Revista Minería Chilena Nº453

marzo de 2019

Barrio La Negra en Antofagasta: El desarrollo de un parque industrial estratégico

Surgido para ofrecer servicios a la minería, actualmente registra más de 150 empresas, entre pequeñas, medianas y grandes proveedores, generando cerca de 9.000 puestos de trabajo.

En medio de un escenario desértico, y sobre más de 200 hectáreas, se encuentra el sector industrial La Negra, ubicado a 20 kilómetros al este de Antofagasta. El espacio ofrece diversas prestaciones, bienes y productos para el principal rubro productivo del país: la minería.

Para algunos, su origen se remonta a fines de la década de 1970 y principios de 1980, con la instalación de compañías como Inacesa, la Sociedad Chilena del Litio (hoy Albemarle) y la refinería de minerales Refimet (hoy Complejo Metalúrgico AltoNorte). Sin embargo, el espacio se constituye legalmente a inicios de 2000, gracias a la idea de un grupo de empresarios, posteriormente apoyados por el sector público.

Albemarle es uno de los grandes actores presentes en La Negra, donde actualmente está levantando una nueva planta.

De lo anterior, sabe muy bien Arturo Basadre, ex presidente (2000-2014) del Centro Industrial Tecnológico y Empresarial La Negra, Citen, y también primer líder (2011-2014) de la asociación gremial Ciem. Relata que los orígenes se remontan a 1999, cuando él, junto a una decena de colegas, visitaron Brescia (norte de Italia) gracias a una beca de la Cámara de Comercio de Lombardía. “Los brescianos se distinguen por ser industriales, su idea, en ese entonces, era invitar a países emergentes, como Chile, a conocer las ventajas del mercado europeo”, recuerda.

Basadre agrega que en otras ocasiones habían visitado también algunos centros tecnológicos que se asociaban con la industria y universidades, formando verdaderas triadas virtuosas, en que cada uno aportaba desde su ámbito y empujaba al desarrollo. “En el caso de Brescia, conocimos cómo funcionaban pequeños parques industriales, de no más de cinco o diez hectáreas, ahí comprendimos por primera vez de qué se trataba el concepto clúster”, subraya.

Tras esa experiencia en la ciudad lombarda, regresaron a Chile con la ilusión de generar, en Antofagasta, un parque industrial. “De los diez que viajamos, unos cuatro o cinco colegas nos quedamos con la idea de concretar la iniciativa; hablamos con distintas personas, golpeamos varias puertas, el camino no fue fácil, pero la institución que nos apoyó en ese entonces fue Sercotec, generando un proyecto de fomento con financiamiento Corfo”.

De esta forma, la iniciativa se presenta en 2000, comenzando con 39 hectáreas, donde se proyectaba generar 600 puestos de trabajo, en cuatro años. “Luego, con la Plaza de Negocios La Negra, aumentamos 20 hectáreas más. Posteriormente, llegan otras compañías que requerían de mayor superficie, como Finning, consolidando más de 120 hectáreas. Hoy, a casi dos décadas de su implementación, con mucho orgullo podemos señalar que ya existen entre 8.000 a 9.000 puestos de trabajo, con una inversión total entre maquinarias y construcciones en el sector, que supera los US$1.000 millones”, indica.

Crecimiento e impacto

Tanto desde el sector público como del privado reconocen que el Parque Industrial La Negra ha sido un actor clave y estratégico para el impulso de la minería, la empleabilidad, e incluso la inserción de la mujer en este campo.

Paulina Delgado es ingeniera y administradora del Parque industrial Plaza de Negocios La Negra desde hace cuatro años, y tiene una visión que acredita lo expuesto. “El lugar es estratégico en el desarrollo del sector industrial y minero, principalmente por la logística”, sostiene.

El seremi de Bienes Nacionales, Omar Farías, puntualiza que La Negra es muy importante, porque como barrio está conectado con Escondida, la faena de cobre más grande del mundo, con polos de desarrollo y, además, tiene muy buenos caminos para conectarse con Calama, Sierra Gorda y los yacimientos aledaños a esas localidades.

