de las montañas se derretía, el ácido del metal que corría en los deshielos pelaba las patas de los animales en el estero Pelambres.

La influencia televisiva también se ha dejado sentir en los nombres de las minas. Como cábala, los geólogos ponen nombres de mujer a los yacimientos y eso fue el caso de la Vicky y la Gaby, dos minas al sur de Chuquicamata llamadas así por los personajes que hacían Gloria Münchmeyer y Rebeca Gigliotto en Canal 13. Codelco rebautizó Gaby como Gabriela Mistral y Vicky sigue sin explotarse, aunque está en etapa de estudios avanzados.

Incluso la realeza europea quedó inmortalizada en los suelos chilenos. En el caso de Minera Michilla, también del grupo Luksic, una de sus explotaciones es subterránea y se llama Estefanía, en alusión a la princesa Estefanía de Mónaco que en el tiempo de descubrir la mina estaba muy de moda.

Los “marketeros” e ingeniosos

Otro nombre curioso es el de “Mansa Mina”, rebautizada en 2004 como Ministro Hales. Según cuentan en Codelco, a inicios de los 90, cuando se quería impulsar proyectos nuevos en la estatal, un equipo de geólogos iba a presentar al alto mando el plan de desarrollo y ese depósito no tenía nombre. A uno de los expertos se le ocurrió ponerle “Mansa Mina” porque era más marketero, aunque no tenían ni la más remota idea de la envergadura del yacimiento.

La ex Disputada de Las Condes, hoy Anglo American Chile y antes Los Bronces, debe su nombre al ingenio popular. El yacimiento había sido explotado en pequeñas magnitudes desde fines del siglo XIX y era tal su riqueza que los pirquineros se peleaban a balazos por él. Después se llamó Los Bronces porque la reserva era de tal pureza que cuando el sol brillaba teñía de dorado el cerro.

El Teniente, de Codelco, tiene una historia de lo más patriótica. Su nombre viene de Juan de Dios Correa de Saa y Martínez, teniente e hijo de un oficial del regimiento “Húsares de la Reina”, que se pasaron al bando independentista. El oficial participó en la Batalla de Maipú y más tarde fue parte de la escolta de Bernardo O’Higgins, alcanzando el grado de Teniente Coronel del Ejército en 1822. Correa se casó con Nicolasa Toro Dumont, nieta del presidente de la Primera Junta de Gobierno, Mateo de Toro y Zambrano, de quien heredó la hacienda La Compañía (de la orden jesuita), donde había una mina de cobre cuya explotación venía de tiempos de los indígenas, pero en ese entonces estaba abandonada. En 1841, el científico polaco Ignacio Domeyko la redescubrió con una expedición donde participaron el ex Presidente Aníbal Pinto, el Presidente Manuel Bulnes y el teniente correa, su dueño.

Otra de las grandes mineras, Doña Inés de Collahuasi, fusionó dos nombres: Doña Inés, por Inés de Suárez, la pareja de Pedro de Valdivia, y Collahuasi, que significa “casa de minero” en aymara.

Minera Esperanza, del grupo Luksic, se llama así porque se tenía la esperanza de que fuera la veta madre de los recursos de El Tesoro, también de ese conglomerado. No lo fue y cuando Esperanza se estaba construyendo desalentó varias veces a los ejecutivos del grupo Luksic por sus atrasos y problemas operativos.

El rajo abierto de Michilla se llama Lince, porque costó mucho encontrar este mineral y cada vez que se iba descubriendo todos querían que fuera mucho más grande, con hambre de querer más, dicen en el grupo.

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