Chuqui Subterránea. Planificación Minera_

Los puntos críticos de la planificación

Expertos detallan los aspectos más relevantes en esta materia, con la imperativa necesidad de reducir costos operativos.

Sin una planificación minera no podrían materializarse las operaciones. Variables técnicas y económicas son clave para avanzar en los procesos mineros en cada una de sus etapas.

El gerente general de GEM Consultores, Juan Ignacio Guzmán, indica que lo principal para la planificación para minas subterráneas y de cielo abierto, “es determinar las reservas. Esto corresponde a la fracción de recursos económicamente extraíbles utilizando la tecnología y las productividades que la operación espera mantener en el futuro”, asegura.

El experto agrega que se suma como factor clave el precio del commodity a extraer, “típicamente genera mayor impacto el precio de largo plazo”. En ese sentido, las proyecciones del valor del metal cambian el atractivo de los recursos.

“En cuanto a costos, los valores asociados para mina y planta son críticos para determinar las reservas, y obviamente también el diseño minero con el que se hará la extracción”, añade Guzmán. Cabe considerar que es muy distinta la planificación y los desafíos según el método de explotación que se está desarrollando.

Métodos subterráneos

En operaciones bajo tierra, Jorge Contreras -director de la carrera de Ingeniería en Minería de la Universidad del Desarrollo (UDD)- indica que existen diferentes métodos de explotación, principalmente agrupados por:

  1. Aquellos que se auto soportan
  2. Los que requieren algún tipo de soporte artificial
  3. Los de hundimiento

Cada uno posee características intrínsecas. Según el experto, lo anterior hace que no exista una vía única para la planificación.

Contreras enfatiza que en esta fase se visualizan las restricciones geomecánicas, para luego determinar las zonas que resultan más interesantes de explotar, que sean compatibles con la estabilidad de las labores y, sobre todo, con la seguridad de las personas.

Para el director de la carrera de Ingeniería de Minería UDD, los desarrollos mineros “sin lugar a duda son críticos, puesto que son las excavaciones que permitirán acceder al cuerpo mineralizado de interés y definen una parte importante de la inversión requerida, así como también los plazos de construcción de la mina en sí”.

Desafíos técnicos

En el caso de los costos de extracción del mineral en una mina subterránea, sin considerar la razón lastre mineral, siempre serán más altos que los costos de extracción de una mina a rajo abierto. “En algún momento la razón lastre mineral puede justificar el paso a un método subterráneo, como fue el caso del proyecto Chuqui Subterránea”, asegura el experto.

Contreras plantea que en minería subterránea, las bajas leyes -en relación con periodos anteriores- son probablemente una consecuencia de una buena secuencia de extracción, donde se planificó para los primeros periodos la explotación de aquellas zonas con un mayor beneficio económico -por lo general asociado a las altas leyes-, postergando aquellas leyes más bajas para el final.

En este sentido, “una política de leyes de corte decrecientes -Algoritmo de Lane- justifica la situación en términos de ley media de extracción que pueda estar experimentado una faena minera en la actualidad”, afirma.

El manejo de materiales también depende del método de explotación escogido, y va a ser una variable relevante la profundidad en la cual se encuentre la operación y la distancia a una planta de procesamiento.

El académico explica que una mina subterránea explotada por métodos de hundimiento, en general tendrá una alta tasa de producción en régimen, por lo cual probablemente necesitará un manejo de materiales por chancado interior mina y correas.

Siguiendo esta línea, si se optara por la utilización de camiones en este caso, se necesitaría una cantidad enorme de ellos, generando una gran cantidad de interferencias en el carguío, ruta y vaciado, además de incrementos en los requerimientos de ventilación, advierte.

Variables del rajo abierto

El docente y ex-director de Ingeniería en Minería de la UDD, Ronald Guzmán, apunta a tres aspectos fundamentales a la hora de planificar en el caso de minería a cielo abierto:

  1. Disminuir la variabilidad o incertidumbre, en particular la ley del mineral, tonelaje y fragmentación.

 

  1. Planificar considerando aspectos de sustentabilidad y no sólo variables técnicas y económicas. “Hoy dada la sensibilidad respecto a contaminación, generación de gases invernadero y empleo, entre otros, se requiere integrar estas variables desde la planificación misma, de modo que sean parte de un diseño minero y no una consecuencia”, acota.

 

  1. Un tema relevante es la planificación minera considerando la transición a mina subterránea. En este caso, Chuquicamata será un muy buen referente para otras minas que están considerando esta opción en su estrategia de negocios.

Alcances técnicos

Guzmán sostiene que la ley cobre es fundamental para definir la “Ley de corte”, que considera aspectos de costos, precios y recuperación. Por otra parte, el ritmo de explotación o tasa de producción se basa en una decisión económica sobre un sustento técnico de reservas mineras, donde se maximiza la utilidad económica (VAN), se identifican riesgos y/o incertidumbres y se define la sensibilidad del yacimiento.

“Para el caso particular de minas a cielo abierto, creo que con la profundización de minas, contar con una razón lastre mineral que sea competitiva en costos del proyecto, puede tener un impacto en una mayor o menor tasa de producción”, asegura el docente de la UDD.

Por otra parte, la seguridad en minería es algo fundamental y de base en la operación, según el experto. Toda la planificación de una mina a cielo abierto considera ángulos de talud del rajo, de los bancos, bermas, que dan seguridad a las personas y el proceso extractivo. “De igual manera se trabaja a nivel normativo, de procedimientos y capacitación constante, para tener una cultura de seguridad tanto en empresas mineras como de proveedores”, apunta.

Además el académico afirma que si se desglosan los costos de este tipo de minería, el 50% a 60% corresponde a carguío y transporte. De acuerdo con Guzmán, este proceso tiene aspectos a mejorar en los ciclos en que los camiones están detenidos o recorriendo tramos sin carga.

Eficiencia y tecnología: desafío común

La tendencia apunta fuertemente a la tecnología 4.0. El gerente general de GEM, Juan Ignacio Guzmán asegura que “las tecnologías pueden mejorar costos, seguridad y el valor para el negocio. Se visualizan múltiples innovaciones que podrían ayudar a hacer cada vez más eficiente la operación”.

Jorge Contreras, director de Ingeniería en Minería UDD, hace hincapié en la automatización y operación a distancia de ciertos equipos que ha permitido bajar los costos de operación de una manera importante, especialmente en minería subterránea. Por ejemplo, en el Caso de los LHD´s semi autónomos, un operador puede llegar a operar cuatro LHD´s de forma simultánea desde un centro integrado, pero esto requiere un diseño adecuando.

Por su parte, Ronald Guzmán -ex-director de la misma carrera- plantea la posibilidad de disminuir la “Ley de corte” mediante el uso de innovaciones, permitiendo extraer en sectores de baja ley.