Los terminales marítimos son parte de una infraestructura estratégica para posicionar al mercado, en este caso, de la minería como un sector competitivo en el escenario mundial. Y es que las cifras de la industria incentivan a que los puertos chilenos se mantengan en procesos de modernización y evaluación permanente de sus procesos para cumplir con la oferta y demanda, enfocados en entregar servicios de calidad.

Sin ir más lejos, el sector minero registró un crecimiento de 5,2% en 2018, de acuerdo al Banco Central, luego de haber caído por tres años consecutivos, por el bajo ciclo del precio del cobre.

Desde los puertos chilenos los efectos de este crecimiento se han manifestado en línea a las especialidades de cada terminal, generando diferentes visiones acerca del impacto.

“Hemos observado un crecimiento en exportaciones y un aumento en la importación de equipos y repuestos para diferentes proyectos en la región”, dice Gina Caprioglio, jefa de Sustentabilidad de Antofagasta Terminal Internacional (ATI).

Durante 2018, ATI movilizó para el sector minero 650.000 toneladas de cátodos y 950.000 toneladas de concentrado de cobre y zinc. “Proyectamos para 2019 un crecimiento de entre 5% y 8% en con centrado de cobre y zinc, y en cátodos entre 3% y 5%”, agrega.

En tanto, Francisco Mayol, gerente general de Puerto de Mejillones, añade que este terminal se ha especializado en transporte de ácido sulfúrico, con capacidad para almacenar hasta 220.000 toneladas del insumo, suministrando este producto en particular a los yacimientos de óxidos, que lo utilizan para el proceso de lixiviación en pilas.

“La reactivación de sector ha provocado un incremento en las necesidades de este insumo dentro de la industria, uno de los principales para la minería, potenciando de esta forma nuestras operaciones”, agrega el ejecutivo.

El pasado ejercicio menciona que alcanzaron un importante hito respecto al movimiento de cargas, logrando llegar a las 60.000.000 de toneladas movilizadas desde el inicio de sus operaciones. “Además, el movimiento de carga para la minería superó los 3 millones de toneladas”, señala Mayol.

El ejecutivo entrega también una estimación realizada por la propia compañía: “Para 2025 la cantidad de concentrados de cobre en la Región de Antofagasta se elevaría en 3 millones de toneladas anuales, aumentando con ello las necesidades de transporte, almacenamiento y logística de estos minerales”.

El gerente general de Puerto Mejillones destaca que para este año los proyectos en el terminal son finalizar la construcción de la ampliación terrestre, la que permitirá recibir concentrados minerales en contenedores volteables. “Este proyecto sin duda será una gran alternativa de embarque, que le permitirá a la industria minera exportar sus concentrados minerales de una forma más competitiva y flexible”, asegura.

Desde Iquique Terminal Internacional (ITI), su gerente general, Ricardo Córdova, acota que en el puerto los flujos de carga del sector minero se han mantenido, aunque esperan registrar un incremento en 2019, a raíz de un nuevo proyecto.

“Durante 2018 movilizamos aproximadamente 93.000 toneladas de cátodos de cobre, principalmente para nuestros clientes Teck (Quebrada Blanca) y Cerro Colorado (BHP). Para 2019, esperamos continuar en la misma línea y sumar carga ligada a la fase 2 de Quebrada Blanca”, destaca.

Proyectos para mejorar servicios

Los próximos desafíos del mercado minero han impulsado nuevas iniciativas en los puertos para mejorar el servicio de almacenaje y transporte para esta industria.

Así es como en julio de 2019 el Puerto de Mejillones debería concluir el menciona do proyecto de ampliación de su infraestructura terrestre para contenedores volteables, que contará con correas transportadoras tubulares.

El terminal, según explica su gerente general, buscará proponer una nueva forma de embarque mixto.

“En detalle, la infraestructura consiste en un patio de acopio para contenedores de este tipo, junto con un edificio de volteo dotado con un puente de grúa y un túnel subterráneo, que conecta con nuestra actual correa tubular hasta el cargador de barcos ubicado en el sitio de atraque. Es así como se estima que durante el segundo semestre de 2019, Puerto Mejillones esté disponible para realizar embarques de concentrados minerales, un mercado sin duda creciente a raíz de los proyectos mineros que se desarrollarán en los próximos años en el Norte Grande”, señala Mayol.

“Para 2025 la cantidad de concentrados de cobre en la Región de Antofagasta se elevaría en 3.000.000 de ton anuales”, estima Francisco Mayol.

