Para Lumina Copper Chile, este 2019 será clave para la marcha de su faena Caserones, debido a que están enfocados en alcanzar su capacidad de procesamiento de diseño de una manera consistente y sustentable.

Hugo Herrera, gerente general de Operaciones de la compañía, detalla que planean avanzar en la automatización de sus procesos, junto con mejorar las tasas de recuperación y seguir optimizando los procedimientos operativos.

A cinco años de su inauguración, ¿qué balance hacen de este periodo y de las dificultades que ha enfrentado Caserones para alcanzar sus metas de diseño?

Nuestra compañía ha ido madurando en su forma de afrontar los desafíos, derivados de ser un activo altamente desafiante, en términos de leyes de mineral, ubicación geográfica y necesidad de precisión en el manejo de las tecnologías aplicadas en nuestros procesos. Al día de hoy hemos alcanzado nuestra capacidad de diseño y nos enfocamos en la estabilidad de la operación.

Hace un año asumió como nuevo CEO Takayasu Kashimura, ¿cuál ha sido el foco de su gestión?

Junto con él, estamos enfocados en lograr producir de acuerdo a la capacidad de diseño, de forma consistente, y seguir optimizando los costos. Asimismo, nuestro presidente ejecutivo nos ha pedido implementar un sistema de gestión con una mirada más integral y balanceada del negocio, trabajando sobre cuatro pilares: personas, producción, costos y sustentabilidad.

Bajo este enfoque, hemos mejorado sustancialmente en dimensiones como la seguridad de las personas y de los procesos; la relación con las organizaciones sindicales y la comprensión por parte de los trabajadores de los desafíos de la compañía; la gestión del desempeño; la estabilidad de la producción y el control de los costos; logrando a la vez mantener y ampliar una relación de confianza con las comunidades.

Proyecciones

¿Cuáles son sus proyecciones y metas en términos de producción para este año?

Nuestro principal desafío es lograr la capacidad de procesamiento de diseño. Para ello buscamos incrementar la producción de cobre desde las 12.000 toneladas por mes actuales a 13.000 toneladas, por lo que de enero a diciembre de este año deberíamos superar las 150.000 toneladas de producción de cobre fino.

¿Actualmente con qué nivel de costos están operando?

El año calendario 2018, es decir entre enero y diciembre, lo cerramos con un costo C1 de US$2,27 la libra de cobre, en base a una producción de 136.550 toneladas de cobre fino, de las cuales 28.477 toneladas correspondieron a cátodos de nuestra línea de lixiviación y 108.073 toneladas a nuestra línea de sulfuros.

¿El actual rango de precios del cobre es atractivo para Caserones? ¿Qué perspectivas tienen al respecto?

Como compañía no podemos depender del nivel del precio, sino que debemos basarnos en nuestra gestión. Nuestro objetivo es posicionarnos lo más pronto posible en niveles de costo C1 menores a US$2 la libra. Tenemos la convicción de que vamos bien encaminados y podremos conseguir esta meta en el corto plazo, pero para ello es requisito indispensable alcanzar niveles de producción de 13.000 toneladas por mes.

Para lograr estas metas de costos y producción también debemos elevar las tasas de recuperación y seguir mejorando los procedimientos operativos, y la capacitación de nuestros operadores.

¿Cuál es la dotación actual propia y de terceros en Caserones?

Al cierre de marzo, nuestra dotación propia alcanzaba 950 empleados. En tanto, los trabajadores de empresas contratistas sumaban cerca de 3.412 personas permanentes.

Incorporación de tecnología

¿Han conformado alianzas con el objetivo de identificar espacios de mejora operacional?

Para alcanzar los niveles presupuestados de procesamiento en la planta, durante este año nos hemos propuesto avanzar en la automatización de sus procesos, a través de la implementación de un sistema de control productivo, de manera de aprovechar mejor la cantidad de datos que disponemos. Para ello es fundamental robustecer el monitoreo en línea de las condiciones productivas, permitiéndonos adoptar mejores decisiones operativas basadas en datos.

Las tecnologías insertas en nuestros procesos nos permiten contar con esta información, pero el desafío es integrar a estos esfuerzos tanto a nuestros supervisores y operadores como a las empresas contratistas, incluyendo tanto actividades de capacitación como la sistematización de esta forma de trabajar.

¿Tienen previstas nuevas inversiones?

Junto con la inversión involucrada en el programa de cumplimiento para atender las observaciones de la SMA, el Estudio de Impacto Ambiental, una vez concluido, nos indicará el nivel de inversión necesario para asegurar la continuidad operacional de nuestro actual proyecto. Pero no existen, en nuestros actuales planes, inversiones referidas a incrementos de capacidad productiva más allá del diseño actual.

 

US$39 millones para cumplimiento de sanciones

La gestión ambiental también es parte del proceso de maduración y fortalecimiento de la gestión de Caserones, afirma el gerente general de Operaciones de la compañía. Quien reconoce que, sin perjuicio de ello, “las dificultades operacionales de los primeros años, que hemos abordado proactivamente, se han traducido recientemente en acciones por parte de la autoridad, como es la multa que nos cursó la Dirección General de Aguas en febrero pasado, referida a los puntos de captación de nuestra barrera hidráulica”, acota.

De igual manera, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) inició en febrero un proceso sancionatorio debido a incumplimientos de la Resolución de Calificación Ambiental de 2010, “cuyos principales cuestionamientos tienen el mismo origen relativo a las medidas de control que tuvimos que aplicar para resolver un comportamiento hidrogeológico distinto al proyectado en nuestros estudios iniciales. Ante ello, hemos presentado un programa de cumplimiento, que representa una inversión por US$39 millones, parte de los cuales ya han sido invertidos en las acciones que hemos ejecutado en los últimos años”, puntualiza Hugo Herrera.

En el mismo sentido, y como parte del programa presentado, añade que están concluyendo la preparación de un Estudio de Impacto Ambiental para la autorización de ajustes en el depósito de lamas, junto con otras actualizaciones en sus instalaciones. “Este documento esperamos ingresarlo al sistema de evaluación durante el segundo semestre de este año”, señala.

El ejecutivo indica que -a la fecha de esta entrevista- las medidas aún debían ser evaluadas y aceptadas por la Superintendencia. “Cuando ella se pronuncie podremos saber si estas medidas, varias de las cuales ya están implementadas o en curso, son adecuadas y suficientes”, concluye.