Fundiciones de cobre en Chile: Tiempo de decisiones más allá del DS 28

• En una misma semana coincidieron dos actividades relevantes para este sector: FURE 2018 (del IIMCh) y el seminario de Mediana Minería (de Sonami). El desarrollo de ambos estuvo marcado por la urgencia de alcanzar la sostenibilidad de esta industria.

La discusión sobre el desarrollo de la industria chilena de fundición ha tenido presencia histórica en la agenda de la minería nacional. Particularmente este año la atención se ha concentrado en el término, en diciembre próximo, del plazo para el cumplimiento del Decreto Supremo N° 28 del Ministerio de Medio Ambiente (DS 28, 2013), respecto de la captura del 95% de las emisiones de dióxido de azufre y arsénico que generan este tipo de operaciones.

El Quinto Seminario de Fundiciones y Refinerías (FURE 2018) –organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) con la colaboración del grupo chino Nerin Engineering Co.– fue una nueva instancia para plantear el tema.

Este evento incluyó en su apertura la exposición de Nelson Pizarro, presidente ejecutivo de Codelco, empresa de la cual dependen las fundiciones de Chuquicamata, Potrerillos (División Salvador), Ventanas y Caletones (División El Teniente).

Constatando el rezago general de la industria local y la alta complejidad del mercado internacional, el ejecutivo planteó la urgente necesidad de revisar con total realismo “los blancos y negros” de esta actividad.

“Más allá del cumplimiento de las exigencias legales y normativas en materia ambiental como el DS 28, la pregunta fundamental es: ¿Hay futuro para el negocio de la fundición, considerando las crecientes exigencias de competitividad, modernización de operaciones, y protección del ecosistema socioambiental?”, expuso el ejecutivo.

Analizando el caso específico de las unidades de Codelco, se refirió a los programas estratégicos de transformación y actualización que está aplicando la compañía. También enfatizó que no es sustentable mantener el modelo de integración mina-fundición que predomina en Chile: “Son negocios con estructuras productivas, incentivos y condiciones internacionales muy distintas”, indicó.

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La ruta china

A partir de la presencia de ejecutivos de Nerin Engineering Co., la revisión del desempeño de la industria de fundición en China generó alto interés en los asistentes a FURE 2018.

Sin desconocer las importantes diferencias entre su país y Chile, Wu Runhua, gerente general de Nerin, se refirió a las prioridades de crecimiento del sector en las últimas cuatro décadas en su país, incluyendo las dificultades que han surgido.

Compartiendo la visión del presidente ejecutivo de Codelco, el gerente de la empresa china destacó que es indispensable asumir que el negocio de fundición será cada vez más complejo y competitivo.

“En este período tanto las empresas como el Estado (en China) han concretado programas de inversión intensivos en tecnologías y métodos de procesamiento. A partir de estos proyectos se generan beneficios directos tanto en competitividad, como en la adopción de procesos limpios”, resaltó.

Asimismo, Wu Runhua comentó la necesidad de establecer proyectos de infraestructura que disminuyan los costos de transporte, distribución y logística, dada la relevancia de las importaciones de concentrado de cobre, para el funcionamiento de la estructura de negocios de las fundiciones chinas.

En relación al trabajo en Chile de Nerin, el ejecutivo destacó el interés de la compañía en extender su participación en los programas de modernización que están impulsando las fundiciones nacionales. Con este objetivo, este año el grupo chino decidió potenciar su oficina local convirtiéndola en su agencia para Sudamérica.

 

Cambio de modelo

En la segunda jornada de FURE 2018, intervino Sergio Hernández, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). Entre los temas que trató en su exposición, estuvo la relevancia de constituir una alianza estratégica entre los países productores y consumidores de cobre, para agregar valor y competitividad a la industria de fundición.

También proyectó que en 2028 el 67% de la producción cuprífera nacional corresponderá a concentrados de cobre exportable, y el restante porcentaje a cátodos.

“Este escenario es preocupante, porque existen restricciones al transporte marítimo de concentrados, que se harán probablemente más exigentes a futuro, elevando así los costos vinculados con el comercio internacional del mineral”, advirtió.

Como consecuencia, Hernández añadió que es prioridad contar con fundiciones capaces de refinar concentrado y exportar cátodos. “Prevemos buenas perspectivas para el precio del cobre en los próximos cinco años, principalmente porque habrá un déficit de oferta, lo que es bueno para Chile; pero pone urgencia a la materialización de inversiones para la modernización del sector”, manifestó.

En ambas jornadas del encuentro, se presentaron estudios de casos referidos a los objetivos y estados de avance de los programas de modernización que están aplicando las distintas fundiciones.

Estas exposiciones se enfocaron especialmente en resultados e indicadores de desempeño operacional y ambiental; y estuvieron a cargo de ejecutivos de Ventanas, Potrerillos, Caletones y Chuquicamata (todas de Codelco); Chagres (Anglo American); y Hernán Videla Lira (Enami).

Avance progresivo

En la misma semana de FURE 2018, la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) realizó el seminario de Mediana Minería, en que expuso el vicepresidente de Enami, André Sougarret, quien aseguró que la Fundición Hernán Videla Lira (Paipote) cumplirá las exigencias normativas del DS 28 (ver artículo en página 30).

Según el directivo, el proyecto para adecuar esta instalación a la norma presenta un 78% de avance. Puntualizó que desde el punto de vista del material particulado ya se encuentran cumpliendo la regulación, y que la planta de tratamiento de gases de cola estaría operando a comienzos de diciembre próximo.

Con todo, Sougarret advirtió que esta inversión “es un paso”, pues aunque les permitirá capturar el 95% de azufre y arsénico, no garantizará la ausencia de episodios ambientales que puedan afectar la salud de la población. Para el ejecutivo, una nueva fundición, que capture por sobre el 98%, sí puede resolver este tema y permitir la continuidad operacional de la instalación. “Con eso podríamos garantizar la salud de las personas que viven alrededor de Paipote, la continuidad y la eficiencia operativa”, indicó.