Tribunal Ambiental de Antofagasta: Las demoras en su conformación

De acuerdo con la ley 20.600 el Tribunal Ambiental del norte del país debió iniciar sus operaciones en junio de 2013, sin embargo, hasta ahora el proceso para elegir a sus ministros aún no sortea la etapa administrativa.

Un año y nueve meses es el tiempo de retraso que registrará en su conformación el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta el próximo 28 de marzo. Esto, porque de acuerdo con el artículo segundo transitorio de la Ley 20.600 que creó los tribunales ambientales, dicha instancia judicial del norte del país debió haber estado en operaciones el 28 de junio de 2013, es decir, doce meses después de la publicación de la normativa en igual mes de 2012.

Según la Dirección Nacional del Servicio Civil, el Consejo de Alta Dirección Pública remitió a la Corte Suprema en abril de 2014 las nóminas con los candidatos para el Tribunal Ambiental (TA) de Antofagasta. Posteriormente el máximo tribunal del país elaboró las cinquenas para los dos cargos de titulares de ministro abogado y el cargo suplente de ministro licenciado en Ciencias, propuesta que envió a la Presidenta de la República.

La nómina para el primer cargo de ministro titular, en cupo de abogado, incluye a los juristas Cristián del Piano, Fernando Tallar, Belisario Prats, Gonzalo Salgado y Daniel Guevara. En tanto, para el segundo cargo de ministro titular, en cupo de abogado, la quina está conformada por Andrés Culagovski, Rafael Plaza, María Isabel Mallea, Waldo Parra y Mauricio Oviedo. Mientras que para el cargo de ministro suplente, en el cupo de licenciado en Ciencias, la quina la integran Gerardo Azócar, Fabrizio Queirolo, Gonzalo Álvarez, Jorge Frías y Marcelo Hernández.

El siguiente paso consiste en la presentación de la propuesta del Ejecutivo al Senado, el cual debe ratificar o rechazar los nombres, mediante votación única, por los 3/5 quintos de sus miembros en ejercicio.

Los porqué del retraso

Complejidades del sistema de nombramientos, gran cantidad de requisitos o escasez de especialistas en Derecho Ambiental que residan en la zona son algunas de las razones que explican el rezago en la puesta en marcha del Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta.

Según Rodrigo Egaña, director del Servicio Civil y presidente del Consejo de Alta Dirección Pública, “el sistema de nombramientos de estos tribunales es uno de los más complejos del aparato estatal. Precisamente para asegurar imparcialidad, independencia y calidad técnica de los seleccionados, la ley fijó una serie de inhabilidades y restricciones a los ministros y un mecanismo para el nombramiento, en que participan el Consejo de Alta Dirección Pública, la Corte Suprema, el Presidente de la República y el Senado”.

Por su parte, el ex subsecretario del Medio Ambiente bajo el Gobierno de Sebastián Piñera, Ricardo Irarrázabal, recuerda que cuando se discutió la ley “los parlamentarios opinaron que dichos requisitos y el señalado procedimiento eran necesarios dada la complejidad del tema y los eventuales conflictos de interés. Sin embargo, el mercado de potenciales candidatos a ministros del Tribunal Ambiental es bastante pequeño, lo que ha quedado demostrado con las dificultades para llenar las plazas vacantes del Tribunal de Santiago y para la conformación de los tribunales de Valdivia y ahora de Antofagasta”.

Frente a la tardanza, el abogado y socio del estudio Guerrero Olivos, Clemente Pérez (ex subsecretario de Obras Públicas y ex director de la entonces Conama), sostiene que es “una pésima señal” el retraso. “Han tardado más de 20 meses en finalizar el proceso de selección de los ministros, especialmente porque a la Corte Suprema no le han parecido aptos los nombres seleccionados por el consejo de Alta Dirección Pública. Y la calidad de los nombres se ve debilitada, porque las incompatibilidades son enormes”.

Respecto de Antofagasta, Rodrigo Egaña plantea que “nos encontramos con un mercado bastante más reducido que el de Santiago y Valdivia para encontrar profesionales que, cumpliendo el perfil, estuviesen interesados en postular. Además, se trata de una plaza laboral altamente competitiva en rentas por la industria minera, lo que ha llevado a que sea un caso muy especial”.

En este sentido, el abogado y doctor en Derecho Ambiental, Lorenzo Soto, sostiene que para llenar un cupo en el TA de Antofagasta con personal altamente calificado “la única opción es que estos (los profesionales) se trasladen o tengan que desertar desde Santiago, ya que la otra opción es reclutar especialistas allá, pero en esta materia son escasos”.

Para Soto, otra dificultad existente es que la mayoría de los abogados de esa zona trabajan o han trabajado para el sector minero o industrial. Entonces “se genera el problema de cómo se garantiza la independencia de esos jueces cuando van a tener que resolver asuntos en los que esté involucrado el sector con el que han tenido relaciones profesionales o laborales”, plantea.

Modificar el procedimiento

Frente al escenario descrito, algunos expertos plantean la necesidad de revisar el procedimiento administrativo para nombrar un ministro. En opinión de Daniel Gutiérrez, socio director de BGS Energy Law y asesor del Centro de Energía de la Universidad de Santiago, este “debe ser revisado y eventualmente modificado con el objetivo de simplificarlo, y procurar atraer a los mejores profesionales para su integración y nombramiento”.

A juicio de Lorenzo Soto, se debe modificar la normativa más que los requerimientos. Un aspecto a revisar podrían ser las exigencias para desarrollar labores extras a la función de ministro, como las del plano académico. “Existe una cierta cantidad de estas actividades por hora que se pueden realizar, pero aun así es muy limitante y no resulta atractivo para los abogados especialistas en Derecho Ambiental o Administrativo postular a estos tribunales”, advierte.

Lo que dice la ley
El Tribunal Ambiental de Antofagasta abarca las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo y estará compuesto por tres ministros titulares (dos abogados y un profesional del área de las ciencias) y dos suplentes (un abogado y un licenciado del área de las ciencias).

Cada ministro durará en su cargo seis años, pudiendo ser reelegido por dos periodos sucesivos. Entre las inhabilidades se cuenta que no podrá integrar el tribunal quien en los dos años anteriores a su nombramiento haya desempeñado el cargo de ministro o subsecretario del Medio Ambiente, secretario regional ministerial del Medio Ambiente, director del Servicio de Evaluación Ambiental o superintendente del Medio Ambiente, así como cualquiera que hubiese desempeñado un cargo directivo en estas instituciones en el mismo periodo.

Pese a que el cargo de ministro titular es de dedicación exclusiva e incompatible con otro empleo, cargo, función o comisión, remunerada o no en entidades privadas o públicas, se exceptuarán de estas incompatibilidades los empleos docentes hasta por 12 horas semanales.