
Con una importante asistencia de especialistas del sector
minero y de energía tanto del ámbito público y privado
se realizó el seminario “Los insumos críticos
frente al desarrollo de proyectos mineros en Chile”, encuentro
organizado por el Grupo Editorial Editec y FISA y que se desarrolló en
el marco de Expomin 2012.
En esta instancia se entregaron cifras alentadoras respecto
al futuro de la minería en Chile. Vicente Pérez,
investigador de la Dirección de Estudio de la Comisión
Chilena del Cobre (Cochilco) señaló que se estima
que el portfolio de inversiones en minería para esta década
será por un monto de US$91.500 millones. Así, a
2020 se producirán 8.500 millones de toneladas de cobre
anuales en Chile, 56% más que lo que se produjo en 2010,
representando el 30% de la demanda mundial para esa fecha. Sin
embargo, hay preocupación en la industria por la situación
de los principales insumos críticos. Pérez destacó que
a 2020 la minería consumirá 30 millones de MWh
de electricidad, 80% más que en 2010, energía que
actualmente tiene precios muy elevados. En el caso del agua,
el investigador informó que la minería del cobre
utiliza 12 metros cúbicos del recurso por segundo en la
actualidad, pero que este rendimiento se elevará en los
nuevos proyectos que las mineras tienen en carpeta. Finalmente,
Pérez apuntó como el problema principal en materia
de insumos la mayor demanda que habrá en el futuro por
personal calificado, por lo que hizo un llamado a las empresas
a acercar a la ciudadanía con el mundo minero.
Nelson Pizarro, gerente general de SCM Lumina Copper Chile se
refirió más específicamente al tema del
recurso hídrico. El ejecutivo apuntó que el crecimiento
de la población mundial y de los ingresos per cápita
provocará una mayor demanda de agua, lo que se traducirá en
un déficit de 40% del recurso para 2050. En el caso de
Chile Pizarro destacó que Chile es “bendecido” con
la disponibilidad de agua, pero que es deficitario en la zona
norte, tendencia que se profundizará con el cambio climático.
Si bien destacó que las mineras chilenas tienen solamente
el 7% de los derechos consuntivos de agua en el país,
y que se ha reducido en 36% la utilización del recurso
hídrico en los procesos de concentrados y a la mitad en
el caso de la minería hidrometalúrgica en la última
década, planteó que el consumo seguirá creciendo
por la expansión del sector. Por ello Pizarro planteó algunas
soluciones, como un mayor monitoreo del consumo, el filtrado
de relaves, profundizar el espesaje extremo, como ya lo están
haciendo algunas mineras, y apuntar a la desalación de
agua de mar. Respecto a esta última iniciativa, advirtió de
todas maneras que este proceso trae aparejado un mayor consumo
energético, otro desafío importante para la industria.
Precisamente de la generación eléctrica para el
desarrollo minero habló René Muga, gerente general
de la Asociación Gremial de Generadoras de Chile. Muga
señaló que la industria que representa tiene como
doble desafío acercarse al mundo minero y también
a la ciudadanía, aportando con estadísticas relevantes,
como que la minería consume un tercio de la electricidad
que se produce en Chile y que llegará a demandar 35.000
GWh a fines de esta década, 44% más que en la actualidad.
El ejecutivo advirtió que no hay proyectos de generación
en construcción relevantes para abastecer la demanda que
se avecina del sector minero, por lo que apuntó como prioritario
acelerar los procesos de tramitación de proyectos energéticos.
Muga explicó también que con una mayor concreción
en los proyectos de generación se podría obtener
otro beneficio, además de abastecer la demanda, el cual
es contar con energía más barata para la minería
y para el país, aportando a la competitividad del sector.
El Seminario que fue conducido por Juan Enrique Morales cerró con
un panel de discusión conformado por Ximena Abogabir,
Juanita Galaz, Gerardo Barrenechea, que abordó los desafíos
que enfrentan los sectores minería y energía en
su relación con las comunidades y permisos ambientales
para aprobar los proyetos.
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