“Ninguna persona podrá ingresar al interior de la mina, sin contar con un sistema de iluminación personal, aprobado por la Administración para tal objetivo. Se deberá disponer de alumbrado de emergencia en todos los recintos, accesos, pasillos y vías de escape de una mina subterránea”.

Este es el texto del artículo 101 del Reglamento de Seguridad Minera, el cual tradicionalmente ha estado presente en la formulación de las políticas de seguridad y salud ocupacional de las empresas del sector.

En este sentido, los sistemas de iluminación constituyen un factor determinante en la seguridad, productividad y continuidad operacional de las operaciones mineras, lo cual se hace aún más patente en el caso de faenas subterráneas, debido a la ausencia de fuentes naturales de luz.

Actualmente, en Chile las necesidades en este ámbito muestran una creciente complejidad, ya que la búsqueda de leyes superiores en los minerales requiere a yacimientos de superficie ir bajo tierra, y en el caso de las subterráneas a mayor profundidad, lo que implica ambientes más demandantes.

En este sentido, Martín Vega, director de Desarrollo de Negocios de la empresa especializada VegaMinin, explica que este factor exige incorporar nuevos criterios de evaluación económica, laboral y ambiental en la minería.

“El desafío es proveer iluminación apropiada y constante para la realización de las labores correspondientes en minería subterránea, más allá de sólo contar con la luz personal, de emergencia y de la maquinaria en uso”, sostiene el ejecutivo.

Junto con tener relación directa con la gestión de seguridad, la elaboración de proyectos de iluminación a partir de condiciones ambientales muy adversas, demanda altos estándares de eficiencia y rendimiento de la inversión.

Patrick González, director de Carreras Escuela de Ingeniería Duoc UC San Bernardo, agrega que las respuestas ante este escenario consideran aplicaciones de alta tecnología en materias de  eficiencia energética, monitoreo y control a distancia y protección ambiental, aspectos claves de la llamada “iluminación inteligente”.

“Este tipo de sistemas, basados principalmente en redes de iluminación LED, fortalecen la seguridad en las faenas mineras, junto con generar un ahorro energético de hasta un 75%, comparado con las propuestas convencionales”, resalta Vanessa Rochabrun, segment manager de Schréder. Además, la ejecutiva menciona como ventaja la posibilidad de utilizar energías limpias (solar y eólica, principalmente) para sostener su funcionamiento.

Gestión de consumo

Martín Vega explica que el uso de energías renovables no convencionales (ERNC) en sistemas de iluminación puede verse limitado por la exigencia de continuidad operacional. “Como estas faenas funcionan las 24 horas del día, podemos asumir que por 10 o 12 horas tendremos la luz solar alimentando el sistema lumínico. El problema es que se requieren otras 12 a 14 horas donde el sistema dependería de la utilización de baterías que aún presentan una duración limitada”, explica.

En este punto, los expertos comentan que las aplicaciones tecnológicas de gestión de consumo resultan claves para obtener los beneficios esperados en cuanto a disminución de costos.

De acuerdo a Vanessa Rochabrun, una respuesta en esta materia es la utilización de sensores de movimiento que controlen la iluminación según las necesidades en cada zona de las faenas. “Si no hay tráfico, la iluminación se reduce y, cuando el sensor detecta presencia de trabajadores o vehículos, el nivel sube para lograr la iluminación adecuada”, describe.

Además de garantizar el nivel lumínico óptimo, estos avances tecnológicos permiten identificar y localizar riesgos y fallas, disminuyendo costos asociados a mantenimiento y eventuales detenciones de faenas.

Análisis y simulación

El desarrollo de soluciones de iluminación en proyectos mineros se inicia en la etapa ingeniería de factibilidad, en la cual se define su diseño atendiendo a criterios técnicos y operacionales.

De acuerdo a estas condiciones, se analizan y simulan los perfiles lumínicos de los distintos procesos que se ejecutarán, para lo cual es necesario el uso de aplicaciones especializadas de software.

“Una vez que se han abordado satisfactoriamente estos requerimientos, es factible elaborar las propuesta técnico-económica que mejor satisfaga las características de cada faena en particular”, recalca Martín Vega, de VegaMining.