“Tenemos una visión de moderado optimismo”. Con estas palabras, el presidente ejecutivo del Consejo Minero, Joaquín Villarino, describe el escenario minero que percibe para este año.

Si bien su reflexión va en línea con la de analistas y otros representantes que palpan una reactivación, el directivo precisa que “no debemos olvidar que el sector viene de un proceso de recuperación luego de pasar varios años complejos para la industria”.

En entrevista con MINERÍA CHILENA, Villarino hace ver que “si bien para este 2018 vemos una proyección de un mejor precio del cobre, es bueno tener presente que el desarrollo de la minería en Chile no sólo está condicionado por este factor; las políticas públicas en torno a la industria también son importantes”.

En este aspecto, recalca que el año pasado “vimos muchos cambios e intentos de modificaciones en demasiadas áreas que tienen que ver con el sector minero”. Y recuerda que el Consejo trabajó y elaboró, tomando como base una serie de documentos, 13 propuestas de políticas públicas “que creemos se deben implementar, y sabemos que están consideradas en el desarrollo de este nuevo gobierno”.

Dentro de ellas, menciona el trabajo desarrollado por Alianza Valor Minero, las recomendaciones entregadas por la Comisión Nacional de Productividad, las 25 medidas que se entregaron a la ex Presidenta de la República para mejorar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, así como el planteamiento de fortalecer la institucionalidad pública del agua. “Creemos que si durante este año se consideran algunas de estas propuestas, los cambios que se pueden realizar serán fundamentales para avanzar en el desarrollo minero”, indica.

Joaquín Villarino

“Este año, en promedio, debiéramos contar con un mejor precio, en torno a los US$3/lb”, sostiene el presidente ejecutivo del Consejo Minero.

 

¿Qué temas marcarán la agenda minera en 2018 y cuáles promoverá el Consejo Minero?

El desarrollo sostenible, de la mano con el desarrollo minero, es uno de los temas que nos interesa seguir avanzando. La minería, aunque muchos no lo crean, realiza un aporte importante al desarrollo sostenible; sin embargo, para que éste exista en Chile, se deben conjugar tres aspectos: crecimiento económico, desarrollo social y cuidado del medio ambiente. El problema está cuando sólo nos dedicamos a cuidar uno de ellos, ahí es imposible tener desarrollo sostenible.

¿Qué otros desafíos tienen?

Aún tenemos varios desafíos en diálogo y participación ciudadana. Si bien la minería ha venido liderando un proceso de avance y trabajo profundo en estos puntos, la obtención de la licencia social sigue siendo un punto en que hay que trabajar. El foco debe estar en la generación de confianza y en la construcción de relaciones fructíferas, de mutuo acuerdo, entre las empresas y sus comunidades. Junto con esto, no debemos olvidar que es igual de importante disponer de una institucionalidad pública que facilite lo anterior, especialmente, en un contexto donde los proyectos mineros están tardando más tiempo en evaluarse, con procesos cada vez más complejos e inciertos

¿Qué temas críticos ven para este año, que pueden afectar la productividad del sector?

El informe sobre productividad de la gran minería chilena, elaborado por la Comisión Nacional de Productividad, nos entregó un detallado y muy bien fundamentado diagnóstico sobre la materia para trabajar en adelante. Los mayores desafíos, en específico con los trabajadores, están en la calidad de la educación general, calidad y pertinencia de la educación técnica –orientada a la minería–, formación en el trabajo y planes de carrera. Además de esto, existen otros hallazgos que se refieren, por ejemplo, a temas de cultura e incentivos laborales, a la organización del trabajo y a ciertas falencias legislativas.

Tras saberse que Chile escaló al lugar número 8 (desde el 39) en el ranking Fraser, ¿en qué aspectos se debe trabajar para que se materialicen nuevas inversiones?

El informe Fraser hay que leerlo en su contexto y no quedarse únicamente en el movimiento que tuvo el país en el ranking. Lo que mejoró fundamentalmente fueron las evaluaciones sobre el potencial minero, y eso tiene mucho que ver con las expectativas. Éstas están vinculadas principalmente al cambio de gobierno; por lo tanto la proyección es que va a haber un mayor potencial minero y van a existir mejores posibilidades de desarrollar más minería en Chile. Ahora bien, cuando el informe se revisa en profundidad, nos podemos dar cuenta de que seguimos bastante mal evaluados en temas medioambientales y laborales. Asuntos en los que hay que trabajar para que se consolide la inversión minera. En esto quiero ser claro, no basta con que exista un buen ánimo, hace falta que se hagan algunos ajustes.

