Minera Pampa Camarones comienza a utilizar agua de mar

La compañía –ubicada en la Región de Arica y Parinacota– inició la operación de su Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM), que dotará de este recurso a las operaciones mineras y de su planta de cátodos.

Próxima a cumplir un año desde el inicio de su producción de cátodos se encuentra Minera Pampa Camarones, primera inversión cuprífero que se desarrolla en la Región de Arica y Parinacota, a 80 km al sur de la ciudad de Arica. Y recientemente cumplió otro hito: la puesta en marcha a mediados de mayo de su Sistema de Impulsión de Agua de Mar (SIAM).

Conscientes de la escasez hídrica que afecta a esa zona del país, uno de los compromisos explicitados en la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto –propiedad de las empresas Samsung (46,5%), Arrigoni Minería (24,1%) y Pampa Mater (29,4%)– fue la construcción de un sistema de captación y bombeo de agua de mar para utilizar en sus operaciones. “Esta decisión es adoptada en concordancia con la política de desarrollo sustentable que nuestra empresa ha promovido y de la necesidad de desarrollar una minería moderna, responsable con el medio ambiente y las comunidades”, expresa Marcelo Marti, gerente general de Pampa Camarones.

[Pampa Camarones produjo sus primeros cátodos de cobre]

Su materialización ha significado un gran desafío, tanto desde el punto de vista de la ingeniería como de los recursos, destacan desde la compañía, considerando que es una faena de mediana minería. La construcción de SIAM demandó cerca de 26 meses y una inversión de US$10 millones.

Proyecto complejo

Daniel Berríos, gerente de Operaciones de Pampa Camarones, ha estado a cargo de liderar y monitorear el desarrollo del proyecto, cuya ingeniería y construcción fue adjudicada a la empresa Propipe y la construcción a VMS Ltda., con el apoyo de personal de Abseiling, firma dedicada al trabajo vertical (dada la complejidad geográfica donde se ubica el punto de captación).

Daniel Berríos.

El agua, captada en la zona de Punta Madrid, remonta una ladera de más de mil metros, para posteriormente ser conducida por 12 km a través de una tubería de 160 mm de espesor, y ser depositada en una piscina de almacenamiento de 14.000 m3, ubicada cerca de la planta de cátodos, en la cota 860 msnm.

La elección del punto de captación no fue al azar, pues se analizaron otras alternativas como las caletas Camarones y Vítor. “Finalmente se optó por Punta Madrid a pesar de ser una opción más cara y compleja desde el punto de vista técnico, porque generaba muchísimos menos impactos en el ámbito arqueológico y turístico”, sostiene Berríos.

Consultado sobre las principales complejidades que debieron sortear, menciona el terreno, ya que junto a la elevada y brusca pendiente, en la zona de Punta Madrid no existe orilla de playa y hay un intenso oleaje en el borde costero, el cual es muy rocoso. “Asumimos un importante desafío de buscar una solución a este problema y optamos por instalar una plataforma submareal adosada al lecho marino”, puntualiza.

Construcción sistema de impulsión de agua de Pampa Camarones.

Otro de los desafíos que tuvieron que asumir fue la construcción del camino para permitir el acceso de trabajadores, equipos y materiales de construcción, con el objetivo de no atrasar las obras.

Agrega que el proyecto original consideraba cinco etapas, sin embargo, tras evaluar las dificultades de ingreso al sector, que implicaban un alto riesgo para el personal de mantenimiento, cambiaron a solo dos estaciones. La primera estación de bombeo se ubica en el sector de la captación, aproximadamente 50 metros mar adentro, compuesta por dos bombas de 170 kW y capacidad de impulsión de 94 m3/h (o 26 lt/s), montadas sobre una plataforma semi-sumergible.

La segunda estación se ubica en las cotas 348 y 1022 msnm, compuesta por dos bombas de alta presión, centrífuga horizontal multi-etapa de 450 kW (una en operación y la otra en stand by). El agua es impulsada a través de una tubería de acero tipo flexsteel entre la cota 348 y 1022 msnm y luego hasta la piscina de almacenamiento.

En cuanto a los usos del agua de mar,una porción es impulsada en forma directa para el riego de pilas. Otra parte será tratada en una planta de osmosis, donde una parte del agua estará encondiciones de ser potabilizada y usada en las instalaciones de barrio cívico y servicios al personal; mientras que otra porción será desmineralizada para su empleo en las áreas de extracción por solventes y electro-obtención.

El suministro eléctrico que alimenta el SIAM proviene desde la sala eléctrica principal ubicada en la planta de cátodos. Desde este punto se extiende por 12 km una línea aérea en un nivel de tensión de 23 kV, hasta llegar a la plataforma de la cota 1.022, en el sector de Punta Madrid, al transformador reductor de 3.000 kVA, 23/4.16 kV, el cual alimenta a un nivel de tensión de 4.16 kV el switchgear ubicado al interior de la sala eléctrica principal del SIAM y luego se tiene una extensión en media tensión que llega a la sala eléctrica ubicada en la cota 348 que permite la partida de las estaciones de bombeo ubicadas en dicho nivel y en la captación. El gerente de Operaciones indica que bajar la sala eléctrica de la cota 1.022 a la 348 msnm fue otro de los mayores desafíos del proyecto.

Rentabilidad

Con respecto a la rentabilidad de esta solución, Berríos comenta que si bien, en un principio les ofrecieron derechos de agua –que desde el punto de vista económico hubiese sido más conveniente–, “evaluamos la alternativa más sustentable y sin generar competencias con otras actividades productivas de la región, como la agricultura”.

Sistema de impulsión de agua de mar de Pampa Camarones.

El gerente de Operaciones de Pampa Camarones resalta la importancia de SIAM: “Es un proyecto único en el país y en la región; su construcción tuvo que sortear muchísimos inconvenientes, uno de ellos contratar una empresa con la experiencia y competencias para desarrollar un sistema tan complejo como éste.  Dos compañías iniciaron tareas y no llegaron a término, retrasando la puesta en marcha”.

Hasta antes del inicio del SIAM el agua utilizada en la planta de cátodos era comprada a terceros y transportada mediante camiones aljibe que descargaban en la piscina de almacenamiento, incrementando significativamente los costos de operación de la compañía.