En abril se llevó a cabo la primera reunión de trabajo para crear la Unidad de Desarrollo Sustentable del Ministerio de Minería, y en mayo el Gobierno firmó el proyecto de ley de la Agenda Pro inversión y el decreto que establece la Oficina de Gestión de Proyectos Sustentables.

Para Pablo Terrazas, subsecretario de Minería, ambas iniciativas no deberían entenderse como fast track para favorecer proyectos como los mineros, sino que como guías a los inversionistas, herramientas para detectar cuellos de botella y ordenar la casa en materia administrativa.

El Presidente Sebastián Piñera dijo haber declarado “la guerra a la burocracia excesiva”. Desde el Ministerio, ¿dónde han detectado esa burocracia?

Como primer concepto, debo decir que hemos detectado que lo más importante para la industria no es el tiempo (de tramitación) sino que las certezas, saber con antelación cuánto se va a demorar, independiente de si el plazo es mucho o poco.

En relación a la burocracia, hemos detectado que algunas veces hay más de una institución resguardando el mismo bien, por lo que se exigen permisos que se podrían obtener a través de uno. Por eso queremos eliminar la doble revisión. Frente a esos casos es que decimos que hay burocracia.

¿Burocracia en el marco de la evaluación ambiental de proyectos?

Dentro y fuera del SEIA (Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental). Pero nos hemos dado cuenta que existe un desafío mayor y es que la mayoría de los servicios públicos que participan de la entrega de permisos para un proyecto minero observan más de una vez las solicitudes de los titulares (ver tabla).  A la presentación de un requerimiento los servicios muchas veces responden: falta información, se requiere especificar, aclarar en… y en esa dinámica un proyecto puede pasar entrampado meses.

Por otra parte, cuando los servicios permanentemente deben estar pidiendo aclaraciones a los titulares, se genera que los tiempos (de tramitación) se alarguen. Lo importante es que los servicios sean claros en lo que piden, pero también que los titulares entreguen los antecedentes completos.

¿Cómo esperan acelerar la tramitación de los proyectos?

Lo que hemos hecho es organizar una mesa de trabajo, que ya lleva once sesiones y donde están los principales actores de la minería: el Consejo Minero, Sonami, Sernageomin y el Ministerio de Minería como integrantes permanentes. Junto a ellos se van invitando a los distintos servicios que participan de la tramitación de un proyecto minero: la DGA, Conaf, Monumentos Nacionales, etc. En esa instancia se consulta (a los servicios) qué información es satisfactoria para el otorgamiento de un permiso u otro, en el fondo, qué es lo que el titular del proyecto debe ingresar.

¿Qué tan efectivo es que el SEIA retrase los proyectos?  

La verdad es que en la actualidad las RCA son sólo un permiso más. Uno podría destacar cómo ha aumentado el número de las RCA otorgadas, pero hay que ir más allá y ver cuántos proyectos con RCA se están hoy materializando; ahí es cuando se cae el porcentaje de aprobación de proyectos.

Como Ministerio de Minería hemos detectado muchos proyectos con RCA que no se están ejecutando a pesar del buen precio del cobre.

¿En qué tipo de trámites se han visto entrampados?

Son varios, por ejemplo, por no poder acceder a la boleta de garantía que asegure el cierre de la operación minera o que se encuentran en una discusión con Sernageomin respecto de cómo será el cierre de un tranque de relaves.

No podemos manejar el precio del cobre, pero sí algunos temas administrativos y eso es lo que estamos detectando en las mesas de trabajo.

Tampoco pueden impedir que un proyecto sea judicializado…

Todo lo que tiene que ver con la judicialización de los proyectos se está abordando a través de las modificaciones al SEIA. Todo proyecto está sujeto a ser judicializado y eso nos parece bien, pues ningún servicio está exento de cometer errores. El punto está en no abusar de la judicialización, que no sea un instrumento para hacer fracasar o dilatar todo tipo de proyectos.

¿Y qué herramientas tienen para manejar el abuso de la judicialización?

Un titular de proyecto que obtiene un permiso no debiera ser susceptible a una demanda (por ese permiso) por un plazo de dos años. Por eso es importante que se acoten los tiempos. Si dejas abierta la posibilidad de que te demanden, para que te boten un proyecto por un plazo de dos años ¿qué inversionista se sentirá seguro de comenzar a invertir?