 Nuevo gobierno

 

¿Cómo esperan trabajar con la nueva administración en esta tarea?

Sabemos y tenemos presente que varias de las propuestas que dimos a conocer el año pasado están en el plan de desarrollo del gobierno actual. Esperamos que se materialicen.

Usted señaló que el Ministerio de Minería “no puede ser premio de consuelo o mención honrosa”. Al respecto, ¿qué le parece el nombramiento de Baldo Prokurica en esta cartera?

Fue una buena elección, es una persona que cumple bastante con los requisitos que uno esperaría de un buen ministro. En primer lugar, es una persona que proviene de una región minera, por lo tanto, conoce muy bien los problemas de la pequeña, mediana y gran minería. También ha seguido de cerca la ejecución y paralización de proyectos; sabe y ha mencionado en sus primeras declaraciones lo importante que es la activación de la inversión minera. Conoce los problemas en torno a las comunidades, ya que en Atacama –región donde él fue Senador– existen comunidades tremendamente organizadas y muy activas. Su labor en el Congreso por más de diez años también es relevante para la industria, porque cuenta con la experiencia y el conocimiento del mundo legislativo. Estas características son vitales para que el Ministerio de Minería tenga la relevancia que debe tener.

¿Cómo analiza las primeras impresiones o señales emitidas por las nuevas autoridades de Gobierno en materia minera?

Sobre la modernización de Cochilco, podría decir que tenemos un diagnóstico bastante compartido con el Ministro; también consideramos que es necesario fortalecer este organismo. Tenemos una visión similar de Sernageomin, creemos que es necesario incorporar más capacidad humana y requerimientos técnicos, no podemos tener un Sernageomin con las mismas capacidades técnicas desde hace 20 años.

Cochilco es una entidad que tiene credibilidad, que tiene competencias, pero es necesario fortalecer sus capacidades fiscalizadoras.

Lo anterior va muy de la mano con la solución de los problemas que hemos visto en Codelco –especialmente en el conflicto con la Contraloría General de la República–. Ahí está el principal desafío de corto plazo. Codelco tiene que intentar solucionar rápido su problema con la Contraloría para facilitar su gestión y hacerla compatible con el rol que juega como empresa en el mundo minero.

 Relaciones laborales

 

¿Cómo avizora el escenario de negociaciones colectivas en el sector minero durante 2018?

Éste es un año en que tendremos más de 20 negociaciones colectivas bajo el nuevo régimen laboral. Si bien es un desafío, también es una oportunidad para demostrar cuán maduras y visionarias son las relaciones laborales en el sector –considerando además que la industria minera es la que tiene mayor sindicalización en el país, más del 75%–. Si existe una visión de largo a mediano plazo entre los trabajadores y empleadores, debiéramos tener acuerdos virtuosos. Junto con esto, esperamos que se respete el estado de derecho y el marco que regula las negociaciones colectivas, aprobado en la última reforma laboral.

“Lo que pasó con Escondida fue una mala experiencia para ambas partes y una lección para la industria a nivel general”, resalta Villarino.

 

¿En qué medida el resultado de la huelga en Escondida del año pasado será referente para este proceso, considerando también lo ocurrido con las negociaciones desarrolladas a la fecha?

Lo que pasó con Escondida fue una mala experiencia para ambas partes y una lección para la industria a nivel general. En base a este aprendizaje, sabemos que varias empresas socias han ido en la búsqueda de acuerdos razonables. De hecho, ya en 2017 vimos varias negociaciones cerradas de manera pacífica. Quiero pensar que ése va a ser el esquema que vamos a ver durante el año en todas las negociaciones que vengan.

Perspectivas para el cobre

 

¿Qué perspectivas de precio manejan para este año y el próximo, y sobre qué fundamentos?

Si tenemos en consideración que el precio promedio el año pasado fue de US$2,6 la libra de cobre, sumado a algunas mejoras en el precio de otros commoditties, creemos que no debiéramos bajar de ahí.

Este año, en promedio, debiéramos contar con un mejor precio, en torno a los US$3/lb. Cochilco ya ha ajustado sus proyecciones (a US$3,6 la libra) y el mundo especialista también cree que vamos a tener un mejor precio del metal. Esto claramente es positivo, porque se produce un ambiente propicio para pasar desde la inversión a la ejecución, y esto se explica porque tanto los inversionistas como las compañías mineras entienden que este precio más alto del cobre, que hemos visto durante el último tiempo, puede ser una tendencia en el largo plazo.