Una dinámica agenda de trabajo mantiene Kinross en Chile. Y no es para menos, cuando los proyectos Lobo Marte y Cerro Casale (en este último con un 25% de participación) doblarán su actual producción de oro, y porque pretende expandir una de sus operaciones.
Hace 14 años esta empresa canadiense se estableció en la Región de Atacama, donde hoy cuenta con dos operaciones: Mantos de Oro (La Coipa) y Maricunga Kinross, ubicadas en la cordillera a más de 100 km de Copiapó.
Ambas faenas produjeron en conjunto 414.000 oz de oro en 2011, señala a MINERÍA CHILENA José Tomás Letelier, vicepresidente de Asuntos Externos de Kinross Chile, quien también detalla en qué está enfocada la compañía y sus perspectivas.
“Enfrentamos problemas de leyes en el mineral que procesamos y eso se tradujo en una caída en la producción de La Coipa”, indica el ejecutivo. “Terminamos 2011 con una producción de poco más de 178.000 oz de oro, cifra menor a la que habíamos presupuestado. Pero hemos hecho progresos para resolver los problemas y en 2012 esperamos volver a cifras de producción más acordes con nuestro potencial”, sostiene.
Indica que los costos operacionales alcanzaron un promedio de US$762 por onza en La Coipa y de US$457 por onza en Maricunga. Y recuerda que en esta última minera se construye una planta SART para mejorar la recuperación de cobre. “Esto tendrá un positivo impacto en los costos. Esperamos completar la construcción en el primer semestre de este año”, precisa. En tanto, indica que en La Coipa están desarrollando una fuerte inversión en exploración en un área llamada Pompeya, con el objetivo de extender la vida útil de la mina. “Estamos explorando a tres km al sur de la mina Purén, y hemos obtenido resultados esperanzadores.
Sondajes recientes han intersectado mineral oxidado en un área de 1 x 0,4 km. También hemos obtenido optimistas resultados en Purén Oeste. Así que las exploraciones continuarán”, revela Letelier.
Emprendimientos
“Nuestro principal proyecto es Lobo Marte. Esperamos completar el Estudio de Factibilidad en 2013”, sostiene el ejecutivo respecto de los emprendimientos mineros que desarrollan en Atacama.
La producción anual de esta mina, ubicada a 230 km al noreste de Copiapó, alcanzaría las 350.000 onzas de oro anuales y 3.500 ton de cobre. La inversión que tiene proyectada Kinross para hacerla operar a partir de 2014 alcanza los US$800 millones, mientras que la vida útil llegaría a los diez años.
En tanto, la compañía comparte con Barrick la propiedad del proyecto Cerro Casale, en el que se invertirán US$6.000 millones. Kinross tiene el 25% y la también canadiense el 75% restante. Ubicada a 145 km al sureste de Copiapó y con una vida útil de 20 años, esta mina a rajo abierto produciría en total cerca de 1.000.000 de oz de oro al año, de las cuales Kinross recibiría en promedio poco más de 212.000 oz.
Suministros
En relación con la escasez de agua, José Tomás Letelier indica que los “esfuerzos están dirigidos a hacer un uso más eficiente del agua. En promedio, La Coipa utiliza alrededor de 70 l/s y Maricunga 90 l/s”, precisa. Destaca que toda el agua que utilizan proviene de fuentes subterráneas que se encuentran en cuencas alto-andinas de tipo endorreico (cerradas). “Por lo tanto, no causamos ningún impacto en la cuenca del río Copiapó”, asevera.
El ejecutivo recuerda que “en 2010 La Coipa fue distinguida por General Electric con el premio Ecomagination, que reconoce a nivel mundial acciones para la conservación del agua”. Y en materia energética, agrega que los “esfuerzos están dirigidos a asegurar el suministro para nuestras operaciones mediante contratos de largo plazo”.
En tanto, para enfrentar la escasez de profesionales, Letelier afirma que la compañía desarrolla diversos programas de capacitación y entrenamiento. “Estamos trabajando en estrecha coordinación con el Gobierno Regional y las municipalidades de Copiapó y Tierra Amarilla”, dice.
“Una contribución importante que hizo Kinross para enfrentar este desafío fue la adquisición de un simulador para la operación de maquinaria pesada, instalado en nuestras oficinas en Copiapó y puesto a disposición de las autoridades. Se hizo una inversión de más de US$1,8 millones”, señala.
¿Proveedores locales? Tienen gran importancia para Kinross, dice Letelier. “Estamos trabajando con entidades como Corfo, Corproa, y las municipalidades para capacitar a pequeños y medianos empresarios locales. En 2011 capacitamos a más de 220 pequeños empresarios de Tierra Amarilla y Copiapó. Estamos participando también en los planes del Gobierno para crear proveedores de clase mundial”, puntualiza.
Por otra parte, basados en el principio de “ser un ciudadano corporativo sobresaliente”, Kinross desarrolla una política de responsabilidad corporativa sobre tres pilares: respeto mutuo, diálogo permanente y sustentabilidad.
“Prestamos especial atención a las comunidades rurales indígenas cercanas a nuestras operaciones y proyectos. Con varias de ellas tenemos ‘mesas de trabajo’, en las cuales concordamos acciones de inversión social que cubren aspectos como educación, salud, proyectos productivos y rescate cultural, entre otros. En el ámbito urbano, focalizamos nuestra acción hacia la educación, capacitación laboral y la cultura”, precisa.
Futuro
Kinross ve el futuro de la industria minera con gran optimismo, asevera Letelier. “Sin perjuicio de que en el corto plazo la ralentización de la economía global pueda impactar a la demanda por minerales, en el mediano y largo plazo las perspectivas son promisorias”, subraya.
El ejecutivo destaca que los principales desafíos para la minería en Chile son: energía, agua y recursos humanos. “El cómo los enfrentemos será determinante para el futuro de la industria”, concluye.
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