“Producir más con menos” es y será la consigna de la minería en Chile. Si bien el concepto está internalizado en la industria, continúa siendo un desafío en varios niveles de la estructura de costos, incluyendo combustibles y lubricantes.

El reporte “Consumo de Energía y Recursos Hídricos en la Minería del Cobre al 2017”, elaborado por Cochilco, divide las fuentes de energía en combustibles y electricidad. Los primeros se asocian esencialmente al diésel, que representa 88,7% de la energía producida con combustibles durante el año pasado. A bastante distancia quedan el gas natural (5,9%) y el Fuel Oil 6 (4,6%), producto en franca retirada. El 77% de la energía proporcionada por combustibles -agrega Cochilco- se destina a procesos de mina en rajo, en alimentar equipos de carguío -grandes palas y camiones de extracción- y unidades autónomas de energía -eléctrica y térmica-. Además, los combustibles son relevantes para generadores de respaldo.

En materia de costos las realidades son diferentes. La electricidad protagonizó un histórico ajuste en los últimos años, tras las reformas al mercado de generación y transmisión que desconcentró y diversificó la oferta. El petróleo, en la otra vereda, se encuentra en plena apreciación.

Cabe señalar que pese a los esfuerzos por reducir la huella de carbono, la demanda por combustibles fósiles persiste. En coincidencia con los actores del rubro, Cochilco lo atribuye al agotamiento de los yacimientos mineros (que obliga a mover más material), el uso de agua obtenida del mar, que requiere ser bombeada hasta las faenas, y al tránsito a operaciones orientadas a concentrar sulfuros.

Cuestión de disponibilidad

Juan José Jutronich, gerente de Ventas Industriales en Enex (licenciatario de la multinacional Shell para nuestro país), afirma que “nuestra estrategia es responder con soluciones que aporten competitividad a la industria minera, a través de productos y servicios que aseguren la disponibilidad óptima de los activos críticos para la producción de la minería”.

Explica que la compañía ha impulsado la mejora en la calidad de los combustibles, de manera de permitir un aprovechamiento óptimo de las tecnologías más recientes de los motores. “Los nuevos sistemas motrices de los CAEX, de Komatsu y Caterpillar, por ejemplo, necesitan un combustible de alta pureza para operar al tope de su potencial, sin enfrentar problemas de disponibilidad y extender los ciclos de mantención. Hemos mejorado nuestros procesos y robustecimos nuestras capacidades para controlar estos indicadores, los que a su vez entregan al cliente nuevas oportunidades de mejora”, sostiene.

“Los nuevos sistemas motrices de los CAEX necesitan un combustible de alta pureza para operar al tope de su potencial, sin enfrentar problemas de disponibilidad y extender los ciclos de mantención”, señala Juan José Jutronich.

Suministro inteligente

Otro paso para asegurar la continuidad de las operaciones mineras consiste en el uso de aplicaciones para automatizar el proceso de abastecimiento de los camiones, detectar fugas y ahorrar el consumo global. Esta solución monitorea y programa las paradas para cargar combustible, de manera de minimizar los tiempos de espera. Asimismo, puede estimar el volumen más eficiente para disminuir el peso total de los vehículos y, de esta manera, hacerlos más ágiles y ahorrar el consumo total.

Junto con lo anterior, Enex proporciona sistemas para acople al estanque que no necesitan la intervención humana directa, lo que se suma a innovaciones relacionadas con conexiones de alto caudal y estanques móviles. “La carga mecanizada permite sacar al operador del punto de mayor peligro y aumenta la velocidad con que se realiza esta tarea”, destaca el gerente.

Engrasando la productividad

La lubricación –un negocio de volúmenes diferentes– sorprende con una rápida evolución tecnológica de sus productos y servicios.

“La ingeniería aplicada en el proceso de lubricación puede mejorar la productividad de la minería en magnitudes muy superiores al precio de los lubricantes”, dice Alfredo García, gerente Técnico de Luval, representante de la marca Valvoline en Chile.

La propuesta de la empresa consiste en soluciones de lubricación que permiten extender los ciclos de mantenimiento de los equipos encargados de la producción de la mina. Por ejemplo, incrementar las horas operativas por camión de extracción. El objetivo es alcanzar el doble de horas entre servicio de lubricación, pasando, por ejemplo, de pautas de 250 horas a 500 horas.

En este objetivo, García subraya el uso de fulerenos inorgánicos –nanotecnología aplicada a la lubricación–,para elevar el desempeño de los mecanismos, permitiendo mejorar la resistencia del lubricante a altas cargas de trabajo, en 20% como promedio, sin afectar la disponibilidad de los equipos. Otro foco aplicado a motores es la mejora en la dispersión del hollín y residuos de la combustión, optimizando la disponibilidad de los activos.

“Con programas de extensión de ciclo de mantenimiento, hemos logrado duplicar los períodos entre cambios de aceite, lo que en una operación minera significa días en la operación de equipos críticos para mantener los niveles de producción; en el caso de un camión de alto tonelaje, sumar toneladas de material al chancador por cada día, gracias a la mayor disponibilidad de la flota”, precisa.

A su vez, la división de lubricantes de Enex promueve su línea Dynamic Protection Plus como parte de “un plan de dos años con Shell para aumentar el rendimiento de sus productos, a lo largo del ciclo completo de la operación de nuestros clientes”, comenta Justo Verdejo, subgerente de Ventas Industriales de la firma.

La compañía emplea formulaciones sintéticas que mejoran la combustión de los motores y la eficiencia de los sistemas hidráulicos. Asimismo, destaca la incorporación de gas natural en las líneas básicas, que “ha permitido conseguir mezclas 99,9% libres de impurezas”, dice el ejecutivo.

A lo anterior agregan mecanización de procesos, como los dispensadores automáticos. “Se trata de cartuchos que en forma continua administran lubricante según la condición de los equipos asociados, especialmente motores. Las mineras tienen cientos de estos equipos para accionar equipos fundamentales, como correas transportadoras, molinos y mecanismos de flotación”, señala.

Y aunque aún falta cumplir algunas pruebas a escala industrial, la firma trabaja en utilizar formulaciones especiales de baja viscosidad que aumenten la protección de los mecanismos en entornos de alta exigencia, sin que por ello se afecte el consumo de combustibles.

“Nuestras pruebas demuestran ahorros de 3% en el consumo de combustible. Si bien parece un porcentaje menor, en el mercado minero esto implica bajar millones de dólares por concepto de menor compra de combustibles, costos de transporte, almacenamiento, personal especializado y paradas para abastecimiento, entre otras variables”, puntualiza.