En el barrio industrial se han ido instalando algunas de las mayores firmas mundiales que brindan servicio a la minería.

En tanto, Pamela Garrido, vicepresidenta de la asociación gremial Ciem La Negra, precisa que en sus inicios, el sector se constituyó gracias a la instalación de pequeños empresarios. “Esto era un arenal, hoy somos 39 a 40 empresas medianas y el resto son grandes compañías. En total, estimamos unas 150 organizaciones, entre pymes y firmas de mayor tamaño. Para el futuro, en unos diez años, calculamos que esto podría crecer el doble, duplicando las plazas laborales”, puntualiza.

Asimismo, hace notar que las personas que prestan servicios en La Negra viven con sus familias -todo el año- en la comuna de Antofagasta, por lo que el impacto en la tasa de ocupación local es realmente preponderante.

Arturo Basadre enfatiza la relevancia que ha tenido esta iniciativa y las inversiones que se han realizado en modernas instalaciones y centros de servicios, con el siguiente ejemplo: “Los camiones mineros, hasta antes de que nosotros desarrolláramos parte de la infraestructura, tenían que hacer su overhaul en Estados Unidos; debían bajar de la mina, subir a un puerto, llegar a Estados Unidos para ser desarmados, reparados y luego regresar. Hoy los camiones que trabajan en la minería chilena, peruana y de otros países llegan a La Negra a hacer este proceso (en los centros de remanufacturación que se han ido instalado)”.

Futuro

Para el seremi de Minería de la Región de Antofagasta, Humberto Burgos, La Negra posee un nivel de desarrollo importante, aunque perfectible. A su vez, admite que se debe plantear una mirada más estratégica para la zona: “La idea es que no sólo involucre servicios a la minería, si no que visualice cómo nos preparamos para la Revolución Industrial 4.0”.

En este sentido, estima que se deben poner las fichas en áreas que apunten a un desarrollo más diverso e integrado. “La oportunidad que tenemos, por ejemplo, a partir del Instituto del Litio es fundamental; verlo no sólo desde el procesamiento y tratamiento de los productos, sino también en cómo generamos encadenamientos productivos, en cómo integremos a las industrias vinculadas a la electromovilidad, agregando valor a diversas soluciones”, puntualiza.

Consultados por los desafíos y requerimientos en términos de infraestructura para consolidar al Parque Industrial La Negra, empresarios de la zona mencionan la necesidad de una mayor pavimentación, así como mejoras en el sistema de alcantarillado, electricidad, transporte público, servicios de alimentación, bancarios y de atenciones de salud.

“Estamos trabajando con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, y el Gobierno Regional para generar un convenio; de hecho, estamos en la etapa final, para que se puedan urbanizar las zonas que sean susceptibles de ventas futuras y con esto dar mayor ganancia al Estado, ya que si uno vende urbanizado puede obtener mejor precio y dar una mayor plataforma logística a La Negra”, explica el Seremi de Bienes Nacionales, Omar Farías.

Del mismo modo, desde dicha secretaría regional ministerial detallan que ya se está trabajando con el municipio local, en el plano regulador, de manera de que se efectúen algunos cambios en la subdivisión de terrenos, con la finalidad de propiciar un mayor acceso a las pymes.

Presencia femenina

Claudia Malla es antofagastina, ingeniera comercial titulada de la Universidad Católica del Norte y tiene tres hijos. Gracias a su esfuerzo y dedicación ha posicionado su emprendimiento pyme, Codimet limitada, cuya misión es prestar servicios a la minería.

“En La Negra ves mujeres desempeñándose en distintos rubros y funciones, como metalmecánica, maestranza, soldadura, electricidad o prestando servicios como guardias o en temas administrativos. Sin lugar a dudas hay una mayor apertura, en un sector que antes era muy machista. Hoy, las mujeres también manejamos camiones, tenemos las mismas capacidades, además somos muy minuciosas y metódicas”, afirma.

Según datos de la asociación gremial Ciem La Negra, la presencia femenina en puestos laborales en el sector alcanza un 35%, con una clara tendencia al alza.