Revista Minería Chilena Nº451

enero de 2019

Estudio de Cochilco: Capital humano en mediana minería

En los últimos años la Comisión ha puesto su foco en comprender las variables que afectan a este sector de la industria, para generar herramientas que permita promover su desarrollo.

La formación de una oferta de capital humano capaz de ajustarse a los requerimientos de la minería es una variable fundamental para el desarrollo de la industria. Y si bien el tema ha sido abordado en el caso de la gran minería, la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) realizó un estudio enfocado en la realidad de la mediana minería del cobre.

Jorge Cantallopts, vicepresidente ejecutivo (s) de la entidad, explica que tradicionalmente el enfoque sobre la minería del cobre se ha puesto sobre las grandes faenas, por su gran impacto en la economía nacional, lo que contribuye a dejar en un segundo plano a los medianos actores. “Sin embargo, ésta es una fuerza relevante para el desarrollo del país. Durante 2017 su nivel de exportaciones fue cercano al vino embotellado, y mayor a la pesca y silvicultura, sectores ampliamente reconocidos por su impacto en el empleo y en el crecimiento económico”.

El experto sostiene que en los últimos años Cochilco ha puesto su foco en comprender las variables que afectan a la mediana minería, así como en la elaboración de proyecciones de su evolución futura, “herramientas a partir de las cuales podemos promover su desarrollo. De igual forma, sabemos que en el futuro inmediato la materialización de megaproyectos es bastante lejana, por lo cual consideramos que la formulación de propuestas de políticas públicas que impulsen a la mediana minería, así como iniciativas de esta envergadura, es el horizonte del sector minero en Chile”.

Encuesta de capital humano

A través de la Encuesta de Capital Humano y Gastos en la Mediana Minería se consultó por las dotaciones de trabajadores propios y externos de las empresas de este sector, así como sobre los perfiles técnicos y profesionales más requeridos en la actualidad, y la proyección a 2028. Se consideraron los requerimientos por operación minera, incluyendo perforación, tronadura, carguío, transporte así como operaciones de procesamiento: concentradora y lixiviación.

La encuesta fue respondida por 18 empresas, lo cual representa el 82% del total, y similar porcentaje de la producción de cobre de la mediana minería durante 2017.

De los resultados se observa que a nivel agregado las dotaciones de trabajadores propios y externos en el sector son similares, con 5.329 y 5.530 respectivamente, lo que equivale a una tasa de prácticamente un contratista por cada trabajador interno.

“Para las faenas consideradas en nuestro estudio -indica Cantallopts- vemos que existe una paridad prácticamente uno a uno en ambas categorías, situación que contrasta con la gran minería, donde la dotación propia de sus faenas tiende a variar entre el 25% y el 35% del total”.

Los resultados de la encuesta también permiten avizorar un aumento de 20% en el número total de trabajadores en las operaciones consideradas entre los años 2018 y 2028, sobre la base de las estimaciones de las empresas consultadas.

El ejecutivo menciona como otro aspecto relevante la caracterización por nivel educacional. “De nuestro estudio se desprende que la proporción de trabajadores propios con educación universitaria o superior es de 21%, más del doble de los trabajadores externos, con un 10%. Ahora bien, estas proporciones son similares a las de la gran minería”, añade.

En relación a la demanda de trabajadores por tipo de profesión se aprecia que las carreras de Ingeniería en Minas y de Geología son las más requeridas, al igual que en la proyección de las propias empresas mineras al 2028. En consideración a las carreras técnicas, la profesión de Técnico en Minería cuenta con la mayor demanda, seguida a distancia por Técnico en Metalurgia Extractiva y Prevención de Riesgos.

30 de septiembre de 2013, Minera Altos de Punitaqui. Foto: Paula Diaz / MCH

Productividad laboral y automatización

En cuanto a la productividad laboral, el estudio indica que mientras en 2017 la gran minería como un todo contó con una producción de 32,7 toneladas de cobre por trabajador,  el resultado en el caso de las medianas fue de 18,0 toneladas. No obstante, el informe advierte que estas cifras “deben interpretarse cuidadosamente, en tanto que existen factores físicos, sean de insumos de trabajo disponibles (por ejemplo, calidad de los equipos de excavación o transporte) como intrínsecos a las faenas (dureza de la roca o la profundidad de las minas), que inciden sobre el indicador en cuestión”. Además, las grandes faenas cuentan con equipos, instalaciones y, en general, un capital físico de mayor escala que les permite un mayor nivel de producción por cada trabajador en planta.

Sobre el eventual impacto de procesos como la automatización en el sector, el estudio de Cochilco advierte que por ahora el trabajo mecanizado es por lejos el que concentra el mayor uso dentro de las operaciones de la mediana minería, alcanzado un 70% de preponderancia. Sin embargo, se prevé una disminución al 57% a 2028. En paralelo, se aprecia un aumento significativo del trabajo tecnologizado, desde un 7% en 2018 a un 19% en 2028. El trabajo manual, en tanto, aumentaría en la década desde un 15% hasta un 20%.