Hay que ordenar la cantidad de acciones legales que se pueden presentar, por ejemplo, no puede haber diez acciones para perseguir el mismo objetivo.

También estamos trabajando en el relacionamiento con las comunidades. Creamos un departamento que no sólo busca escuchar a los titulares, sino que además sea una puerta de entrada para las comunidades que quieran tener una consulta con el Ministerio sobre un proyecto en particular.

¿Ése es el sentido de la División de Desarrollo Sustentable?

Lo que busca esta división es apoyar y fomentar los proyectos mineros, que se ajusten a nuestra legalidad, ayudar a las comunidades a entender estos nuevos proyectos e ir detectando dónde están los cuellos de botella de los distintos proyectos mineros y en nuestra legislación, para poder avanzar en las inversiones que están paradas por temas de burocracia.

¿Qué se entiende por “apoyar” a los proyectos mineros?

Apoyar debe ser entendido como orientar, para que cumplan con nuestras normativas y lo puedan hacer lo antes posible. No queremos un fast track para los proyectos, pero tampoco entorpecerlos. No se trata que al titular del proyecto siempre le digan que sí, pero el “no” tiene que ser lo antes posible.

Codelco

A fines de junio el Gobierno dio a conocer una nueva capitalización a Codelco, esta vez de US$1.000 millones para el periodo 2018-2019, los que se suman a los US$2.295 millones recibidos por la corporación desde 2014.

El exigente plan de inversión de la estatal, cercano a los US $20.000 millones para el próximo quinquenio, el esfuerzo a nivel país que involucra la decisión de capitalizar a Codelco, la postergación de sus proyectos estructurales y el aumento de la inversión en los mismos, ha generado crecientes dudas sobre el futuro de la Corporación.

¿Codelco necesita una auditoría externa?

Juan Benavides es una persona que viene del mundo de las grandes empresas y tenemos plena confianza en cómo liderará esta nueva etapa de la Corporación. Sobre si es pertinente o no solicitar una auditoría externa, es una decisión que deberá tomar el Directorio y confiamos en el criterio que tenga el nuevo presidente del Directorio.

En el pasado se ha criticado la composición del Directorio de Codelco, que no ha sido lo suficientemente técnico como para cuestionar los supuestos de las propuestas que llegan a evaluación. ¿Fue algo que se tomó en cuenta en la conformación del actual?

Estamos plenamente conformes con el nuevo Directorio y creemos que son las personas adecuadas para llevar adelante esta nueva etapa de Codelco, exigente y con inversiones que han terminado costando mucho más de lo estimado inicialmente.

Codelco es una empresa difícil de manejar debido a su tamaño y, por lo tanto, la principal expertise para poder liderar (este proceso) es contar con alguien que sepa cómo ordenar y cuidar una empresa, más que alguien que conozca de la operación de una mina. Eso siempre se puede contratar, esas son personas que deben estar en la mina.

¿Y qué quiere el Ministerio?

Que se avance en sacar adelante los principales proyectos que están pendientes: Chuquicamata Subterránea y Nuevo Nivel Mina (NNM). Que no sigamos dilatando y aumentando los costos. Hay elementos impredecibles en los proyectos, como los estallidos de roca de NNM, pero por otro lado, hay temas que dependen de una buena gestión, como el manejo de los conflictos sindicales.

Pequeña Minería

¿Qué trabajo se está realizando para apoyar a la pequeña minería? Se ha conocido que la reactivación en ese sector va más lenta.

Estamos elaborando un nuevo reglamento (de la ley de estabilización del precio del cobre) que converse mejor con los distintos ciclos de la minería. El gobierno anterior había enviado a Contraloría el reglamento, pero fue devuelto con algunas observaciones.

Hoy estamos en una mesa de trabajo con la pequeña minería buscando las fórmulas para que los ciclos buenos de la minería le den un respiro mayor (a este sector), de modo que tenga tiempo de recuperarse.

Lo que tenemos que cuidar es que en los ciclos buenos efectivamente se devuelva lo que se entregó en los tiempos de precios más bajos, pues de lo contrario, se agota el fondo y se termina el apoyo.