Minera Candelaria avanza hacia su continuidad operacional

La compañía obtuvo recientemente los permisos sectoriales que autorizan las obras de construcción del nuevo depósito de relaves Los Diques, el cual es clave para extender sus operaciones de 2018 a 2030.

“Ha sido un gran desafío enfrentar este período de bajos precios de los metales y estar de cara al proyecto de continuidad operacional Candelaria 2030, el cual considera extender la vida útil de nuestras operaciones desde 2018 hasta 2030”, afirma Sergio Armstrong, gerente general de Administración de la minera.

Sergio Armstrong - Minera Candelaria

Para encarar estos desafíos, añade, un aspecto fundamental es el compromiso de todo su equipo. “Estamos desarrollando un programa de cambio cultural para evitar derroches; y un cambio en el paradigma, de que podemos mejorar nuestros indicadores de confiabilidad, de disponibilidad de equipos y disminuir los costos”, destaca el ejecutivo, agregando que la compañía está en una perspectiva de control de gastos más allá del estándar.

Con respecto a la iniciativa para prolongar la vida de la operación, Armstrong enfatiza que hoy el objetivo prioritario es iniciar la construcción del nuevo depósito de relaves de Los Diques.

MINERÍA CHILENA tuvo la oportunidad de visitar algunas de las principales instalaciones de Minera Candelaria, en la Región de Atacama, y conversar con su gerente general de Administración sobre estos temas.

¿Qué ha significado para la compañía el ingreso de la canadiense Lundin Mining como principal dueño y operador?

Ha sido muy valorada, porque ha confiado en el equipo humano y en el proyecto de continuidad operacional Candelaria 2030. En este sentido, nos invita y desafía a ser una operación minera de clase mundial, bajo los más altos estándares de seguridad y protección del medio ambiente. Hemos recibido todo el apoyo para concretar un proyecto minero de largo plazo. También hemos fortalecido nuestra relación con las comunidades, fomentando instancias de diálogo y colaboración, en términos de generar desarrollo sustentable y, por supuesto, ser cada día un mejor vecino para la región de Atacama.

En términos de producción, ¿cómo están viendo este año, cuáles son las metas que tienen?

Tenemos un programa de producción de 162.000 tm de cobre, que a la fecha tiene un 100% de cumplimiento de acuerdo a la meta enero-junio, con un pequeño superávit, que nos permite enfrentar esta segunda mitad del periodo con confianza. Hemos tenido positivos resultados en las operaciones de minas subterráneas, rajo y gestión de los equipos, tanto mineros como de las plantas concentradoras, de acuerdo con nuestras expectativas. Hemos generado muchas sinergias entre las áreas de operaciones mina y planta concentradora, a través del concepto mine to mill, que implica lograr una mejor fragmentación del mineral en el rajo antes de ingresar al proceso, lo que ha significado una relevante mejora en la tasa de procesamiento de la molienda SAG.

¿La meta para este año es similar a la producción que registraron en 2015?

Las metas se fijan para cada año de acuerdo al plan minero de largo plazo. Estamos entrando en una zona más profunda de la actual Fase 9 en desarrollo, con menores leyes respecto al año anterior. Por lo tanto, también se transforma en un desafío a superar, a través de un mejor ritmo de extracción y de una mayor tasa de procesamiento en la molienda.

¿Con qué ley de cobre están trabajando?

Con una ley aproximada de 0,50% (en el rajo). Esto se ve mejorado gracias a los aportes de las minas subterráneas Santos, Candelaria Norte y Alcaparrosa, con leyes que promedian el 1,0%.

¿Hoy en día cuál es la relación entre el mineral que se extrae del rajo y lo que viene de las tres minas subterráneas en operación?

En términos de tonelajes alimentados a las plantas concentradoras, aproximadamente 68.000 tpd provienen del rajo y alrededor de 16.000 tpd son aporte de la minería subterránea.

¿Cuáles son las perspectivas de evolución en el mediano plazo?

