El Congreso Internacional Expomin 2018 –desarrollado en abril pasado como parte de las actividades centrales de la muestra– abordó distintos ámbitos de la industria minera que son relevantes para sostener su crecimiento y liderazgo en el mediano y largo plazo.

Como parte de su programa, se realizó el 5° Workshop Internacional de Residuos y Relaves Mineros, cuyo objetivo fue analizar las diferentes iniciativas asociadas a su gestión, que se están desarrollando en el país, así como las soluciones tecnológicas asociadas.

Dentro del módulo de presentación de proyectos y soluciones tecnológicas, Pamela Chávez, gerente general y co-fundadora de la empresa chilena Aguamarina, se refirió a los avances logrados a partir de aplicaciones biotecnológicas en tranques de relaves.

En esta exposición, la investigadora resaltó que la minería nacional cuenta con las condiciones y recursos para adoptar soluciones avanzadas en sus procesos. A la vez, identificó beneficios directos que tendría esta innovación para el negocio: aumento en la recuperación de metales desde minerales de baja ley, reducción de costos operacionales y disminución de tiempos de operación.

Este tipo de aplicaciones, propias de la llamada “biominería”, forman parte del trabajo que están ejecutando distintas instancias para transferir a la industria modelos basados en la transformación de pasivos ambientales mineros (PAM) en activos que se sumen a su cadena de valor, o como opciones de negocios.

Brian Townley, académico de la Universidad de Chile e investigador del Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC) de la misma institución, explica que el sector muestra logros significativos en este tema a nivel nacional.

“Los esfuerzos actuales se orientan más a recuperar aquello que en el pasado no representaba mena, debido a leyes de corte que eran más altas; o bien porque existen minerales y elementos que anteriormente no tenían los mercados y valores de hoy”, indica el especialista.

Brecha

Los programas de investigación y desarrollo enfocados en la recuperación de elementos valiosos desde relaves reflejan que existe conciencia de que la minería puede ser más eficiente, sumando innovación y tecnología en este ámbito.

Constanza Kutscher, académica de la carrera de Ingeniería Civil en Minas de la Universidad Andrés Bello (Unab), señala que la Ley 20.551 sobre cierre de faenas e instalaciones mineras, ha actuado como estímulo al estudio y transferencia tecnológica en esta materia.

En esta línea, considera necesario contar a la brevedad con un marco regulatorio especializado en la remediación de PAM. “Desde hace más de diez años se está trabajando en una ley, aunque todavía no se logra nada definitivo al respecto”, enfatiza.

En cuanto al nivel de desarrollo en otros países, señala que China es un buen ejemplo en el área de extracción de elementos de valor desde concentrados, como es el caso de tierras raras.

“En este aspecto, Chile muestra retraso en el contexto de la industria en general, ya que además de cobre, oro, plata y molibdeno, son pocos los metales que se extraen del mineral y concentrados y, por lo tanto, se pierden en el relave o la escoria”, describe la académica.

Investigaciones

Junto a Brian Townley, el también académico de la Universidad de Chile, Manuel Caraballo, forma parte del equipo responsable del proyecto “Identificación, cuantificación y extracción (bio) tecnológica de minerales/elementos de valor contenidos en los relaves de la industria minera chilena”. Además del AMTC, están involucrados en esta iniciativa CodelcoTech, Solvay-Cytec, Minera Valle Central y Corfo como co-financiador.

Luego de un año de ejecución, el especialista destaca que las investigaciones realizadas han servido de base para la caracterización y modelización geoquímica y mineralógica de relaves. “Así, es posible optimizar tanto su reprocesamiento como su manejo ambiental; actualmente nos encontramos en pleno desarrollo de una investigación en tranques pertenecientes a Pucobre en la Región de Atacama”, describe.

En el caso de la Unab, el reciclaje primario de desechos mineros ha sido una de las líneas principales de estudio y desarrollo. En este sentido, se ha logrado la fabricación y prueba, a nivel de laboratorio, de material de construcción a partir de relaves, cuyo uso permite reducción de costos, control de contaminación y la extensión del tiempo de servicio de los depósitos.

Por su parte, el Departamento de Ingeniería Metalúrgica y de Materiales de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) está trabajando en la obtención de productos durante el proceso de concentración.

Específicamente, se han definido mecanismos de recuperación temprana de materiales ultrafinos, como la arcilla, que las compañías mineras puedan utilizar en su propia cadena de valor o comercializarlos en mercados especializados.

Como impactos positivos de este tratamiento, se han identificado la disminución de consumos específicos de insumos críticos como energía y agua; el incremento de la capacidad de tratamiento de una planta; y la mayor eficiencia en aspectos operacionales y de mantenimiento. Además, en algunos casos, esta intervención temprana permite recuperar especies de valor económico, tales como cobre, oro, plata, molibdeno, tierras raras, óxidos de hierro magnéticos, entre otras.

Riesgo asociado

El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) define un pasivo ambiental minero (PAM) como “aquella faena minera abandonada o paralizada, incluyendo sus residuos, que constituye un riesgo significativo para la vida o salud de las personas o para el medio ambiente”.

Los PAM presentan distintos niveles de riesgo en términos de seguridad y como forma de contaminación de los ecosistemas en donde se emplaza la actividad minera.

Por ejemplo, la contaminación por arsénico, cianuro y metales pesados puede provenir mayormente desde los relaves y desmontes. A su vez, el riesgo por seguridad está dado por la estabilidad física de las instalaciones remanentes, tales como tranques de relaves.

La clasificación de un PAM depende principalmente de la magnitud del riesgo, por lo tanto, no toda faena minera en cierre posee necesariamente esta categoría.