Como una herramienta “que busca contribuir a la generación de confianzas entre todos los actores y a la transparencia de la información”, define Ángela Oblasser, subgerente de Sustentabilidad de Fundación Chile, el Proyecto Tranque: Monitoreo de Avanzada para una Minería Responsable.

El Programa -que tiene una duración de cinco años­- contempla el desarrollo de un sistema de monitoreo en línea de depósitos de relaves para transmitir, procesar y desplegar de manera actualizada y de fácil entendimiento, indicadores de desempeño de estabilidad física y química de los depósitos. Además, apunta a ser una plataforma de gestión para comunicar los datos a las autoridades, compañías mineras y comunidad, permitiendo contar con un sistema de alerta temprana que se active ante eventuales situaciones de emergencia.

“El proyecto consta de tres fases, donde ya hemos terminado la primera, que es la conceptualización y desarrollo, y este año vamos a empezar con el sistema de monitoreo propiamente tal”, indicó la experta, en una reciente presentación para dar cuenta de los avances de esta iniciativa. En la oportunidad, dijo que la tercera fase tiene que ver con cómo lograr la implementación de este sistema en todos los depósitos de relaves en Chile.

En la oportunidad, Oblasser adelantó que el gran hito para este 2018 es comenzar la puesta en marcha en el tranque El Mauro, de Minera Los Pelambres, a fines de año, para poder durante los próximos dos ejercicios evaluar su desempeño.

“El desarrollo del sistema de monitoreo se va a licitar, no lo va a hacer el Programa, sino que daremos todos los lineamientos”, precisó.

Además, dijo que están preparando una publicación con los hallazgos a la fecha.

Validación de los actores

“Es muy importante que el sistema que estamos desarrollando acá, sea construido y validado por todos los actores…  Eso en la práctica significa que tenemos un programa con una gobernanza muy pesada, con muchas interacciones de todos los actores”, reconoció.

Es así como existe un Consejo Estratégico que vela por la visión y el cumplimiento de los objetivos y de la misión del Programa, el cual se junta cada dos meses. Después se tiene un Consejo Técnico, donde participan todos los desarrolladores, las compañías mineras, las autoridades sectoriales…  En esta instancia -ahondó Oblasser- se valida cada una de la decisiones técnicas que se toman, por ejemplo, los parámetros a definir como críticos. Este grupo se junta una vez al mes.

“Como eso es poco tiempo para realmente poder tener discusiones técnicas de fondo, se creó un tercer nivel de gobernanza, que son los temáticos, que son varios: hay uno asociado a estabilidad física, otro a la química, a comunidades, a plataformas y sistemas de información, y un quinto asociado a la transparencia, es decir, qué información se entrega a quién y de qué forma”, detalló.

Para la experta, estos grupos de trabajo son el corazón de la iniciativa: “Participan los especialistas de todos los entes involucrados y se llevan a cabo discusiones técnicas de fondo”, sostuvo. Asimismo, valoró en que en estos espacios los actores tienen la oportunidad de juntarse en una instancia que no es la habitual, y abordar definiciones conjuntas de ciertos desafíos que existen como país. “Hay mucha transferencia también de conocimientos”, resaltó.

Desarrollo

En cuanto a los avances a la fecha, Ángela Oblasser dijo que ya hay un modelo conceptual que está pasando a una ingeniería básica del sistema de monitoreo completo. “Tenemos a nivel de estabilidad química la definición de los parámetros críticos, una definición de  los criterios de aceptabilidad y una primera versión del índice de estabilidad química, es decir, cómo vamos a evaluar si un tranque es estable químicamente”, puntualizó.

A nivel de estabilidad física sostuvo que ya hay un consenso respecto a cuáles son los aspectos críticos, los criterios de aceptabilidad, “y tenemos un avance importante en cómo definimos la estabilidad de los depósitos en función de todos esos parámetros”.

El programa también busca identificar si actualmente existen brechas en cuanto a la capacidad de monitoreo de algunos de esos indicadores y, de ser así, si se cuenta con la capacidad de adaptar tecnología que se está desarrollando en otras industrias.

Finalmente, hizo hincapié en que se ha hecho un trabajo muy importante con las comunidades, en cuanto a cuáles son  sus preocupaciones, requerimientos, cómo les gustaría ver la información, y que ésta sea entendible para ellos y útil para aclarar las preocupaciones que tienen.

Asimismo, indicó que en materia de estabilidad física ya tienen agrupadas las posibles fallas de los depósitos de relaves en tres mecanismos: inestabilidad de taludes, rebalse y erosión interna. Para cada uno se han identificado los eventos gatilladores y los parámetros críticos, así como los modelos para la evaluación de éstos.

“Lo que se ha desarrollado es una herramienta de tres niveles”, comentó. El primero es de verificación más bien de evidencias visuales y evaluaciones cualitativas, que pueden ayudar a una revisión muy rápida del estado del depósito. Un nivel dos, que está en línea con lo que hacen hoy las compañías mineras en cuanto a los controles críticos, es decir, un análisis de lo que se monitorea y cómo se interpreta esa información, desde parámetros puntuales hasta combinaciones simples entre diferentes parámetros que pueden tener una influencia.

“Y un tercer módulo, que es tal vez la apuesta de innovación que tiene este Programa, que es una herramienta integradora y predictiva, que nos permite  tener una gestión operativa más integral”, planteó. Al respecto, enfatizó que el desafío de este nivel es contar con información real de la operación de los depósitos de relaves, para poder calibrar y evaluarla.

En línea, también, con esta preocupación de la industria y el interés por avanzar en una mayor transparencia sobre la situación de estas instalaciones, el Consejo Minero dispone en su sitio web (consejominero.cl) del espacio Plataforma de Relaves, donde cualquier persona puede acceder a información actualizada de cada uno de los depósitos de relaves activos pertenecientes a sus empresas socias.

A continuación entregamos una tabla resumen con algunos de los principales antecedentes.

Actualización del reglamento DS 248

El DS 248 es el reglamento publicado en 2007 que fija los procedimientos de aprobación de proyectos de relaves mineros en el país, estableciendo los requisitos de diseño, construcción, operación y cierre que garanticen la seguridad de las personas y bienes.

No obstante reconocer su relevancia y contribución a la industria, Francisca Falcón, jefa de la Oficina de Depósitos de Relaves del Sernageomin,  reconoce que ya han pasado diez años y es necesario incorporar los avances y cambios que ha vivido el sector. Es así como este organismo ya tiene un borrador que se hace cargo de estas limitaciones.

¿Cuáles son estas falencias? Una de las más relevantes es que en la actual normativa no existe mayor distinción entre requerimientos para la pequeña, mediana o gran minería, o por tecnología usada, una situación que se busca modificar.

En materia de nuevas tecnologías, el DS 248 fue redactado cuando no eran masivas las tecnologías de espesamiento de relaves.

La actual normativa considera un número de observaciones sin límite y plazos de 60 días para pronunciamiento del servicio y privados.

Se reconoce que hay solicitudes de información operacional desactualizadas.

No existe un requerimiento de competencias para profesionales  que desarrollan este tipo de proyectos.