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Intercambio comercial entre Chile y EEUU se cuadruplicó en 10 años de TLC

Mientras en 2003 la suma de importaciones y exportaciones entre ambos países llegaba a los US$6.395 millones, el año pasado alcanzó a US$24.899 millones, registrando un avance de 289% en una década. En tanto, las inversiones desde el país norteamericano representan el 25% del total, siendo la principal nación inversora en Chile.

(Pulso) Con el objetivo de permitir una mayor apertura en la relación bilateral entre ambas naciones y tras un largo proceso de negociación que duró 2 años, Chile y Estados Unidos suscribieron un Tratado de Libre Comercio (TLC) en junio de 2003, que entraría en vigencia a partir del 1 de enero del año siguiente.

A 10 años de su implementación, las cifras comerciales entre ambas naciones son más que positivas, al prácticamente cuadruplicar el intercambio existente a fines de 2003 (previo al TLC), llegando a los US$24.899 millones el año pasado, lo que equivale a un incremento de 289% en este período, según las cifras del Banco Central (ver gráfico).

Asimismo, las exportaciones hacia el país norteamericano en la última década anotaron un avance de 157%, pasando de los US$3.799 millones en 2003 , a US$9.756 millones en 2013.

Sin embargo, el aumento más significativo se registró en los montos importados, que durante el mismo período se incrementaron en 483%, llegando a los US$15.142 millones.

Justamente en este sentido, a partir de 2008 se evidenció un cambio en la composición de la balanza comercial, debido al fuerte aumento de las internaciones que, influido por la caída de los envíos tras la crisis internacional y la baja experimentada por el tipo de cambio real, fueron superando los montos de las exportaciones hasta la fecha, tornando deficitario el saldo de la balanza comercial con Estados Unidos.

Al respecto, la presidenta de la Cámara de Comercio Chileno Norteamericana en Chile (AmCham Chile), Kathleen Barclay, asegura que “el TLC ha sido un tremendo éxito para ambos países, lo que se ha visto en las exportaciones y ha sido muy importante para el crecimiento de Chile y la diversificación de los productos que exporta el país, abriendo nuevos mercados”.

Efectivamente, la rebaja arancelaria implementada con el acuerdo, significó la entrada y salida de miles de productos nuevos, cambiando los principales productos enviados e importados entre 2003 y 2013. Como ejemplo, mientras antes del TLC aparecía la uva fresca y la madera de pino entre los 5 primeros productos exportados, actualmente están los neumáticos nuevos y el maíz híbrido en la misma lista.

A su vez, en el caso de los productos internados, en 2003 estaban los celulares y computadores; en 2013 en las mayores compras están los aceites de combustibles y automóviles de turismo.

Sobre este punto, cabe destacar que los bienes desgravados ya alcanzan prácticamente el 99% del total de los envíos, y debería llegar al 100% en 2015.

El mayor inversionista

Por su parte, la inversión extranjera directa (IED) también se ha visto beneficiada por el TLC, a pesar de que en la última década registrara un monto levemente menor que el anotado en el período 1993-2003 (ver gráfico), cuando las inversiones norteamericanas ingresaron fuertemente en el país.

Carlos Dettleff, vicepresidente ejecutivo (s) del Comité de Inversiones Extranjeras, explica que “el TLC constituye una señal de confianza entre ambos países y beneficia directamente el intercambio comercial, aunque también las inversiones, pues muchas veces éstas constituyen el segundo paso luego de la consolidación de las relaciones comerciales. Sin lugar a dudas, la existencia de un TLC con Chile es uno de los elementos que los inversionistas estadounidenses consideran positivamente a la hora de decidir una inversión en nuestro país, y forma parte importante de la red de tratado”.

De esta forma, Estados Unidos es el principal inversionista extranjero en Chile, con una inversión ingresada vía DL 600, entre 1974 y septiembre de 2013 de US$24.725 millones.

Los temas pendientes

Junto con el cumplimiento de la totalidad de las rebajas arancelarias proyectadas para 2015, aún existen desafíos en la relación bilateral entre ambas naciones.

En ese sentido, destaca el beneficio de visas de trabajo incorporado en un capítulo del TLC y que no ha sido utilizado como se quisiera, a pesar de un programa de difusión realizado al respecto. “Chile se ganó esa posibilidad y todavía hay espacio para crecer en eso”, reconoce Barclay. Asimismo, destaca que las compañías chilenas tienen la posibilidad de participar en las compras públicas de gobierno de Estados Unidos, pero tampoco han participado en ello.

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