Fotografía: gentileza de BHP-Minera Escondida
Fotografía: gentileza de BHP-Minera Escondida

Nueva Desaladora de Escondida. EWS, evalúan su ampliación

Inaugurada este año, con una inversión de US$3.430 millones, la planta es una de las más grandes del mundo.

Para mantener el volumen de producción anual en 1,2 millón de ton de cobre promedio en la próxima década, Minera Escondida debe aprovechar a cabalidad su capacidad instalada de procesamiento. Esto significa operar simultáneamente sus tres plantas concentradoras.

Para enfrentar este desafío, la faena –controlada por BHP– ha desarrollado una “Estrategia Hídrica” que considera:

– Maximizar el uso de agua de mar.

– Aumentar la recuperación/eficiencia del agua en procesos, y

– Disminuir, responsable y gradualmente, el uso de agua de acuíferos.

En esta línea, a mediados de este año la faena inauguró su segunda desalinizadora, aumentando significativamente la capacidad de su anterior unidad en Coloso, de 525 l/s. Con una inversión de US$3.430 millones, Escondida Water Supply (EWS) está diseñada para 2.500 l/s.

Y si bien es una de las plantas más grandes del mundo, Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de la compañía, adelanta que “actualmente está en desarrollo su expansión”.

No entrega más detalles al respecto, pero deja en claro que todas estas iniciativas “apoyan la aspiración de BHP en Chile de dejar de extraer agua proveniente de acuíferos hacia el 2030”.

Desempeño
En cuanto a su desempeño, el ejecutivo indica que los resultados han sido muy positivos:

– Durante la construcción se lograron realizar entregas tempranas de algunos sistemas que permitieron ir operando la planta por niveles, hasta llegar a la máxima capacidad, logrando estabilidad en forma progresiva.

– Se capturaron mejoras desde la planta existente, las cuales permitieron tener una operación más confiable y eficiente.

– El sistema de control distribuido es de primer nivel y cuenta con una disponibilidad de 99%. Además, tienen un simulador para entrenar a operadores de sala de control e iniciativas de mejora al proceso.

“La planta opera de acuerdo al plan de producción de Escondida –explica Vilaplana–; se puede modular desde 1.000 m3/h hasta 9.000 m3/h. A la fecha la hemos operado, en promedio, en un 80% de su capacidad de manera estable. Sin embargo, en las pruebas realizadas a máxima capacidad hemos logrado los resultados esperados”.

El ejecutivo añade que los principales desafíos han sido internalizar los volúmenes de agua que mueven y cómo éstos pueden impactar en las operaciones. “Hoy día somos el corazón de la estrategia hídrica de Escondida, y esto es un gran desafío que debemos sustentar en el tiempo”, puntualiza.

Para asegurar la continuidad operacional de la faena en caso de un siniestro, cuentan con un reservorio de 500.000 m3, que permite una autonomía hídrica de tres-cuatro días.

Vilaplana menciona como otra de las prioridades la seguridad del personal, ya que conviven con equipos de alta presión y niveles de energía importantes. “Además, está el cuidado del medioambiente, es decir, mantener siempre los parámetros que nos exige la autoridad para la captación y descarga de agua de mar, todo esto controlado en forma muy rigurosa”.

El equipo de EWS está conformado por 42 personas; 41% son mujeres.