“Un activo es un elemento o una entidad que tiene valor real o potencial para una organización. Este valor puede ser tangible o intangible, financiero o no financiero, e incluye la consideración de los riesgos asociados. Puede ser positivo o negativo, en las diferentes etapas de su ciclo de vida”.

Ésta es la definición que utiliza la norma internacional ISO 50.000:2014, que establece los aspectos generales de la gestión de activos, sus principios y terminología, y los beneficios esperados al adoptar este sistema en las organizaciones.

El desarrollo, publicación y aplicación de este estándar ha sido un aporte a diversas industrias, teniendo en cuenta que al análisis estratégico tradicional, basado en productos y clientes, agrega la visión del valor que los activos son capaces de agregar al negocio.

En este contexto, los servicios de remanufacturación de equipos en minería han adquirido mayor relevancia en la extensión de sus ciclos de vida, lo cual se traduce en continuidad operacional y productividad.

Rodrigo Pascual, director del Laboratorio de Gestión de Activos del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Concepción (Udec), concluye que la crisis de los commodities y la tendencia general hacia la economía circular han estimulado el crecimiento de la remanufactura.

“Ambas situaciones empujan a la reutilización y extensión de la vida útil para obtener beneficios como la reducción de costos, protección ambiental y eficiencia energética”, explica el especialista.

En el aspecto tecnológico, Juan Agustín Collado, subgerente comercial del área de Equipos Mineros de ME Elecmetal, resalta su contribución a la integración de servicios y productos en soluciones con mayor valor agregado.

“Como muestra de lo anterior, contamos con un proyecto piloto de instalación de sensores en componentes reacondicionados, lo que permite supervisar su operación y predecir su desempeño, minimizando fallas catastróficas o emergencias”, indica el ejecutivo.

También se refiere positivamente a los avances en aplicaciones de soldadura, utilizando nuevos materiales y aplicando metodologías más eficientes en chancadores, molinos y equipos de movimiento de tierra.

Diagnóstico preciso

En respuesta a estas nuevas condiciones, los proveedores internacionales especializados en esta área han buscado opciones para incrementar su competitividad.

En el caso de Sandvik, su oferta en remanufactura considera activos tanto de operaciones subterráneas como de superficie: palas, camiones, jumbos y perforadoras, son algunos de ellos.

Jorge López, Business Line Manager Parts & Services de la empresa, destaca como ventaja la “disponibilidad de información de equipos y tareas, como herramienta para ejecutar estudios y planificaciones precisas que optimicen los tiempos de ejecución de cada actividad”.

Herman Bolvaran, jefe Reman de Liebherr Chile, indica que en las operaciones a cielo abierto se manifiesta la mayor demanda por estos servicios, dada la alta exigencia productiva a la que están sometidas maquinarias de gran envergadura y alta tecnología.

Para responder adecuadamente a esta situación, el profesional se refiere a avances como:

-La estandarización de reparaciones a nivel global realizada por la división de minería de la empresa.

-La incorporación de nuevas tecnologías, como bancos de prueba que aseguren la vida útil de un componente remanufacturado igual a uno nuevo (estos procesos ya se están aplicando en Chile).

-Integrar la innovación como concepto de desarrollo de experiencias locales y que luego son implementadas transversalmente a nivel global como estándar de reparación.

Luciano Chiang, profesor titular de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile y consultor especialista de Dictuc, reafirma la importancia de contar con sistemas tecnológicos avanzados.

“Los componentes remanufacturados deben ser revisados en estructuras de ensayo, sometiendo al equipo a pruebas de capacidad y eficiencia, para comprobar que quedó en un nivel de funcionamiento satisfactorio”, afirma el experto.

En el Laboratorio de Gestión de Activos de la Udec se aplican herramientas de analítica predictiva y prescriptiva, que apoyan la toma de decisiones sobre variables comerciales de este tipo de servicios.

Como muestra, Rodrigo Pascual menciona las siguientes preguntas que pueden ser abordadas a través de estas soluciones:

-¿Qué precio es óptimo para un componente remanufacturado?

-¿Qué condiciones y plazos son razonables para la garantía?

-¿Qué incentivos deben existir para que los operadores de los equipos entreguen componentes usados y operativos, a cambio de remanufacturados?

Disposición a invertir

Siguiendo señales como el incremento de la cartera de proyectos mineros para los próximos años en Chile, se espera un alza moderada y paulatina en los servicios de remanufacturación, considerando las características de la inversión en el sector.

“En Chile se aprecian algunas iniciativas que implicarían un aumento leve de la producción minera. A nivel latinoamericano, vemos buenas proyecciones para el negocio, especialmente en Perú”, sostiene Herman Bolvaran, de Liebherr.

Jorge López (Sandvik) aclara que en el escenario de negocios mineros no se manifiesta una competencia directa entre la comercialización de equipos nuevos y aquellos remanufacturados. “El primero se vincula con el reemplazo del activo una vez concluida su vida útil; mientras que el segundo se concentra en la etapa media, cuando es necesario una respuesta superior en productividad”, recalca.

Agrega que ambas opciones son consideradas en la elección de soluciones, teniendo en cuenta que las mineras se enfrentan a diversas necesidades: desarrollo de nuevos proyectos, incremento de producción, baja en costos, aspectos medioambientales y plazos de ejecución, entre otras.

“Hay operaciones mineras que apostaron a postergar overhauls, remanufacturas y reemplazos de equipos y componentes. Actualmente, al haber mayor disponibilidad de caja, se facilitan estas intervenciones”, explica el profesor Rodrigo Pascual.

Respuesta a la medida del sector

De acuerdo a las características de los servicios de remanufacturación de equipos mineros que entrega Sandvik, Jorge López identifica tres focos que aplican en esta área:

1) Atención en aquellos componentes que amenazan la confiabilidad del equipo y, por extensión, su disponibilidad. De esta manera, la decisión de reparar o reemplazar determinado componente, se toma de acuerdo a los resultados de la correspondiente evaluación de riesgo.

2) Análisis y diagnóstico del estado estructural en que se encuentran los equipos, teniendo en cuenta la alta exigencia operacional al que están sometidos. Así, el trabajo se centra en las zonas de sobreesfuerzo que terminan generando las fallas como fractura y desgaste excesivo.

3) Pruebas operacionales del equipo como unidad y de sus subsistemas. Dada la dinámica de las operaciones mineras, es indispensable programar pruebas en terreno, de acuerdo a una pauta predefinida que asegura el buen desempeño cuando se reintegra a las faenas.