Disponer de mecanismos que permitan mitigar el desgaste que implica el trabajo en terreno, junto con la búsqueda de fórmulas que eleven la productividad, son algunos de los aspectos que condicionan el desarrollo de los camiones livianos que son utilizados en el sector minero.

Al momento de evaluar el rendimiento que pueden lograr este tipo de vehículos, los expertos consultados mencionan que se debe considerar la variedad de características que presentan los yacimientos mineros en el territorio nacional, por su versatilidad (tamaño de la faena y condiciones climáticas donde operan), capacidad de producción y las condiciones mismas del trabajo.

Al respecto, José Ávila, gerente de MAN Camiones y Buses Chile, comenta que “dentro de las grandes exigencias que genera este sector, se pueden destacar las condiciones de los caminos –que usualmente son agrestes, con desnivel y sedimentos que complican el transporte-; altos niveles de polvo y polución ambiental; además de enfrentar posibles focos de corrosión”.

Frente a estas características, considera que los camiones que trabajen en minería deben tener la capacidad de ser configurados de acuerdo a las particularidades de cada faena, del mineral extraído, de la función de la mina, entre otros aspectos, de manera de que puedan responder en un 100% a la necesidad de la empresa y su trabajo.

En ese contexto, enfatiza que uno de los principales desafíos es lograr armonizar las condiciones del trabajo en terreno, con las funciones que debe llevar a cabo el vehículo.

Respecto de este punto, Francisco Rodríguez, gerente de Desarrollo de Negocios y Soporte a Ventas de Volvo Chile, afirma que “dadas las diferentes exigencias en materia de seguridad y productividad, (los camiones livianos) se enfrentan por lo general a requerimientos de cómo transportar la mayor cantidad de material en el menor tiempo, a costos razonables y con los más altos estándares de seguridad, que reduzcan al mínimo la probabilidad de accidentes, tanto para los conductores como para las comunidades que los rodean”.

Identificando costos

Con el objetivo de elevar los rendimientos factibles de lograr durante el proceso de transporte, las empresas proveedoras se han orientado a identificar los espacios de mejora y los factores que incidirán en dicho ahorro.

José Ávila explica que “uno de los factores más relevantes en la reducción de costos en la minería tiene que ver con la capacidad de carga del camión: al tener un camión más liviano y con mayor capacidad de carga se incrementa la rentabilidad del vehículo, al llevar más kilos por carga”.

En esta búsqueda de productividad, es preciso definir los parámetros con los que el vehículo será medido, ante lo cual Francisco Rodríguez recomienda que “los costos deben llevarse a valores reales por tonelada transportada. Los principales costos directos son los de combustible, mano de obra (conductores) y mantenciones”.

Sin embargo, no sólo el volumen de carga es un tópico que debe ser considerado por los transportistas, sino que también el impacto que supone la indisponibilidad de los equipos por fallas inesperadas.

Ante lo cual, el ejecutivo de Volvo señala que “la realización correcta y eficiente de los mantenimientos, desarrollados por personal calificado, reduce significativamente este riesgo”.

En el caso de Volkswagen, Julio Torres, gerente de Camiones y Buses Chile, comenta que la empresa ofrece el servicio de contratos de mantenimiento, “el que aporta a disminuir posibles fallas del camión, manteniendo su disponibilidad y aumentando su vida útil aún en las condiciones más duras. A esto se suma la amplia disponibilidad de repuestos, ofreciendo un importante stock que nos permite reaccionar de manera rápida y efectiva ante un eventual daño de alguna pieza, reduciendo los tiempos de detención del vehículo”.

Junto con ello, cuentan con un sistema de telemetría, que entrega un monitoreo de geolocalización además de proporcionar información relevante, como datos de consumos de combustible, rendimientos y mantenimientos, entre otros.

“Al momento de evaluar el rendimiento que pueden lograr este tipo de vehículos, los expertos consultados hacen notar que se debe considerar la variedad de características que presentan los yacimientos mineros en el territorio nacional”.

Exigencias y soluciones

La calidad y desnivel de los caminos, el difícil acceso a las faenas, el exceso de polvo en suspensión, factores climáticos y geográficos, como las bajas temperaturas y altura de los yacimientos, además del alto grado de corrosión que se genera en los vehículos, son algunos de los factores con los que deben lidiar los fabricantes de camiones.

Para al exceso del polvo en suspensión, Julio Torres recomienda “la instalación un doble filtro de aire, con el fin de minimizar una posible falla por entrada de polvo al sistema de combustión”.

Mientras que, pensando en las bajas temperaturas que deben enfrentar los camiones en algunas faenas, disponen de vehículos con sistema de arranque en frío, que hace más sencillo el encendido del camión cuando las temperaturas son bajo 0°C. En cuanto al factor altura, los camiones que ofrece la compañía cuentan con un sistema corrector de altitud geográfica, que funciona a través del Common Rail (inyección de combustible), leyendo la altura en la que se encuentra el camión por un sensor de presión y ajustando las prestaciones de acuerdo a las necesidades.

Tecnologías en el camino 

Las empresas que proveen camiones para el sector minero han integrado nuevas tecnologías dirigidas a responder las exigencias de la actividad minera.

Tal es el caso del sistema de frenos continuos MAN Pritarder, “que permite mantener una alta potencia de frenado desde los 8 km/h de manera constante, entregando la máxima seguridad disponible a la hora de transitar por caminos con desniveles y muy pronunciados. A esto se suma una transmisión ZF Traxon automatizada con software MAN TipMatic Off Road, la que hace posible entregar una estrategia de marchas optimizada para operaciones Off road, mejorando el desempeño en terrenos más agrestes”, menciona Ávila.

Junto con ello, los camiones MAN cumplen con la norma ECE R29, la que establece estándares de construcción de las cabinas “que aumentan a tal nivel los niveles de seguridad ante un accidente, que reducen al mínimo los riesgos de fatalidad de los ocupantes del vehículo en caso de accidente”, indica.

En el caso de Volvo, Francisco Rodríguez comenta que “un desarrollo tecnológico que ha ayudado a ser aún más eficientes en consumo de combustible es la herramienta I-See, que memoriza la topología de la ruta y hace que el camión aprenda y optimice la conducción en dicha vía, acelerando antes de llegar a una cuesta, dejando de acelerar antes de terminar la pendiente de subida, por ejemplo”.

En cuanto a seguridad, aparte de los elementos ya existentes (anti colisión delantera, seguimiento de carril, punto ciego, air bag, alcolock), Volvo lanzará el VDS (Volvo Dynamic Steering), donde la dirección asistirá al conductor a mantener el vehículo en el carril y ayudará a la estabilidad frente a condiciones de derrape en el camino.