En el caso de Iquique Terminal Internacional (ITI) y sus innovaciones para optimizar el servicio, más allá de aspectos netamente estructurales, están integrando sistemas de visado electrónico, que permite a los clientes realizar sus trámites de despacho documental de contenedores con destino a Zofri en forma remota, a través de una ventanilla única electrónica con atención las 24 horas del día, los siete días de la semana.

“A eso sumamos sistemas de pagos en línea, de gestión y control de cobros, adquisiciones, mantención de grúas y otros, que permiten un uso más eficiente de los recursos portuarios”, comenta Ricardo Córdova.

Así también, ITI proyecta renovar la flota de grúas portacontenedores, “como también se inyectarán recursos en la implementación de un antepuerto, una iniciativa que se desarrolla junto con la Empresa Portuaria Iquique, la que permitirá no sólo brindar un mejor servicio a transportistas internacionales, sino también hacer más fluido el acceso al recinto portuario”, destaca Córdova.

En cuanto a ATI, el terminal cuenta con un Sistema de Recepción, Acopio y Embarque de Cobre (RAEC), que hace hermético el proceso. “A ello se suma la incorporación de dos spreaders para operar contenedores de volteo (con una inversión de US$3,5 millones) para su operación. Además, contamos con sistemas de limpieza y lavado de vehículos de carga de concentrados minerales a granel, y sistemas de contención de polvo en embarques como los dust boss”, explica Gina Caprioglio.

Para los próximos cinco años Antofagasta Terminal Internacional tendrá su foco en el desarrollo de proyectos asociados a la industria del litio. Además, proyectan incorporar una grúa móvil de puerto y renovar equipos portacontenedores.

Eficiencia y seguridad

A su vez, los puertos se ven desafiados por nuevas normativas y demandas de productividad, para entregar servicios eficientes, seguros y respetuosos del medio ambiente, tanto dentro de sus instalaciones, como en el entorno y vías de acceso.

Es así como Iquique Terminal Internacional tiene planes de cumplimiento relacionados con el manejo adecuado de residuos, de acuerdo con la norma ISO 14001, incluyendo mediciones de ruido, combustión de gases y huella de carbono.

“Además, hemos incorporado diversas iniciativas de reciclaje de nuestros desechos y un cronograma de capacitaciones para nuestros colaboradores”, explica Ricardo Córdova.

En cuanto al desplazamiento de camiones con carga hacia el terminal, el ejecutivo evalúa positivamente las rutas, y añade que cuando se encuentre en pleno funcionamiento el Segundo Acceso a Iquique, “será una alternativa complementaria para el flujo de camiones que se desplaza hacia el puerto, proveniente de la Ruta 5 Norte”.

Desde Puerto Mejillones, ubicado a 65 kms de Antofagasta, afirman que tienen conexión ferroviaria con dos líneas al puerto. “Asimismo, al estar alejados de la zona urbana contamos con mejores conexiones viales, lo que hace más rápido y expedito el movimiento de las distintas cargas que entran y salen del puerto”, comenta Francisco Mayol.

En cuanto a las normas de seguridad, en agosto de 2018 el puerto cumplió un año sin accidentes con tiempo perdido. “Tenemos el compromiso de llevar adelante nuestros procesos de forma segura, limpia y amigable con el medio ambiente”, agrega.

De la misma forma, en Antofagasta Terminal Internacional han tenido una reducción en el índice de frecuencia de accidentes de más de 40% en los últimos años, desarrollando variados planes de seguridad y cuidado ambiental.

“Nuestros procesos están certificados bajo la norma ISO 14.001 de gestión ambiental. Certificamos nuestra huella de carbono desde 2014 por Huella Chile. En 2016 suscribimos voluntariamente el Acuerdo de Producción Limpia Logístico Minero, para avanzar en mejoras a los sistemas de transporte, embarque y desembarque de concentrado mineral a granel”, afirma Gina Caprioglio.

El terminal cuenta con cuatro rutas que conectan las principales vías de acceso con los centros mineros de la región.

Algunas de estas rutas han sido intervenidas para mejorar las opciones de traslado de cargas de proyecto. Ejemplo de esto, es que acaban de finalizar obras para poder transitar con cargas de hasta 8,5 metros de alto. “De esta manera nos preparamos para la reactivación económica y todos los proyectos mineros en los próximos años”, explica la jefa de Sustentabilidad.