En una primera aproximación, la importancia de la interoperabilidad entre aplicaciones y sistemas tecnológicos industriales puede ser difícil de dimensionar.

Sin embargo, al revisar cuatro de sus impactos positivos se puede comprender su rol clave en actividades de gran escala y alta complejidad, como es la minería:

– Mayor eficiencia en la gestión de activos presentes en las operaciones.

– Incremento de la competitividad en el mercado, que tiene como efecto menores costos.

– Desarrollo tecnológico más rápido y efectivo basado en la especialización de proveedores.

– Disminución de las barreras de entrada a la industria, lo cual incentiva la participación de nuevos actores.

Para Javier Ruiz del Solar, director ejecutivo del Advanced Mining Technology Center (AMTC) en la Universidad de Chile, el análisis de estos beneficios es determinante para avanzar con mayor rapidez en la materia.

“La interoperabilidad es la capacidad que posee un equipo o sistema para interactuar u operar con otros, los cuales generalmente provienen de distintos fabricantes o proveedores. Así se entiende su rol en las operaciones mineras, donde es indispensable que los activos funcionen en conjunto, independiente de las empresas que los desarrollaron”, indica el especialista e investigador.

Mayor competencia

El programa tecnológico para la creación y adopción de estándares internacionales para interoperabilidad minera (Interop), coordinado por Fundación Chile, es el principal proyecto estratégico del país en este ámbito. Sus socios corporativos son BHP y Codelco, contando además con el apoyo del Ministerio de Economía y de Corfo.

En octubre pasado, esta iniciativa alcanzó un hito en su labor: publicó la Guía de Comunicaciones Inalámbricas en Minería a Rajo Abierto, cuyo objetivo es entregar recomendaciones sobre las mejores prácticas para la adquisición y aplicación de sistemas de telecomunicaciones, en este tipo de operaciones.

El equipo del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso (CCTVal) de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), contribuyó al desarrollo de este instrumento práctico.

Werner Creixell, investigador asociado al CCTVal, explica que el documento contribuye al objetivo de contar con procesos mineros “neutros” respecto de los proveedores.

Como consecuencia de lo anterior, agrega, se pueden generar mayores oportunidades para la entrada de nuevas empresas desarrolladoras. “Mayor competencia debiera significar costos menores tanto de instalación como de operación, junto con disminuir el riesgo de contar con un número reducido de proveedores”, concluye el investigador.

La interoperabilidad es la capacidad que posee un equipo o sistema para interactuar u operar con otros, los cuales generalmente provienen de distintos fabricantes o proveedores”, explica Javier Ruiz del Solar, del AMTC.

La firma consultora Flow Partners se especializa en automatización y tecnologías relacionadas, apoyando la adecuada adopción de estos recursos en sectores como la minería.

De acuerdo a esta experiencia, Laura Mottola, presidenta y CEO de la empresa, resalta que la interoperabilidad debe estar presente desde el inicio de la configuración de nuevas estructuras de procesos.

“Todos los equipos deben interactuar upstream y downstream, por lo que no se puede automatizar o digitalizar sólo una función, un proceso o un equipo. A lo menos, es imperativo integrar la interoperabilidad en el intercambio de información entre sistemas”, sostiene.

En esta línea, Flow Partners ha trabajado en proyectos greenfield y brownfield logrando mejoras en productividad de carguío y transporte, reducción de tiempo y variabilidad en cambios de turnos, y construcción de infraestructura.

Tomar la ruta

En cuanto al progreso de la interoperabilidad minera, Ángel Izurieta, socio de los servicios de Tecnología e Innovación de EY Chile, lo califica como “bastante embrionario” tanto a nivel local como internacional.

“Actualmente en el sector, son tremendamente relevantes las arquitecturas de integración de tecnologías disruptivas como la Internet de las Cosas o IoT. Las mineras las están utilizando para obtener datos directamente desde sus fuentes y hacer más eficiente la operación mediante analítica avanzada”, describe el consultor.

Agrega que dado que aún no existe un consenso claro sobre el camino a seguir en este campo, recomienda a las empresas contar con la máxima claridad sobre las opciones en desarrollo, los proyectos o experiencias de otras compañías del sector, y las posibilidades de trabajar abierta y colaborativamente con proveedores de distintos equipos y tecnologías.

El Instituto Nacional de Investigación en Ciencias Digitales de Francia (Inria) ha impulsado la interoperabilidad en proyectos internacionales relacionados con sectores como la extracción de petróleo.

Nayat Sánchez-Pi, directora ejecutiva del centro internacional de excelencia Inria Chile (constituido en alianza Corfo), establece que la automatización industrial, gobernanza de datos y análisis predictivo son pilares de la llamada “Minería Inteligente”.

“La interoperabilidad y el uso de estándares abiertos permite aplicar estas herramientas avanzadas en reducción de accidentes, detección temprana de fallas, mantenimiento predictivo de la maquinaria y validación de los procesos mediante el uso de sensores no intrusivos”, describe.

Como uno de los proyectos destacados en nuestro país, la directora ejecutiva de Inria Chile señala la participación en el Programa Tranque, a través del diseño y construcción de una plataforma habilitante para captar, almacenar, procesar y visualizar datos sobre la estabilidad de estos depósitos de relaves mineros.

Barreras en la integración

A partir del análisis de la actual realidad de la industria, la Guía de Comunicaciones Inalámbricas en Minería a Rajo Abierto entrega orientaciones a las compañías para mejorar sus procesos de contratación de sistemas y servicios de telecomunicaciones.

También, el documento identifica obstáculos que “que no aportan a generar un ambiente de interoperabilidad entre los distintos procesos y sistemas que ocurren al interior de la mina”:

– La mayoría de los OEM (Original Equipment Manufacturer) prefieren trabajar con sus propias redes al momento de instalar nuevos sistemas u ofrecer nuevos servicios al interior de la operación minera.

– Los clientes tienen acceso limitado a los datos obtenidos en sistemas que son instalados al interior de su propia operación minera.

– Existe cierta desconfianza de los proveedores de servicios y sistemas con respecto al correcto funcionamiento de la red en la mina, por lo que prefieren realizar mediciones y monitoreo a la red instalada antes de implementar sus equipos.

– Estándares de comunicación para sistemas anticolisiones como DSRC (Dedicated Short Range Communication) no se encuentran regulados en Chile.

– Al contratar servicios, debe existir el traspaso de información básica para comenzar a diseñar la implementación en la mina.