Como una continuidad de su compromiso con el gremio califica Pascual Veiga su quinto periodo a la cabeza  de la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin), entidad gremial de la cual es uno de sus fundadores.

En este sentido, no puede dejar de mencionar lo que califica como una “tremenda y dolorosa pérdida”, que los tomó muy de sorpresa a principios de este ejercicio: el fallecimiento de Juan Carlos Olivares, director ejecutivo de la asociación.

Por ello, la búsqueda de una persona que pudiera asumir el cargo vacante fue una de sus primeras preocupaciones. “Tuvimos la fortuna de encontrar disponible a Sergio Hernández, después de cinco años de haber estado como vicepresidente ejecutivo de Cochilco. Tanto el head hunter como el Directorio nos decidimos por él; era la persona más idónea y que más rápidamente podía tomar el cargo de director ejecutivo”, señala Veiga en esta entrevista con MINERÍA CHILENA, en la cual comparte su mirada de la industria minera y de los proveedores.

Transcurridos los primeros meses del año, ¿se están cumpliendo las expectativas sobre una reactivación del sector?

Hay síntomas de ello, pero no una reactivación real, que uno pudiera medir con algunas cifras o hechos concretos. Pero sí existe mayor optimismo; creemos que viene una activación en el sector, porque se están materializando inversiones, como el proyecto Inco de Los Pelambres y otros, que tendrán su impacto a fines de este año o principios del próximo.

En esto influye y lo va a seguir haciendo por un buen tiempo más lo que se ha denominado como la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que genera un grado de inestabilidad en la economía global y, por lo tanto, impacta a los commodities.

También está afectando la decisión del Reino Unido de salirse de la Unión Europea.

Como contrapartida, los fundamentos básicos de oferta y demanda, que siempre han regido los commodities, están presentes y con tendencia a que la influencia sobre el precio sea positiva, porque aparentemente la oferta no va a ser capaz de cubrir en 100% la demanda en los años futuros.

Operación minera, Pelambres

“Lo que se ve es el reemplazo normal de equipos, por cumplimiento de vida útil de las  flotas en operación. En un número muy menor se han adquirido por concepto de aumento de flota”, afirma el dirigente.

 ¿Se observa una mayor demanda por equipos y servicios por parte de las mineras?

La realidad es que por ahora no. Lo que se ve es el reemplazo normal de equipos, por cumplimiento de vida útil de las  flotas en operación. En un número muy menor se han adquirido por concepto de aumento de flota.

Lo que sí hemos observado a través de varios de nuestros asociados es un aumento por parte de las compañías mineras en el uso de contratistas mineros, los que a su vez y en su mayoría no compran a los proveedores localmente, sino que reubican equipos que vienen de otros países o, en su defecto, realizan compras centralizadamente en su país de origen, como es el caso de Australia especialmente.

El negocio de los servicios, en tanto, se ha mantenido bastante estable.

Desafíos del sector

 

¿Cuáles considera que son los principales desafíos que afronta en la actualidad la industria minera, y en particular los proveedores?

La baja de las leyes. Junto con ello se generan mayores distancias entre el lugar desde donde se extrae el material y las plantas de proceso (por el envejecimiento de las actuales faenas). Además están el tema hídrico; todo lo que tiene que ver con la energía y, recientemente, lo que dice relación con la licencia para operar y comunidades, y ya no sólo para nuevos proyectos, sino que también para las operaciones establecidas…  Creo que de aquí en adelante tal vez va a ser el factor más relevante.

Para los proveedores, en tanto, los desafíos están relacionados con la eficiencia y la productividad, así como con la sustentabilidad.

¿Qué motivos explican el crecimiento que ha experimentado Aprimin?  

Básicamente por la gestión que se ha realizado, especialmente por el tremendo y potente director ejecutivo que tuvimos en los últimos nueve años, como fue Juan Carlos Olivares, que le dio continuidad a la estrategia y a nuestro accionar.

También por los aportes que Aprimin ha hecho al rubro de la minería, y cómo se ha involucrado con los diferentes actores, no sólo con las compañías mineras, sino que por ejemplo a través de sus comités con el Consejo de Competencias Mineras del Consejo Minero, alianzas con Valor Minero, Alta Ley, con el Ministerio de Minería, con Sonami, etc.

Vamos a continuar reforzando este mismo accionar, pero también agregando y continuando con una labor que considero que todavía tenemos incipiente: la internacionalización de un segmento de los proveedores que están lo suficientemente posicionados y desarrollados en la industria local como para salir con sus productos y servicios.

Sergio Hernández

Pascual Veiga destaca el aporte que significa la llegada de Sergio Hernández como director ejecutivo de Aprimin.

¿Cuáles son los principales ejes de trabajo Aprimin para este año?

Vamos a fortalecer el posicionamiento como representante clave del sector, aportando conocimientos y una mirada país para el desarrollo de la industria y sus proveedores. Lo queremos hacer contribuyendo a la actividad de comunidades cercanas (a las faenas), para atraer talentos, inversiones e innovación.

Estamos convencidos de que la única manera de que la minería se haga sustentable es hacer que las ciudades aledañas o directamente relacionadas con las operaciones mineras, en el sentido de que los talentos disponibles que tiene el país, muchos de los cuales están en las empresas proveedoras, se interesen por establecerse y desarrollar su plan familiar en esas localidades, y no necesariamente en la zona central de Chile.

También buscaremos facilitar soluciones innovadoras para mejorar la productividad, creando un ambiente colaborativo. Sabemos que los proveedores somos un factor relevante en temas de innovación, pero no lo podemos hacer solos.