Baldo Prokurica nació, estudió y vivió en una región minera. Maneja de memoria las principales cifras de la industria: que Chile produce el 30% del cobre del mundo, que tiene el 36% de las reservas globales del metal, que el rubro representa cerca de la mitad de las exportaciones del país, el 10% del PIB y el 20% de los ingresos fiscales. Por eso se siente agradecido de su nombramiento como ministro de Minería, “en un sector al que quiero y conozco por tanto tiempo”, dice.

Si bien admite que la cartera es una de las más pequeñas del Ejecutivo -un tema que de vez en cuando es flanco de las críticas de la industria, por no representar el peso que ésta tiene- el nuevo titular de Minería prefiere centrarse en la perspectiva que el Gobierno quiere darle a esta actividad: ser el motor del progreso futuro de Chile.

En entrevista con Minería Chilena detalla cómo pretenden plasmar ese propósito, mencionando la creación de una comisión asesora presidencial, que elabore un programa para la minería 2020-2050; el establecimiento de un estatuto especial para la pequeña y mediana minería; y la existencia de una oficina que agilice la tramitación y aprobación de proyectos. “En esto tenemos un récord que nos debiera dar vergüenza. Es un tema que vamos a atacar a fondo”, enfatiza en referencia a la creciente permisología.

¿Cómo lo esperan hacer?

Por medio de un equipo de trabajo donde estén el sector público, las empresas privadas, Sonami, el Consejo Minero, los mineros pequeños, para generar condiciones que atraigan la inversión y no se produzca un cuello de botella.

Hay que terminar con la situación donde los permisos ambientales son un mar sin orilla. Aquí lo que importa es tener certeza. Y no es que se apruebe cualquier proyecto, no es que se dañe el medio ambiente. Somos claramente partidarios de una minería sustentable. Queremos que se hagan bien las cosas, pero que haya plazos determinados. En Chile hay proyectos que llevan 10, 15 o 20 años tramitándose y no saben cuándo van a terminar, porque en el minuto que superan una barrera, se les pone otra.

El Presidente ha dicho que quiere hacer una cirugía mayor en el tema de la permisología y un equipo de trabajo hará una propuesta en esta materia. La idea es llegar a estar lo más cerca posible de una ventanilla única.

¿Cuál es su opinión respecto de una institucionalidad que termina en el Comité de Ministros, corriendo el riesgo de que las decisiones se politicen?

Vamos a trabajar en que los permisos en el ámbito ambiental, respetando toda la parte técnica, también puedan tener un horizonte, es decir, un mecanismo que delimite la fecha.

Yo no veo con malos ojos el Comité de Ministros; los ministros tienen conocimientos y no he visto casos absurdos en esta materia.

¿Tampoco en el caso Dominga?

El caso Dominga se está viendo en los tribunales (al cierre de esta edición), y hay que dejar que la institucionalidad funcione. Eso significa mantener silencio mientras estamos en este proceso.

Mediana Minería

 

Respecto de la mediana minería, el sector tiene una piedra que le molesta en la Ley de Cierre de Faenas. ¿Qué harán al respecto?

Hay una buena noticia para ellos, porque el Gobierno anterior retiró el reglamento de la Ley de Cierre de Faenas. Por lo tanto, habrá un espacio para volver a mirar este tema. Éste es un buen proyecto y, a nuestro juicio, hay que cuidar sus objetivos finales, que son no tener empresas irresponsables que dejan pasivos ambientales que dañan a las comunidades aledañas, a la flora y fauna.

Pero hay un punto específico que voy a revisar, que tiene relación con la boleta de garantía, en la que incluso se está cobrando el IVA. Estamos hablando de cifras muy grandes, que pueden generar una situación compleja para las empresas chicas. Voy a ver con el ministro de Hacienda esa interpretación del Servicio de Impuestos Internos.

[“El Gobierno anterior retiró el reglamento de la Ley de Cierre de Faenas. Por lo tanto, habrá un espacio para volver a mirar este tema”, informa el ministro, calificándolo como una buena noticia para la pequeña y mediana minería.]

 

¿Cuál es su postura sobre el acceso a la propiedad minera?, considerando que es un factor que podría dinamizar el desarrollo de la mediana minería.

Primero tenemos que intentar terminar con lo que le ha hecho mal a la prospección y al acceso a la minería, y que llamo “piratería minera”. El grave problema aquí es el chantaje que se produce a través de la denuncia de obra nueva cuando se tiene una pertenencia minera. Esto hay que terminarlo, porque produce una inseguridad tremenda y puede paralizar inversiones.

Tenemos dos caminos para abordarlo: uno es un fallo de la Corte Suprema que clarifica esta materia, y el otro –que es la fórmula que presenté en la tramitación de la ley de concesiones eléctricas– es que el tribunal determine cuánto sería el daño que ocurriría si se desarrolla un proyecto y exija al inversionista consignar ese monto.

¿Es una prioridad el gobierno corporativo de Enami?

Vamos a trabajar en un nuevo gobierno corporativo, a través de equipos con las distintas organizaciones que tienen relación con Enami, de manera que podamos hacer los cambios.

Cinco regiones del país y 44 localidades tienen una vinculación directa con la Enami. En el caso de los pequeños y medianos mineros, todas las liquidaciones que reciben de Enami, las gastan en sus localidades, entonces, se produce un impacto muy potente en el comercio, los servicios y otras actividades. Por eso vamos a hacer un estatuto especial para la pequeña y mediana minería, que genere condiciones de estabilidad y las proteja, que separe las exigencias que como Estado les hacemos en materia tributaria, seguridad minera y otras, para que sean distintas de las exigencias para la gran minería.

¿Cómo evalúa la conducción que ha tenido Enami, particularmente en lo financiero?

