“Chile es un país fundamentalmente de cobre, la industria está completamente orientada a este commodity, pero el país cuenta con grandes reservas de oro y otros metales preciosos, por lo que creo que el desarrollo de la actividad minera se va a diversificar en esta línea”, señala Eduardo Flores, vicepresidente senior para Pascua-Lama y director ejecutivo de Barrick Chile.

En este sentido, afirma que su principal desafío es posicionar a Barrick como un actor relevante en la minería en Chile, y para ello “es clave destrabar Pascua-Lama y viabilizar Cerro Casale”.

Con respecto al proyecto binacional, comenta que es el yacimiento de oro más grande en el país y su explotación pondría a la Región de Atacama como una de las tres mayores zonas de producción de oro del mundo: “Esa es una oportunidad que no podemos perder”, subraya en esta entrevista con MINERÍA CHILENA.

¿Cuáles son hoy las prioridades de Barrick a nivel global?
El foco es mantener su liderazgo como el mayor productor de oro a nivel mundial. En su último estado financiero la compañía planteó un nuevo modelo organizacional y operacional más liviano y descentralizado, que implica entregar más independencia a los líderes de las operaciones y de los proyectos en la toma de decisiones. Una de las medidas que hemos tomado en esta línea (en Chile) es fortalecer el equipo de Pascua-Lama, para abordar localmente todos los desafíos que necesitamos para llevar a cabo su reactivación.

¿Cómo ven sus perspectivas?
Reiniciar el proyecto es nuestra prioridad. Estamos trabajando incansablemente para destrabar la situación actual del proyecto. En paralelo, seguimos llevando adelante un trabajo permanente de mantención de la infraestructura, el monitoreo ambiental de glaciares y agua, así como también nuestros compromisos sociales.
Me parece importante destacar que hace unas semanas se conoció el fallo del segundo Tribunal Ambiental de Santiago que confirmó que Pascua-Lama no ha dañado los glaciares en su área de influencia.

¿Cómo están trabajando con el nuevo equipo liderado por Sergio Fuentes en la dirección ejecutiva de Pascua-Lama?
Pascua-Lama tiene múltiples desafíos que son altamente complejos: ambientales, regulatorios y técnicos. Estamos trabajando estrechamente para avanzar en todo ellos. Hemos establecido una estrategia clara que es apoyada por el Directorio. Una de las principales líneas de trabajo es desarrollar un robusto sistema de manejo de agua y su presentación al sistema de evaluación correspondiente.

Vista del lado chileno del yacimiento Pascua-Lama

¿Cuáles son los tiempos con los que están trabajando para tomar una decisión sobre la reactivación del proyecto?
Un proyecto de esta magnitud y envergadura es un compromiso de largo aliento para la compañía y para quienes formamos parte de Pascua-Lama. Como hemos hablado, debemos seguir avanzando para contar con los permisos medioambientales y regulatorios, así como también en obtener el entendimiento y apoyo de las comunidades y autoridades locales.

¿Qué frutos ha dado el Memoradum de Entendimiento alcanzado con comunidades diaguitas?
En el marco de nuestros esfuerzos por recuperar las confianzas, en abril del año pasado firmamos el Memorandum de Entendimiento con doce comunidades y tres asociaciones diaguitas, que busca colaborar con ellas para que tengan un mayor conocimiento técnico de Pascua-Lama y de su impacto. Considera la entrega de información acerca del proyecto y de recursos para que sean las propias comunidades las que puedan hacer una revisión ambiental independiente; todo lo anterior con el objetivo de llegar a un acuerdo de diagnóstico común preliminar. Entre los componentes que son objeto de la revisión se incluyen glaciares, agua, patrimonio arqueológico, así como las potenciales oportunidades de desarrollo y beneficios para las comunidades. Ésta es una iniciativa pionera en Chile y es fundamental que la opinión pública comprenda su impacto positivo, más allá de las críticas, que creemos se originan mayoritariamente en el desconocimiento. Para nosotros, el proceso en sí mismo ha sido muy valioso, y lo hemos abordado con humildad y de buena fe.

Cerro Casale y Zaldívar

¿Cuál es la situación actual de Cerro Casale?
Nuestra posición en relación con Cerro Casale no ha cambiado. Seguimos trabajando para optimizar las condiciones económicas del proyecto en el actual contexto de precios a la baja del cobre y el oro, de manera tal de hacerlo viable en el corto plazo.

Continuaremos con las actividades para proteger el activo y evaluar formas alternativas para desarrollarlo de una manera más económica. Sin embargo, la expectativa de la compañía es alcanzar una tasa adecuada de retorno que en el actual ambiente de precios de metales es desafiante.

¿Cómo evalúan el desempeño de su operación cuprífera Zaldívar?
Zaldívar cumplirá en junio próximo 20 años de trabajo y operación exitosa en la Región de Antofagasta. Barrick está muy orgullosa de contar con esta faena -la única operando en Chile- que pertenece a su Unidad de Cobre. En sus dos décadas de actividad ha producido un promedio de 125.000 toneladas anuales de cátodos de alta pureza, certificados en la Bolsa de Metales de Londres.

[“Nuestra posición en relación con Cerro Casale no ha cambiado. Seguimos trabajando para optimizar las condiciones económicas del proyecto en el actual contexto de precios a la baja del cobre y el oro, de manera tal de hacerlo viable en el corto plazo”, asegura Eduardo Flores.]

¿En qué pie se encuentra en el actual escenario de precios del cobre y costos de la industria?
Zaldívar se ha mantenido durante los últimos años dentro de las compañías mineras con los costos más bajo del país, gestión que ha sido un proceso permanente llevado a cabo con todo el equipo que compone esta faena y que refleja una cultura de hacer las cosas.

Las expectativas de trabajo para Zaldívar proyectan la vida útil de la operación hasta 2028, lo que entrega una visión de estabilidad en el largo plazo para nuestros trabajadores, sus familias y todas las personas relacionadas con nuestra compañía.

¿Qué proyectos y/o inversiones contemplan para esta faena?
Siempre se está buscando optimizar el proceso productivo y lograr mejores rendimientos en cada etapa de la línea de producción; es una constante que nos ha permitido lograr eficiencias que se reflejan en el costo de producción, en la calidad de los cátodos y en la producción anual, indicadores que se han mantenido en buen nivel no obstante la baja natural en las leyes de mineral.

Escenario desafiante para el sector
“La minería es clave en el desarrollo social y económico del país, y el clima para los negocios mineros en Chile es hoy muy desafiante”, señala Eduardo Flores al ser consultado por su visión de las condiciones que ofrece el país para el desarrollo de esta actividad. “Estamos frente a una industria que tiene mayores costos de producción, elevados precios de la energía, escasez de agua, entre muchos puntos complejos, que, sin lugar a dudas, han impactado en la competitividad de las compañías. A pesar de lo anterior, seguimos creyendo en el aporte de esta industria como motor de crecimiento para el país y confiamos en la jurisdicción de Chile como una fortaleza”, asevera.

Asimismo, agrega que el modelo de “hacer minería” cambió radicalmente “y el desafío de las compañías es entenderlo y adaptarse a la nueva realidad, que no sólo son los temas de la coyuntura económica, sino también las nuevas condiciones sociales de relacionamiento”.