Hoy en día Chile es un mercado muy importante para Caterpillar”, una declaración que adquiere aún mayor peso al considerar que quien la emite es el propio CEO y presidente del gigante proveedor de equipos y soluciones, Douglas (Doug) Oberhelman. El ejecutivo estuvo de visita en Chile para reunirse con sus principales clientes –las mayores compañías mineras presentes en el país, atendidas a través de su representante Finning- y autoridades locales. Además, dedicó un tiempo en su agenda para conversar con MINERÍA CHILENA sobre las oportunidades, desafíos y nuevas tendencias que avizora, especialmente en el rubro minero.
Ameno y relajado, aunque con los minutos siempre justos –como se encargan de recordárselo sus asesores-, Oberhelman enfatiza el importante papel que ha tenido Chile para la industria minera y de proveedores en las últimas tres décadas, escenario que a su juicio se ha visto sustentado por un clima de estabilidad económica y política. Y actualmente, con una cartera de inversiones que según las últimas cifras oficiales se eleva a más de US$90.000 millones, el panorama lo sigue viendo muy favorable.
Pero junto con su protagonismo en la industria minera, Caterpillar quiere potenciar otras áreas de negocio en el país, vinculadas a los rubros energía, hidrocarburos e infraestructura. Es así como en el marco de su visita, el ejecutivo no sólo sostuvo encuentros con el ministro de Minería Hernán de Solminihac, sino también con representantes del ministerio de Obras Públicas.
Crecimiento
Doug Oberhelman ve un gran potencial de negocios en Chile y Latinoamérica. De hecho estima que la región va a ser una de las zonas con mayor dinamismo económico. En el caso específico de la minería, confía en un crecimiento del mercado regional para toda su línea de equipos en los próximos años.
¿En qué basa este optimismo? En el hecho –nos explica- de que hoy existen en el mundo 7.000 millones de personas, la mayoría de las cuales están en territorios abiertos a mejoras en las condiciones de sus habitantes; un escenario absolutamente opuesto al que existía en 1975 (cuando él ingresó a Caterpillar), por esos años China, India, el sudeste asiático y Sudamérica, entre otros, tenían economías cerradas o en crisis financiera. “Ahora todos estos territorios están abiertos y las personas desean mejorar sus niveles de vida”, lo cual significa que hay que extraer más recursos de la tierra, sentencia. De ahí que esté confiado en que continuará el crecimiento.
Esto genera oportunidades y desafíos para la firma, especialmente en sus esfuerzos de estar más cerca de sus clientes, a los cuales atiende a través de un conjunto de representantes con los cuales trabaja estrechamente. Finning es su socio para Canadá, Reino Unido, Chile y parte del Cono Sur.
“Estamos constantemente buscando mejoras internas, en nuestros procesos (…) en el corto plazo vamos a poner nuestro foco en crecer en los negocios que hacemos y hemos adquirido”, comenta. En este punto uno de los principales hitos es la compra concretada a mediados de 2011 del gigante Bucyrus, la mayor adquisición en nuestra historia”, enfatiza.
Con esta operación Caterpillar ha visto ampliada y profundizada su gama de equipos para la minería, tanto de superficie como de minería subterránea, abarcando del orden del 75% de los productos que se emplean en la actividad extractiva. Esta situación también ha planteado exigencias para su red de representantes, toda vez que la compañía optó por incorporar la oferta de Bucyrus –ahora unificada bajo la marca CAT- a su modelo de negocios vigente a nivel internacional.
Consolidación
El ejecutivo comenta que este fenómeno de compañías cada vez más grandes y consolidadas -que también se observa entre los actores mineros, como ocurre con la fusión de Glencore y Xstrata- es una tendencia previsible, dado el creciente escalamiento de las inversiones mineras, toda vez que los minerales se encuentran en zonas más extremas, a mayor profundidad y con menores leyes, entre otros factores. Asimismo, menciona como otra tendencia imperante los avances en materia de automatización de los equipos y soluciones para minería. “La industria está yendo en esta dirección”, sostiene, con el objetivo de generar mayores eficiencias y reducir costos de operación. A modo de ejemplo subraya el elevado valor que está adquiriendo contratar operadores para áreas remotas, como ocurre con las operaciones en el oeste de Canadá. Además, acota que estas nuevas tecnologías aplicadas en las faenas pueden lograr importantes incrementos de eficiencia.
Caterpillar y sus socios están preocupados por incrementar la eficiencia del costo por tonelada de sus equipos y herramientas. Pensando en lo que buscan sus clientes “eso es una gran ventaja”, puntualiza.
Oberhelman señala, además, “que tenemos objetivos en cada región geográfica y en cada industria en la cual participamos”, definidos en su plan estratégico a 2015. “Mi trabajo es estar seguro de lograr esos objetivos”, añade, así como empezar a pensar los lineamientos para el periodo 2015-2025.
Al respecto, comenta que a principios de 2000 pocos podían imaginarse el potente escenario minero que observamos hoy en día, incluso con dos crisis económicas internacionales de por medio. Por ello, sostiene que hay que estar listos para lo que se viene, más aún en atención a la creciente demanda prevista de bienes.
Trayectoria en CAT
Douglas R. Oberhelman ingresó a la compañía en 1975, ocupando desde entonces una serie de cargos, incluyendo el de senior finance representative con base en Sudamérica para Caterpillar Americas, por lo cual se instaló en 1981 en Montevideo, Uruguay. De la experiencia de esos años no sólo mantiene un buen conocimiento de la región, sino también un fluido español. En octubre de 2009 el directorio de la multinacional lo nombró vicepresidente y CEO-Elect; durante ese periodo lideró el equipo responsable de desarrollar el futuro plan estratégico de la empresa. Oberhelman fue designado CEO y miembro del directorio en julio de 2010.
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