Revista Minería Chilena Nº446

agosto de 2018

Minería en Chile, percepciones desde la otra vereda: Generar nuevas confianzas para enfrentar los cambios

La actividad extractiva ha sido clave en la historia y el reciente desarrollo del país, sin embargo ¿lo valora así el resto de la sociedad? En esta edición del Mes de la Minería presentamos un reportaje especial con algunas de las visiones que existen sobre la industria, basadas en la mirada de destacados profesionales de diversas áreas.

Durante la realización de su seminario anual, en febrero pasado, el Consejo Minero realizó la tercera versión de una encuesta a los asistentes, con el objetivo de identificar los principales desafíos de la industria en el tema específico de desarrollo sustentable.

Esta consulta fue respondida por 840 personas, quienes representaban a empresas, entidades públicas, organizaciones de la sociedad civil, gremios, sindicatos y académicos, entre otros ámbitos.

Uno de sus resultados relevantes fue que el 44% de los consultados identificó el tema de la obtención del consentimiento por parte de las comunidades y grupos de interés -también llamado “licencia social para operar”- como el más importante en que se tiene que avanzar, por sobre otros aspectos críticos para la actividad, como el agua, la energía y el capital humano calificado.

Atención en las conductas

Este resultado es consistente con informes sobre las tendencias y fuentes de riesgos vinculados al desarrollo de la minería a nivel global.

Es el caso de la publicación “Tendencias para el 2018: los 10 principales temas que forjarán la minería en el año venidero”, elaborado por Deloitte. En su introducción se entrega una síntesis del nuevo escenario en que se encuentra este rubro.

“A medida que se pone en duda cada vez más la propuesta de valor de la industria minera, las empresas están empezando a ver que no podrán tener éxito en el futuro a menos que cambien la forma de operar. Se trata de más que simplemente mejorar la eficiencia. Se trata de reestablecer la confianza de las partes interesadas y colaborar para idear mejores respuestas”, puntualiza el informe.

En este contexto, la consultora internacional identifica a “la imagen de la minería” como uno de los diez tópicos en los que se debe enfocar el análisis y el trabajo del sector. Los autores reconocen los esfuerzos que han realizado las compañías al respecto, pero estiman necesario profundizarlos.

Por lo anterior, se concluye que las percepciones de la población general y de los grupos de interés mejorarán, cuando su comunicación esté sustentada en cambios de conducta que construyan nuevas confianzas.

“Las percepciones negativas pueden hacer más que dañar las reputaciones y afectar los precios de las acciones. También pueden llevar a protestas y violencia de la comunidad, y resultar en la pérdida de la licencia social para operar”, se advierte.

Para ahondar en la percepción que otros sectores tiene de la industria minera en el país, MINERÍA CHILENA conversó con profesionales de reconocida trayectoria en diversos ámbitos. A continuación entregan sus apreciaciones sobre esta actividad, desde sus respectivos campos de desarrollo.

Directo y concreto

Mori Chile, empresa especializada en investigación de mercado y opinión pública, ha desarrollado por más de una década el estudio anual Minerobarómetro. Marta Lagos, directora de la firma, identifica tendencias que surgen a partir de la trayectoria de este estudio.

¿Cuál es la aproximación general de la población a la minería?

La primera reacción ante las consultas sobre temas de minería es “no sé”. Pero cuando se formulan preguntas más específicas, se concluye que sí existe conocimiento sobre el sector, especialmente en relación a su importancia para la economía y el desarrollo del país.

¿Cómo se explica este fenómeno?

Las personas no tienen un acercamiento intelectual y analítico a esta actividad, como sí ocurre en temas valóricos o políticos. La aproximación es directa y concreta: a mí me va bien o mal de acuerdo a la situación de la minería y, particularmente, del precio del cobre; es decir, evoluciona en función del nivel de beneficios percibidos.

Al respecto, ¿qué le pide la gente a las compañías mineras?

Les exigen lo mismo que al Estado; y aquí hay un punto importante a considerar. El peor error que ha cometido la minería privada en Chile es que ha dejado abierto un espacio para que los ciudadanos demanden aquello que el Estado no realiza.

¿Por qué?

Las empresas, con un sentido equivocado de culpa o responsabilidad social, comenzaron a involucrarse en la satisfacción de derechos básicos, que son responsabilidad prioritaria del sector público. Esto es muy negativo, ya que las demandas y exigencias nunca se terminan; por el contrario, se incrementan cuando ya se han conseguido cosas anteriormente.

¿Y cuál es la alternativa ante esta situación?

Es necesario que la minería privada se muestre como un agente modernizador en relación a sus propias actividades. Puede colaborar con el Estado, pero no reemplazarlo en iniciativas de calidad de vida que se conviertan en emblemáticas. En cambio, lo que se ha hecho generalmente es impulsar planes muy específicos destinados a pequeños grupos, y que no generan beneficios reputacionales efectivos.

 

Lea las entrevistas de este reportaje especial:

Eugenio Tironi: “Hay un nexo con la población, pero no se proyecta en el discurso ilustrado”

Gerenta general de Achap: “Cuando se comunica, hay que estar preparado para distintas reacciones”

– Carmen Romero, directora de Fundación Teatro a Mil: “La minería del Siglo XXI debe ser transparente en su toma de decisiones”

– Director ejecutivo de Csiro Chile: “La percepción es que las mineras te escuchan, pero no te consideran”

– Charles Kimber, gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco: “Falta una estrategia anticipatoria, proactiva y de gestión integral”