Nuestro rajo tiene más de 20 años de operación y al igual como ocurre en el resto de los proyectos mineros, las leyes tienden a disminuir en el tiempo. Por este motivo, comenzamos un proceso de desarrollo de nuestra minería subterránea, de tal forma de compensar esta merma.

¿En qué consiste ese proceso?

Consiste en la optimización de todas las tareas de planificación, mantenimiento y operaciones subterráneas. Hemos fortalecido nuestros equipos de planificación minera, de tal manera de mejorar los diseños de los caserones y maximizar los rendimientos de los procesos de carguío y transporte.

Estas mejoras operacionales nos han permitido aumentar las tasas de procesamiento de nuestras minas Santos, Alcaparrosa y Candelaria Norte, hasta los valores autorizados en los permisos respectivos.

Control de costos

En materia de control de costos, ¿qué esfuerzos está realizando Candelaria para enfrentar el actual escenario y qué logros se han obtenido a la fecha?

Estamos desarrollando un programa de cambio cultural para evitar derroches; y un cambio en el paradigma, de que podemos mejorar nuestros indicadores de confiabilidad, de disponibilidad de equipos y disminuir los costos, aumentando la productividad en todos los eslabones de la cadena de producción. Del mismo modo, hemos generado una cultura de cero daños a las personas y a las instalaciones.

¿Cuándo se empezó a implementar esta cultura y cómo la han trabajado?

Comenzamos hace dos años, implementando el programa Construyendo el Futuro, a través del cual cada área de la compañía identifica oportunidades de mejora, detectando los cuellos de botella y las brechas, con el propósito de realizar acciones que permitan superarlos y mejorar aquellos indicadores que están generando pérdida de recursos, de eficiencia o provocando un costo adicional en la operación.

Asimismo, hemos desarrollado un proceso de revisión de contratos de servicio, de tal manera de ajustarnos al nivel de producción y a la realidad actual.

Este proyecto Construyendo el Futuro apunta, además, a generar ideas para definir cuáles son los aspectos en los que necesitamos innovar. Para ello, hemos implementado una política que nos ayuda a motivar al equipo para identificar las herramientas tecnológicas que debemos incorporar y qué procesos necesitamos optimizar o descartar.

En esa iniciativa la participación y compromiso de su equipo humano es muy importante…

¡Es fundamental! Si no logramos el compromiso de nuestros trabajadores, supervisores y colaboradores de empresas proveedoras y de servicios, no podríamos lograr el resultado esperado. Candelaria hoy está en una perspectiva de control de gastos más allá del estándar.

¿Qué metas concretas tienen?

No tener lesiones a las personas, ni incidentes ambientales; nos enfocamos en lograr este objetivo turno a turno, cumplir con nuestra meta de producción anual a un costo competitivo que nos permita ser sustentables y construir el nuevo depósito de relaves para nuestra continuidad operacional Candelaria 2030; y seguir trabajando con nuestras comunidades vecinas de Tierra Amarilla, Caldera y Copiapó, en el contexto de fortalecer una relación cercana y de colaboración.

¿Específicamente en materia de costos cuál es el objetivo?

En estos tiempos de bajo precio de los metales, queremos ajustarnos al primer cuartil que hoy tiene la industria minera.

Candelaria 2030

El gran proyecto que la compañía está desarrollando actualmente es Candelaria 2030, el que, si bien no contempla elevar la producción futura de la faena, es clave para su continuidad. “No es que vayamos a construir una nueva planta concentradora –explica Armstrong–, pero sí implica contar con un nuevo depósito de relaves (Los Diques) con capacidad para 600 millones de toneladas; dos nuevos botaderos de estéril; ampliar una parte del rajo, en el sector Este; e instalar una segunda línea de agua desde el sector Bodega hasta Candelaria, de tal forma de usar toda nuestra capacidad instalada en la planta desalinizadora para cumplir con el proceso de transición, entre dejar de ocupar el depósito actual y comenzar la operación del nuevo depósito. Esta transición también significa continuar optimizando los consumos de agua que hoy exige el proceso y que son de excelencia. Esto incluye, asimismo, operar y mantener la planta desalinizadora con el más alto estándar”.

