La minería, dada su gran responsabilidad ambiental y social, debe contar con profesionales íntegros para operar de forma realmente sostenible. Sin embargo, grandes sueldos y bonos sólo convocan a quienes lo único que les interesa es acumular dinero, muchas veces sin importarles cómo.
¿Cómo atraer a talentos que sean un real soporte de la RSE de la minería? Fácil: haciendo una invitación a sumarse a la gran misión social de la compañía.
¿Cómo no va a ser seductora una invitación de una empresa que apoya a la pequeña minería en temas de seguridad o a los municipios en mejorar su gestión, o que impulse otras actividades económicas para evitar un caos cuando deje de operar?
Hacerse cargo de la misión social de una compañía minera ya no sólo es contar con una “licencia para operar”, sino también tener “licencia para reclutar” profesionales idóneos y no atraer a personas solamente interesadas en el dinero que hagan muy difícil responder a sus compromisos ambientales y comunitarios.