Abril es un mes importante para la minería. En la primera semana se desarrolla la Semana Cesco, que contempla la Conferencia Internacional de Exploración, la Conferencia Mundial del Cobre y la Cena Anual de la Minería. Luego, entre el 12 y 16 de abril se realiza Expomin, evento que en su onceava versión se consolida como la segunda feria más importante de la minería mundial y la principal en América Latina, reuniendo a unos 60.000 visitantes de todo el mundo y expositores de 30 países.
Estas actividades provocan que los ojos del mundo minero estén hoy puestos en Chile y brindan una oportunidad para reiterar que la minería, junto con sus empresas proveedoras, no se vieron afectadas por el sismo que sacudió a la zona centro-sur del país y que el sector está más pujante que nunca, con una cartera de inversiones a 2015 de más de US$43.000 millones. Es también una oportunidad para demostrar cómo la minería se comprometió con la catástrofe ocasionada por el terremoto y posterior maremoto, frente a lo cual acudió en ayuda de los damnificados con profesionales, alimentos, materiales de construcción y apoyo económico.
Es que en este periodo, donde la minería está reportando importantes utilidades, dado un precio del cobre que llegó los últimos días de marzo por sobre los 3,50 US$/lb y el que durante el primer trimestre del año ha promediado los 3,28 US$/lb, confirman que las posibilidades de la industria son enormes para aportar a la reconstrucción de decenas de ciudades y ayudar a reestablecer la vida de dos millones de personas damnificadas. Hay notables ejemplos de la reacción inmediata de empresas ligadas a la minería -nacionales y extranjeras- que darán que hablar en el futuro, como es el caso de la multinacional Anglo American, que a los pocos días de la catástrofe a través de su CEO Cynthia Carroll, anunció la donación de US$10 millones en proyectos gestionados por ellos.
También destaca la participación de empresas proveedoras del sector, como Tecno Fast Atco, la cual -a los tres días de ocurrido el terremoto- se sumó a la iniciativa del empresario y navegante Felipe Cubillos al aportar con una primera escuela modular en Iloca, para 150 niños, que estuvo operativa a menos de un mes de la catástrofe, convirtiéndose en el primer hito del “Desafío Levantemos Chile”. Hoy Cristián Goldberg, socio de la compañía, ha logrado convocar a gran parte de las empresas que se dedican a la construcción modular en el país para construir cerca de 60 escuelas modulares más, que se necesitan urgentemente para acoger a cientos de niños damnificados.
Este tipo de iniciativas, que los medios de comunicación cubren con especial sensibilidad, provoca notables efectos en las percepción de la ciudadanía hacia la industria minera.
Hoy, cuando el sector empresarial se debiera sentir más cercano al Gobierno, hay un sentimiento recíproco desde la propia autoridad, donde el ministro de Minería se ha mostrado dispuesto a la realización de acciones en conjunto con el sector privado.
Señal positiva es que el secretario de Estado ha manifestado su interés en retomar la participación de Chile en la próxima reunión de la Prospectors and Developers Association of Canada (PDAC) con el objeto de enfocar esfuerzos en la exploración minera cuya inversión mundial descendió de US$12.600 millones en 2008 a US$ 7.320 millones en 2009, según datos del Metals Economics Group.
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