Durante la segunda mitad de 2017 –señalan ejecutivos del sector– se comenzaron a experimentar aumentos en el número de licitaciones, junto a un incremento de los metros excavados en los servicios de perforación y sondaje por parte de la industria minera en Chile. El repunte se generó en un contexto de aumento en el precio de los metales y una mayor estabilidad en la cotización del cobre.

Por este motivo, algunos actores ven con mayor optimismo la evolución de la actividad para este año, como es el caso Raúl Dagnino, gerente general de Terraservice.

Raúl Dagnino, gerente general de Terraservice.

“Existe una evidente consolidación en el mercado y esto se ve reflejado en una mayor cantidad de metros que se están perforando en la actualidad, que sin duda es superior a la del último semestre de 2016”, señala.

No obstante, otros especialistas ligados a la industria manifiestan que estos datos auspiciosos deben aún ser tomados con prudencia.

Raúl Lyon, vicepresidente ejecutivo de Geotec Boyles Bros, estima que “estas señales no se han consolidado totalmente; pero hay más proyectos que se concretan en el primer semestre de 2018 que en similar periodo del año pasado, por eso estamos cautelosamente optimistas”.

Raúl Lyon, vicepresidente ejecutivo de Geotec Boyles Bros.

En tanto, Juan Uberuaga, gerente general de Foraco, concuerda con que hay una mejoría en el mercado, que se evidencia en un aumento en el volumen de metros cuadrados presupuestados e incremento de las licitaciones para perforación y sondaje, por parte de las principales mineras que cuentan con campañas enfocadas a sectores de infill, estudios geotécnicos e hidrogeológicos, así como también en trabajos brownfield y greenfield, siendo los dos últimos una muy buena señal, advierte.

Juan Uberuaga, gerente general de Foraco.

Matiza el comentario anterior, acotando que “está claro que existe una recuperación (en este rubro), pero aún no es suficiente como para decir que se ha consolidado”.

Sectores más dinámicos

Si bien los expertos consultados hacen notar que el mercado está centrado actualmente en iniciativas de perforación del tipo brownfield e infill por parte de las empresas majors, consideran que existe una apertura en proyectos greenfield de poco volumen.

“El mercado greenfield está impulsado principalmente por las empresas juniors, las cuales lentamente empiezan aparecer en el mercado, luego de este largo ciclo bajo”, platea Raúl Dagnino.

En cuanto a la actividad por tipo de minerales, el cobre continúa siendo el principal objetivo en que se enfocan los proyectos de esta industria. Pero los ejecutivos destacan también las campañas orientadas al oro, ya que ha tenido un precio sostenidamente alto desde 2016, lo que ha otorgado cierto dinamismo a este metal en la industria.

Según manifiesta el gerente general de Terraservice, a lo anterior se suma una mayor actividad en torno al litio, que comenzó en el segundo semestre de 2017, con bastante interés en la exploración de salares tanto en Chile como en Argentina. Puntualiza que aún no se presenta en una dimensión relevante para la perforación y sondaje, pero avizora como probable que en los próximos años aumente la demanda de clientes para este tipo de servicios.

Juan Uberuaga subraya: “Como todos sabemos, el volumen de los trabajos de perforación está asociado al cobre y estas señales de reactivación fortalecerán al metal rojo como líder natural del mercado local en Chile”.

Proyección para 2018

Si bien las señales de aumento en los proyectos de perforación y sondaje todavía no se afianzan completamente, la proyección para los expertos parece optimista, basándose en la mayor utilización de equipos y personal de los últimos meses.

Raúl Dagnino prevé una actividad en crecimiento para este año, con un mayor énfasis en el segundo semestre. Según el gerente general de Terraservice, el efecto del cambio de gobierno y los eventuales movimientos en el Directorio Codelco, han ralentizado algunos proyectos que deberían reactivarse una vez instaladas las nuevas autoridades.

Juan Uberuaga agrega que además de lo que tiene lugar en Chile, en materia de perforación y sondaje también cabe considerar los comportamientos en otras regiones, como Canadá, Australia o Rusia, que ya presentan una gran actividad, lo que a su juicio, ratifica la recuperación del mercado mundial en actividades de perforación.

El gerente general de Foraco acota que si bien dentro de Latinoamérica “no se ha visto una reactivación tan auspiciosa, en regiones como Norteamérica, Oceanía o Europa del Este se ve un repunte de la actividad, con un pequeño aumento de precios; incremento bastante tímido, por haber aún muchos equipos disponibles en el mercado”.

De acuerdo con Raúl Lyon, a nivel regional, Perú y México son los países que sobresalen con una mejor actividad por sobre los demás mercados latinoamericanos, que aún cuentan con poco movimiento. El ejecutivo pone énfasis en el caso de Argentina, que si bien presenta un potencial en la actividad de perforación y sondaje, no se ha concretado hasta el momento.

Énfasis en seguridad

“La perforación de exploración y sondajes es una actividad que se realiza hace muchos años de la misma manera. Los cambios han ido principalmente en la incorporación de nuevas tecnologías en los equipos, sobre todo en lo que respecta a la seguridad de los trabajadores”, asegura Raúl Dagnino.

El gerente general de Terraservice explica que el mayor riesgo para los trabajadores corresponde a lesiones en las manos, por lo que el foco de seguridad está puesto en integrar sistemas de manipulación automática de las barras, para evitar la acción directa de los operarios en zonas de riesgo.

Raúl Lyon sostiene que los clientes buscan empresas de sondaje que sean confiables y a la vez seguras, además de estar alineadas con sus objetivos. Por eso, sostiene que en Geotec Boyles Bros se centran en la capacitación en nuevas tecnologías, autocuidado y formación en la gestión integral de los procesos.

En el caso de Foraco, Juan Uberuaga afirma que en términos de capacitación, la compañía apunta fundamentalmente a tres principios básicos:

1.- La seguridad como un concepto y comportamiento cultural enfocado en el autocuidado, con un énfasis en el análisis de los detalles, que es finalmente lo que marca la diferencia en la gestión de seguridad y medio ambiente, “donde es fundamental contar con una buena reportabilidad”, apunta.

2.- Capacitaciones basadas en el conocimiento técnico de los equipos, energías presentes y control de riesgos, entre otros.

3.- Formación en el modelo del negocio y control de gestión.