Publicación destaca rol de la integración y la I+D para impulsar desarrollo económico regional

Documento de la Cepal alude al impacto que tendría la conformación de centros tecnológicos conjuntos en ámbitos de interés compartido, como la eficiencia energética, las energías renovables y la biotecnología aplicada a la agricultura y la minería.

Una serie de recomendaciones con miras a potenciar el desarrollo económico de la región  entrega la publicación “Integración regional: Hacia una estrategia de cadenas de valor inclusivas”, desarrollada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y que se concentra en la dimensión productiva de la integración y en cómo ella puede contribuir a la estrategia de cambio estructural para la igualdad que la entidad viene planteando a la región desde 2010.

El documento destaca la riqueza en recursos naturales que posee Latinoamérica, haciendo hincapié en que Chile es el mayor productor mundial de cobre, mientras que el Brasil es el tercer productor mundial de hierro. Por su parte, México es el primer productor de plata y el quinto de molibdeno y de plomo de mina, a lo que se suma el hecho que Perú se ubica entre los primeros productores mundiales de plata, cobre, oro y plomo. Además se menciona que Bolivia es el cuarto productor de estaño de mina y el sexto productor de plata. Por su parte, Colombia es el séptimo productor de níquel refinado, Cuba es el octavo productor de níquel de mina y Jamaica, el séptimo productor de bauxita”.

En dicho contexto, la publicación resalta que “entre 1990 y 2012, aumentó en forma significativa la participación de la región en la producción mundial de oro, molibdeno de mina y cobre de mina, y también se incrementó, en menor proporción, la participación en el caso del cobre refinado”.

En dicho escenario, el documento busca propiciar un debate actualizado sobre el rol de la integración en América Latina y el Caribe, a la luz de las transformaciones que se observan en la economía mundial, como el acelerado cambio tecnológico, el creciente peso económico de Asia y en general de las economías emergentes, la irrupción de las cadenas mundiales de valor y la tendencia a la conformación de macrorregiones integradas.

Entre las diversas propuestas que se presentan, destaca la importancia de “sumar esfuerzos nacionales (que actualmente suelen ser de una escala demasiado limitada) para desarrollar centros tecnológicos conjuntos en ámbitos de interés compartido, como el cambio climático, la eficiencia energética, las energías renovables y la biotecnología aplicada a la agricultura y la minería”.

El documento está disponible en el sitio.

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