La gestión de activos es un factor clave a la hora de tomar decisiones de inversión en la industria minera o para el mejoramiento de la eficiencia operativa.

En este contexto ¿qué será más conveniente, comprar o arrendar equipos y/o maquinarias? ¿Qué factores debieran ser considerados al momento de elegir entre ambas opciones?

Expertos del área académica y de la consultoría, junto con representantes de empresas del rubro, responden a estas interrogantes.

Análisis previo

Mauro Mezzano, socio de la consultora Vantaz y director no ejecutivo de Bluefield Asset Management, sostiene que el arriendo de maquinaria debería considerarse principalmente en dos situaciones: cuando el equipo se necesita para un proyecto de corto plazo, o cuando el foco de inversión de la compañía está puesto en otros aspectos.

“Para saber si es más conveniente arrendar o comprar es necesario realizar un análisis del Costo Unitario Equivalente (CUE) a lo largo de la vida del proyecto. Si uno va a comprar, debe incluir la depreciación del activo, que es bastante alta en los primeros años. Por lo mismo, la compra es más adecuada para un proyecto a largo plazo”, añade.

Para Rodrigo Pascual, profesor asociado y director del Laboratorio de Gestión de Activos del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Concepción, la respuesta a la mencionada interrogante es “depende”.

Explica que la decisión de arrendar forma parte de un problema mayor, que es procurar capacidad. Para alcanzarla, se debe considerar una serie de elementos que afectan la decisión. “Por ejemplo, ciertos trabajos pueden ser realizados por un número muy limitado de equipos, entonces: ¿Existe localmente el mercado de arriendos para esa capacidad? ¿es un mercado maduro, con proveedores confiables y variados?  En general, se trata de un problema de decisión multiatributo que requiere de herramientas de apoyo ad hoc”, plantea.

Ventajas al rentar

Respecto de las ventajas que ofrece la opción del arriendo versus la compra de maquinaria, Pascual afirma que la primera y más obvia es que evita la inversión para la empresa, que en el caso de equipos mineros suele ser relevante. “Además, el cliente elije y, en general, puede optar por las últimas tecnologías, más productivas y eficientes. Adicionalmente, el arriendo reduce dotaciones y recursos propios para mantenimiento y repuestos, si el contrato considera el soporte”, puntualiza.

Mezzano complementa en este punto que uno de los principales beneficios es que cuando el mercado vive un período a la baja, el cliente puede reducir los costos de la operación deshaciéndose de la maquinaria arrendada. “Si uno compra un equipo, tiene que seguir pagándolo sin importar las condiciones del mercado”, remarca.

Factores clave

En cuanto a los factores que se debieran considerar al momento de optar por el arriendo de maquinaria, Pascual menciona la disponibilidad, la madurez del mercado y las condiciones contractuales.

“El arriendo ha demostrado ser una alternativa interesante cuando las cargas de trabajo son variables y/o restringidas en el tiempo. Esto cruza con el ‘sombrero’ que se lleve: el de faena o el de contratista. Ambos deben absorber de alguna manera los riesgos asociados a la volatilidad en la demanda de trabajo, la confiabilidad y mantenibilidad de los equipos”, explica el académico.

Mezzano agrega que es necesario evaluar qué aspectos vienen incluidos con el equipo durante el período de arriendo (mantenimiento, soporte, entre otros). “En algunos casos, el arriendo puede tener un costo adicional si el contrato incluye cláusulas de mantenimiento o daños. Esto debe ser considerado como un riesgo para los costos de arriendo”, alerta.

Por su parte, el profesor de la UdeC sostiene que “hemos visto situaciones en donde los productos pueden ser muy buenos, nuevos o casi nuevos, pero el soporte en mantenimiento, repuestos y equipos de respaldo es paupérrimo. Eso merma sustancialmente el atractivo de una oferta de arriendo. Aquí nuevamente el contrato que firmen las partes y cómo lo administren juega un rol en el éxito del proceso”.

Indicador de dinamismo

¿El arriendo de maquinarias o equipos para la minería constituye un indicador del dinamismo de la industria? Mezzano sostiene que efectivamente es una señal de cómo se está moviendo el sector.

“Muchas compañías con bajo capital van a arrendar sus equipos si el margen que obtienen del producto es mayor que el costo operacional adicional del equipo arrendado”, sostiene.

Al respecto, visualiza que el mercado del arriendo de equipos está creciendo.

La voz de las empresas

De acuerdo con las empresas de arriendo, las ventajas de optar por esta modalidad se encuentran en la disponibilidad, la confiabilidad, mayor control de costos y la flexibilidad para adaptarse más rápidamente a las variaciones del mercado.

Ignacio Muñoz, product manager de Maquinarias de Salfa, enfatiza que la minería requiere que los equipos estén siempre en producción. “Por eso, la opción de un arriendo que incluya máquinas de reemplazo al momento de mantenciones o fallas es una ventaja”, remarca.

En tanto, Óscar Lorca, subgerente comercial de Lureye, destaca la importancia de la adecuación de la flota de equipos a las crecientes exigencias de calidad, medio ambiente y seguridad. “Esto demanda de los arrendadores una permanente renovación de su oferta, con altos estándares de disponibilidad y confiabilidad”, indica.

Paulina Cabezas, Rental & Projects Leader de Xylem Water Solutions, señala que la modalidad de arriendo entrega al mercado la flexibilidad necesaria para adaptarse a los distintos requerimientos de operación. “Es la forma más segura de conservar los recursos financieros de una empresa, que necesita invertir para un determinado proyecto u operación”, afirma.