“Ya estamos licitando en proyectos mineros y tenemos entre US$400 y US$500 millones en estudio (…) la minería se reactivó”, asegura Darío Barros, gerente general de Echeverría Izquierdo Soluciones Industriales, sociedad “epecista” formada entre la constructora Echeverría Izquierdo y la empresa de ingeniería Pares & Álvarez.

A pesar de que el indicador de actividad en la construcción a nivel nacional cayó por tercer año consecutivo en 2017 (un 1,8%) y la inversión en infraestructura productiva privada se redujo un 6,9%, Barros es optimista: la industria “se está moviendo”, afirma.  El área de Montajes Industriales de Echeverría Izquierdo, por ejemplo, inició 2018 con el backlog más alto de su historia.

“Pares & Álvarez a fines del año pasado eran 300 ingenieros, hoy son casi el doble. El índice de actividad económica de la Asociación de Empresas Consultoras de Ingeniería ya llegó a un punto de inflexión y los proyectos se están destrabando, están avanzando.  En el caso de Echeverría Izquierdo Soluciones Industriales, como somos ‘epecistas’, terminada la ingeniería básica podemos entrar, no requerimos de la ingeniería de detalle, de ahí que ya tengamos bastantes proyectos en carpeta”, comenta Barros.

Soluciones Industriales, que se dedica a proyectos EPC (Engineering, Procurement and Construction), ha celebrado contratos bajo esta modalidad para domos geodésicos y algunos proyectos en la industria del litio. En el pasado ha trabajado también en plantas de lechada de cal, líneas de chancado secundaria y terciaria, plantas de almacenamiento de LPG refrigerado, las cuales se han desarrollado con clientes de distintas áreas.

¿Cuál es el perfil de los proyectos que se van licitar en este ciclo que inicia la minería?

Claramente no serán proyectos de la magnitud de los ejecutados entre 2011 y 2013, es decir, no se van a construir concentradoras de 200.000 toneladas. Lo que hoy se ve en minería, por ejemplo, son concentradoras de 20.000 a 40.000 ton. No hay inversiones de US$500 millones; sí del orden de US$100 millones a US$150 millones.

Hoy se ve mucho brownfield que busca rentabilizar la fuerte inversión realizada entre 2011 y 2013. Para esto, las empresas deben definir soluciones de cuellos de botella, repotenciamientos con nuevos chancadores o correas, (incluso evaluar) pasarse de un mineral a otro. Éste es el tipo de proyectos en los que se está trabajando en la actualidad.

Con lo anterior, los proveedores están recibiendo más cotizaciones y solicitudes de equipos, por lo tanto, en un tiempo vamos a volver a los plazos de despacho originales. Estas ofertas de disminución de plazos de entrega (que se ven hoy) se van a ir acabando y vamos a tener depuraciones de un año o más para algunos equipos críticos.

¿En qué proyectos de litio están participando?

No puedo entregar detalles, pero puedo afirmar que resolviéndose los problemas actuales, se debería destrabar un mercado y haber suficiente trabajo para los que sabemos de litio en Chile, sin necesidad de ir a otros países o salares (por proyectos).

¿Cuánto representa la minería en el negocio actual de la compañía y, dado los mejores pronósticos de la industria, piensan concentrar su actividad en este sector?

Actualmente la minería representa el 60% de nuestras ventas y esperemos que tome una participación aún mayor; sin embargo, el mercado no puede ser sólo este sector. Lo más importante es que, dada la experiencia anterior, todos los clientes están muy interesados en buscar una solución EPC, a suma alzada y con un plazo fijo, pues, entre otros beneficios, les permite mejores negociaciones con la banca.

¿Los márgenes se reducirán en la minería?

Hay mucha hambre en el mercado, es decir, mucha empresa con bajo nivel de ocupación. Por eso, inicialmente va a haber un periodo en que los primeros contratos van a ser con márgenes bajos, pero a medida que se vaya activando la economía, los márgenes deberían normalizarse.

La minería tiene el desafío de mantener sus costos controlados, ¿cómo abordan ustedes el asunto?

La única forma de reducir costos en la minería es a través de un cambio cultural y tecnológico, y eso es lo que estamos tratando de hacer, buscando nuevos proveedores y tecnologías. Recientemente firmamos un acuerdo con Babcock & Wilcox para desarrollar proyectos waste to energy. Eso es avanzar en soluciones distintas.