Es un hecho: la minería chilena se concentra en una zona árida del país, con una creciente necesidad de agua para realizar sus diferentes procesos en faenas que se expanden o en nuevos proyectos en desarrollo.
Además, ya sea por motivos de sobreconsumo, causas naturales o –incluso- por efectos del cambio climático, los expertos han constatado que en el mundo en varias cuencas se están acumulando menores cantidades de agua, poniendo en riesgo incluso su disponibilidad futura para consumo humano y elevando sus costos.
Para discutir acerca de este tema se realizó el I Congreso Internacional Water in Mining (WIM 2008), organizado por Gecamin en Santiago. El evento reunió a unos 400 profesionales, investigadores, consultores y proveedores del sector minero interesados en analizar innovaciones y desarrollos relacionados con la disponibilidad y uso eficiente del agua en la industria.
A diferencia de otras reuniones en torno a este tema, Jacques Wiertz, coordinador técnico de la conferencia, explicó que en ésta se trató de integrar una mirada desde el punto de vista de la gestión pero también desde la ingeniería más dura, integrando, además, a empresas que no necesariamente son parte de la minería.
Los participantes del evento resaltaron que el sector minero ha hecho importantes esfuerzos en el uso y manejo del agua. Según un estudio de la Dirección General de Aguas (DGA), en el periodo 2005 y 2006 se observa una mayor eficiencia en el uso del recurso respecto del año 2000. En procesos de concentración, la minería usó un 20% menos de agua en promedio, mientras que en procesos hidrometalúrgicos, la reducción respecto de 2000 fue de un 54%. Sin embargo, Rodolfo Camacho, director de medio ambiente de Freeport McMoRan, alertó que el espacio que queda en adelante para seguir avanzando por esta vía es cada vez menor.
Por su parte, Isaac Aranguiz, presidente de Minera Candelaria y chairman de WIM 2008, resaltó que entre el periodo 2007 al 2011 se están realizando proyectos mineros por US$22.000 millones, cuestión que también tensionará la disponibilidad de agua para la minería.
Uno de estos grandes proyectos, con una inversión total estimada en US$1.900 millones, es Esperanza de Antofagasta Minerals. Éste es observado con atención por la industria porque en su diseño presenta dos tecnologías innovadoras que buscan hacer frente a la escasez del recurso hídrico: el uso de agua de mar en sus procesos, y la disposición de relaves espesados, cuestión que incrementa la recuperación de agua.
“Estamos tomando decisiones importantes al innovar con estos dos conceptos tanto de agua de mar como de los relaves espesados, pero al final es lo que teníamos que hacer para generar un futuro negocio minero. Este proyecto sin agua de mar no lo podríamos haber hecho. Hoy día yo creo que debe ser el único proyecto en el mundo que está usando estos dos elementos en conjunto y a esta escala”, dijo Christian Thiele, gerente general de Esperanza.
Respecto de los relaves espesados, el ejecutivo sostuvo que esto les permitirá por un lado un mejor aprovechamiento del agua, pero también es importante en el sentido de que para el proyecto no tenían una cuenca donde colocar relaves sin riesgos de infiltraciones para la escala en que está pensado.
Desde el 19 de junio este proyecto tiene su Estudio de Impacto Ambiental aprobado, y desde hace cuatro meses se trabaja en tareas de pre-stripping, proceso que en total durará 30 meses. Thiele expresó que entre agosto y septiembre de 2008 comenzarán con algunas construcciones de plataformas, apuntando a la fecha estimada de entrada en operación de la minera fijada para el segundo semestre de 2010.
Jacques Wiertz, enfatizó en que “va a haber un antes y un después de este proyecto, hay muchas expectativas, todos quieren ver cuán exitoso va a ser y en función de este éxito van a existir otros proyectos que van a abordar el problema con una mirada parecida”.
Respecto del futuro de la conferencia Water in Mining, opinó que ésta puede seguir creciendo con el desafío de integrar más a representantes de los ámbitos académicos y de investigación.
Escasez mundial y cambio climático
En una de las mesas redondas de la conferencia surgió el tema del cambio climático como posible causa de las alteraciones en la disponibilidad de recursos hídricos disponibles en el planeta. Responsable de poner este punto en la discusión fue el meteorólogo y académico de la Universidad de Chile, Patricio Aceituno, quien desde hace años está proyectando los efectos del calentamiento global con el uso de modelos matemáticos.
Según Aceituno, el factor de cambio climático que más afectará a Chile será el aumento de las temperaturas, las que “aumentarán en 4 grados en el altiplano y entre 1 y 2 grados en el extremo sur”, pero el factor de mayor incidencia será que “las precipitaciones disminuirán entre un 25 a 40% entre Santiago y Puerto Montt y podrían aumentar, aunque muy levemente, en el norte”, sentenció.
Este último dato, de acuerdo con el especialista, no alcanzaría para mirar con optimismo la situación de la disponibilidad de agua para la minería en el norte, ya que el aumento de temperaturas disminuiría la acumulación de reservas de nieve en la cordillera. Por ello, el sector mira con atención lo que está sucediendo en otros países.
En la inauguración de WIM 2008, el académico e investigador de la Universidad de Queensland, Chris Moran entregó una visión acerca de la experiencia de la minería australiana para hacer frente a este fenómeno. Ante las presiones sociales que las compañías enfrentan por la disponibilidad del vital recurso, Moran explicó que una de las estrategias primordiales es generar instancias de diálogo con las comunidades desde el inicio de los proyectos mineros y no sólo cuando hay crisis. “Es clave un trabajo colectivo y constante con la sociedad”, manifestó. |