“Al lado de la gran minería nos vemos muy pequeños, pero al lado del resto de la industria, éste es un gran sector”. Con estas palabras el vicepresidente ejecutivo de la Empresa Nacional de Minería (Enami), Jaime Pérez de Arce, grafica la importancia que revisten la pequeña y mediana minería para el país.

A ocho meses de haber asumido por tercera vez la misión de liderar una entidad que hasta hace un año registraba un endeudamiento de corto plazo cercano a los US$300 millones, este ingeniero comercial con mención en Economía en la Universidad de Chile, asegura que Enami debe preocuparse de “los resultados y hacer una gestión como cualquier otra compañía que compra, vende o hace un negocio, por tratarse de una empresa de fomento que cumple ciertas responsabilidades con determinadas características”.

En entrevista con MINERÍA CHILENA, Pérez de Arce hace ver que la entidad que lidera tiene “muchos interlocutores y stakeholders: parlamentarios, autoridades regionales y mineros, por el peso y rol que juega esta minería a la que nosotros nos dedicamos, que son la pequeña y mediana”.

Sobre su regreso a Enami admite que han sido meses “intensos y muy desafiantes”, al mismo tiempo que reconoce que “no hemos estado bien, no tenemos un resultado importante que exhibir, estamos en una circunstancia bien crítica, pero eso significa oportunidades importantes hacia delante para consolidar esta empresa y mejorar el rol que cumple”.

¿El escenario ha sido más crítico de lo que pensaba antes de asumir?
No necesariamente. Me refiero a circunstancia crítica en el sentido que, al igual que toda la industria, nos vemos afectados porque el mundo minero ve el futuro un poco más sombrío que cómo lo hacía unos meses atrás. Los precios van a recuperarse hacia fines de año, pero a nosotros la situación actual nos golpea el doble porque el sector que nos toca fomentar está afectado: el número de productores que teníamos en diciembre ha bajado y el fenómeno de precios ha impactado a algunos de nuestros proveedores, y esto nos duele por nuestro rol social y económico. A su vez, empezamos a sufrir con mayor rigor el problema del desabastecimiento en nuestras plantas.

[“Entre diciembre y febrero pasado, dejaron de entregarnos (su mineral) alrededor de 150 productores, lo que supone que nuestro abastecimiento disminuyó en alrededor de 30.000 toneladas promedio en el caso de los minerales oxidados”, asegura Pérez de Arce.]

¿Cuánto ha mermado el número de productores que proveen a Enami?
Entre diciembre y febrero pasado dejaron de entregarnos (su mineral) alrededor de 150 productores, lo que supone que nuestro abastecimiento disminuyó en alrededor de 30.000 toneladas promedio en el caso de los minerales oxidados. No obstante, el efecto en la caída de precios que vio este sector minero fue mucho menos violento que el del mercado. Si bien el precio disminuyó desde US$3,00 en diciembre hasta US$2,63 en febrero, los mineros lo vieron caer mucho menos, porque en febrero operó el precio de sustentación de US$2,73, tarifa a la que se le adicionaron 14 centavos. Entonces, el precio de los mineros fue de US$2,87.

A su juicio, ¿es suficiente el nuevo precio de sustentación del cobre de US$2,90 establecido por el Ministerio de Hacienda?
Estimamos que US$2,90 es un precio razonable, no obstante, sabemos que a US$2,90 ya dejan de ser viables (algunos productores) y en estos meses hay 150 que dejaron de serlo. Desde ese punto de vista, nos interesa en estas circunstancias de crisis que aquellos mineros que tienen los niveles de productividad o de eficiencia y costos se sostengan y sean evaluados con la misma vara que un proyecto de mediana y gran minería. Otro tema, menos conocido, es que también hay un mecanismo de sustentación de precios para la mediana minería. En sesión extraordinaria el Directorio de Enami aprobó otorgar a las mineras medianas un apoyo crediticio en función del precio del cobre, aplicable para 2015, en forma individual, cuando el precio sea menor a US$2,80/lb, con un máximo de US$0,10/lb. La recuperación del crédito se realizará a través de descuentos en el pago de sus entregas, cuando el precio supere los US$2,80/lb. Se estima que se otorgará un máximo de crédito de US$6,46 millones.

Plan de inversiones

¿Qué pasos incluye el plan de inversiones de Enami a largo plazo?
Nuestras principales inversiones tienen que ver con la modernización de la Fundición Hernán Videla Lira de Paipote, para cumplir la normativa ambiental a 2018. Ese es claramente el proyecto más importante y estratégico que tiene la compañía y que se encuentra en etapa de prefactibilidad. Esperamos este mes de mayo tener clara la opción que vamos a tomar para cumplir con esta normativa.

¿En esta línea, qué acciones están realizando?
Estamos realizando varios trabajos, como una ingeniería de prefactibilidad y evaluación de alternativas tecnológicas. Lo estamos haciendo con la empresa Amex. Adicionalmente estamos culminando una evaluación de impacto social de Paipote; y en el caso del metal blanco, que es otra de las opciones, estamos en etapa de contratar un estudio sobre la viabilidad de comercializar este producto si es que fuera esa la alternativa. Diría que este semestre es crítico, en el sentido que nos jugamos las decisiones estratégicas que vamos a tomar y la viabilidad de largo plazo de Enami.

[“En 2014 tuvimos una pérdida de alrededor de US$90 millones, un resultado negativo importante que tiene algunos componentes que pueden ser estructurales”. ]

¿Estas inversiones en Paipote son solo para el cumplimiento de la norma?
Estas inversiones en Paipote son claramente para cumplir la nueva norma de emisiones, pero al mismo tiempo son probablemente las más importantes de su historia. Para nosotros es muy relevante, porque es una oportunidad en que vamos a disponer de una cantidad importante de recursos y no sólo nos interesa cumplir la normativa sino que ojalá sobre-cumplirla, pero adicionalmente hacer el negocio rentable.

Déficit y financiamiento

¿A cuánto alcanza el déficit de Enami?
En 2014 tuvimos una pérdida de alrededor de US$90 millones, un resultado negativo importante que tiene algunos componentes que pueden ser estructurales. De ellos, un volumen importante de las pérdidas (un poco más de US$30 millones) se explican por las diferencias que se nos producen cuando tenemos que licuar los stocks. Esa operación genera pérdidas y nos vimos obligados a hacer dicha pérdida por un problema de caja. A mediados de 2014 estábamos con un endeudamiento de corto plazo cercano a los US$300 millones. Eso supone tener una caja disponible, que obligó a iniciar un rápido programa de licuación de stock.

¿Existe el espacio para recurrir a otro crédito de financiamiento como el que obtuvieron con Scotiabank?
Nuestra licitación y renegociación que hicimos con Scotiabank fue bien importante, porque nos permitió bajar nuestra deuda de corto plazo, lo que ha sido clave para llevar adelante esta política de sustentación a la pequeña minería. Desde ese punto de vista, sí hay espacio para recurrir a otro crédito de largo plazo; de hecho, es una de las alternativas que consideramos para financiar el proyecto Paipote.