Revista Minería Chilena Nº286

abril de 2005

Barrick alista plan de manejo de glaciares

El traslado de los hielos de los glaciares de Pascua-Lama no tendrá impacto en las variaciones de los cursos de agua que se utilizan en el valle del Huasco.

Durante el primer semestre de este año Barrick Gold, el tercer productor de oro del mundo, presentará a las autoridades ambientales del país, un proyecto para el manejo y conservación de los glaciares aledaños a su proyecto de oro Pascua-Lama. Este se ubica 150 kilómetros en línea recta al sureste de Vallenar, por el lado chileno, y 350 kilómetros al noroeste de la ciudad de San Juan, en territorio argentino.
Barrick tiene el compromiso con la Comisión Regional de Medio Ambiente de Atacama de presentar este plan por lo menos tres meses antes de iniciar la construcción de su proyecto, programada para 2006, pero la idea que tiene la empresa es hacerlo durante el primer semestre del presente año.
La empresa aurífera viene estudiando la hidrología y los glaciares que están ubicados en la zona de influencia del proyecto desde 1996, comenta Anton Mayer, gerente de Hidrología de Barrick. “Para nosotros, dentro del concepto de Minería Responsable que aplica Barrick en todas sus operaciones, es de vital importancia la conservación de los hielos cordilleranos, así como la mantención de la calidad y cantidad de las aguas de la zona y el desarrollo sustentable de las comunidades aledañas”.
Mayer, acompañado de Michael Jones, consultor hidrológico, y Jeff Schmock, experto glaciólogo asesor de Barrick, explicaron en abril pasado a autoridades y otras instituciones cuáles son las implicancias del futuro plan de manejo de glaciares en el área de Pascua-Lama.

El plan
La empresa construiría a una altura de casi 5.000 metros sobre el nivel del mar un rajo abierto en la frontera de Chile con Argentina, que está cercano a los glaciares Estrecho, Toro 1, Toro 2, Esperanza y Guanaco.
La futura mina estará ubicada a en la cabecera de las cuencas Estrecho y El Toro. La cuenca Estrecho –en la cual se ubica el glaciar del mismo nombre– posteriormente forma el río Tránsito, tiene una extensión de 4.130 km2. Las futuras operaciones no intervendrán el glaciar Estrecho ni el río Tránsito, afirma Mayer.
La cuenca El Toro posteriormente forma el río del Carmen cuya cuenca tiene una longitud de 3.020 km2. En esta zona, el diseño del rajo toca parte de los glaciares Toro 1, Toro 2 y Esperanza.
Por ello, el plan considera trasladar en camiones parte de los hielos de esos glaciares –equivalente a un millón de metros cúbicos de hielo– hasta el glaciar Guanaco, distante aproximadamente 2 kilómetros en línea recta y 6 kilómetros por camino.