La planta desalinizadora opera desde 2013, produciendo 500 litros por segundo de agua desalinizada de calidad industrial. En la planta concentradora de Candelaria se recupera el 85% del agua.

La RCA fue aprobada el año pasado, ¿en qué etapa se encuentra el proyecto?

Recientemente hemos obtenido los permisos sectoriales que autorizan las obras de construcción del nuevo depósito de relaves Los Diques, las que se iniciaron en agosto.

¿Cuánto demora la construcción y cuáles son los plazos para que esto se enlace con el término de la operación del actual tranque?

Su construcción tiene que estar finalizada a comienzos de 2018. Paralelamente, vamos a estar en proceso de completar la capacidad del depósito de relaves actual; por lo tanto, es de suma importancia el cumplimiento de los plazos definidos en el programa, ya que de lo contrario, pondríamos en riesgo nuestra continuidad operacional. Este depósito de relaves es de alta prioridad.

¿La inversión total es de US$460 millones o ha variado?

Se mantiene alrededor de los US$400 millones. Siempre hay oportunidades para disminuir costos y en eso está enfocado nuestro equipo, de tal forma de mantener esta cultura de aumento de productividad, ahorro, innovación y evitar derroches.

El proyecto también implica la contratación de mano de obra temporal por todos los servicios asociados: aproximadamente 800 personas adicionales en el peak de la construcción.

¿Cuál es hoy la dotación del Distrito Candelaria?

Contamos con alrededor de 1.450 trabajadores directos y aproximadamente 2.500 de empresas contratistas, que operan principalmente las minas subterráneas y algunos servicios de mantenimiento.

¿En la actual coyuntura, cómo ha sido el esfuerzo para mantener a su gente?

Ha sido un esfuerzo importante y compartido. En la medida que nuestros trabajadores y colaboradores se han ido involucrando en esta expectativa de negocio, estamos cumpliendo este objetivo de ajustarnos a un nivel de gastos que nos permita ser competitivos.

Alianzas con las comunidades

La generación de vínculos con las comunidades de Tierra Amarilla, donde se localizan las faenas; y Caldera, donde se ubica el puerto de embarque y la planta desalinizadora, constituye una de las prioridades de Minera Candelaria. “Estamos convencidos que mientras mantengamos una relación cercana, inclusiva y de valores compartidos con la comunidad, vamos a lograr contribuir efectivamente a su desarrollo sustentable”, sostiene Sergio Armstrong. Con tal objetivo, menciona una serie de iniciativas tendientes a estrechar estos lazos.

“Un paso importante fue la apertura de nuestras oficinas comunitarias en Tierra Amarilla y Caldera –comenta–, que se han convertido en puntos de encuentro entre la compañía y los vecinos, permitiendo desarrollar un trabajo colaborativo y una relación de confianza, fluida y transparente con la comunidad”.

Otra iniciativa que destaca es la implementación del Programa de Visitas Comunitarias a las operaciones, cuyo objetivo es que los vecinos puedan conocer en terreno sus prácticas operacionales, de seguridad y cuidado del medio ambiente.

Armstrong subraya, además, los esfuerzos por privilegiar la contratación de mano de obra local, así como la generación de programas de capacitación y desarrollo de proveedores de la región.

Otro hito es el esfuerzo solidario que Minera Candelaria desplegó con motivo de la emergencia climática ocurrida en 2015 y la alianza estratégica que se gestó con las autoridades para sacar adelante a Atacama. “Fue una instancia que nos permitió fortalecer aún más nuestra relación con la comunidad en un momento que requería la máxima colaboración de todos los actores de la sociedad”, enfatiza.

Además, hace hincapié en que el 93% de sus trabajadores reside en las localidades vecinas, “por lo tanto, había un doble compromiso”, recuerda.

En Caldera se encuentran las instalaciones de Puerto Padrones y de la planta desalinizadora, que abastece las necesidades hídricas de Minera Candelaria.