Enami ha tenido tiempos de vacas gordas y de vacas flacas. Hoy veo la situación con algo de preocupación. Me dicen que tendrá pérdidas por unos US$44 millones, principalmente por la situación de la fundición Hernán Videla Lira que, para no contaminar, ha tenido que bajar la producción. Creo que hay que hacer correcciones en la Enami, someterla a todas las normas de transparencia. A su vez, hay grandes desafíos, como es una de las inversiones más importantes: el reemplazo de la FHVL.

Codelco

 

En el caso de Codelco, el programa minero del gobierno plantea profundizar la autonomía de su gobierno corporativo, definir una política de dividendos estable y reemplazar la Ley Reservada del Cobre. ¿Cuáles de estos puntos están en su agenda más inmediata?

Codelco ha tenido muy mala suerte en su historia, por las influencias políticas, y no es bueno que una empresa del Estado sea considerada como un cementerio de elefantes o una plataforma que los gobiernos o políticos de turno toman como un botín de guerra. Eso le ha hecho mal a esta empresa.

Cuando hicimos el nuevo gobierno corporativo de Codelco, hicimos cambios radicales; sacamos a los ministros del Directorio. Ahora queremos dar unos pasos más allá, por ejemplo, que los directores tengan una división, es decir, estén enfocados a fiscalizar por área, porque Codelco es una de las empresas más grandes del mundo.

 

Baldo Prokurica, Ministro de Mineria

“Codelco es como un camionero al que se le encarga un flete de Arica a Puerto Montt, pero cada vez que pasa por una ciudad, debe pedir plata para el combustible”, grafica el ministro Prokurica respecto del financiamiento de la estatal.

 

¿Cuán importante es asignarle a Codelco una política de dividendos estable?

Codelco es como un camionero al que se le encarga un flete de Arica a Puerto Montt, pero cada vez que pasa por una ciudad, debe pedir plata para el combustible. Y resulta que la minería es un negocio de largo plazo. Lo que tenemos que hacer es que quienes están en la delicada y compleja labor de administrar esta empresa, sepan cuántos recursos tendrán el próximo año y el siguiente, o al menos tener alguna política de más largo plazo. Esto no necesariamente significa que Codelco tendrá toda la plata que quiera, porque el Presidente nos ha dicho que está consciente de este problema, pero lo que necesita Codelco es presentar buenos proyectos y que sean rentables, para asegurar los recursos.

Los proyectos estructurales de Codelco, que por supuesto son un desafío a nivel mundial, han tenido que ser corregidos varias veces. En esto hay que poner bien la brújula. Y estamos con un Presidente de la República que maneja todos los temas y se mete a fondo en ellos. Si un proyecto adolece de alguna debilidad, no va a pasar.

[“No es bueno que una empresa del Estado sea considerada como un cementerio de elefantes o una plataforma que los gobiernos o políticos de turno toman como un botín de guerra”, afirma Prokurica sobre Codelco.]

 

¿A usted le gustaría que Nelson Pizarro siga como presidente ejecutivo de Codelco?

Eso no está definido, pero el perfil para liderar una empresa como ésta implica tener los conocimientos técnicos en materia minera y, además, tener “camarín” en las relaciones humanas.

¿Pizarro cumple con ambas condiciones?

Él tiene experiencia en esas materias, pero es una decisión que no se ha tomado.

¿Están pensando reestructurar Cochilco?

Lo que pretendemos es fortalecer la fiscalización de Cochilco, para que sea más eficiente. A su vez, también tenemos que fortalecer al Ministerio en cuanto a la capacidad de generar estudios.

Valor agregado

 

¿Es parte de la agenda flexibilizar la explotación de litio?

Mi opinión es que el litio no es un material estratégico, porque no es un producto escaso; existe en muchas partes del mundo. Pero éste es un tema superado y no quiero abrir una discusión en esa materia, porque lo que tenemos es un desafío mayor. Hay que ver de qué manera Chile le saca un mejor provecho a este recurso. Hoy estamos en la primera etapa (carbonato de litio) y debiéramos llegar a la fase superior: los autos eléctricos. Multiplicaríamos por 100 cada tonelada de litio. Los autos eléctricos son a Chile lo que los autos a explosión son a Arabia Saudita. Estoy convencido que habrá empresas, especialmente de Asia, que llegarán más allá de los cátodos.

¿Cómo van a reasignar los fondos del Royalty a proyectos de innovación en regiones, según plantean en el programa?

Yo fui uno de los que votó a favor del Royalty, cuya filosofía era que los recursos fueran a un fondo de innovación para la competitividad, para que las regiones mineras, cuando se acabaran los minerales, tuvieran otras actividades. Pero hay mucha plata que no se ha usado y los que postulan y se ganan esos fondos son las universidades de Santiago. Tenemos que hacer que esos recursos signifiquen de verdad una inversión destinada a la solución de los problemas de la minería y le agreguen valor económico.

Fundiciones

Según el ministro de Minería, Baldo Prokurica, en materia de fundiciones el gobierno anterior cometió un error estratégico, al perder la oportunidad de extender el plazo de cumplimiento de la normativa que regula las emisiones, pero elevando el estándar de captura de gases a 98-99% (en vez de 95%), con la incorporación de tecnologías más modernas, que además permitirían recuperar otros minerales, aparte de los tradicionales.

“Lo que gastemos hoy tanto en Enami como en las fundiciones de Codelco, será un poco plata perdida”, dice, advirtiendo sobre los riesgos que impone el escenario internacional en esta materia: “En 2020 China tendrá el 62% de la capacidad de fusión de cobre del mundo y ya hay tratados que prohíben transitar por los océanos con materias peligrosas”.