Si bien los fundamentos del merado del cobre se mantienen positivos, para Vanessa Davidson, directora Copper Research and Strategy del CRU, se ha instalado en el sector un “sentimiento a la baja” respecto de las perspectivas para el precio del metal, que está afectando su cotización.

La experta atribuye esta percepción al temor por los efectos que pueda tener en la economía mundial la guerra comercial entre Washington y Beijing, así como por las dificultades que ha generado lograr un acuerdo para el Brexit.

Asimismo, Davidson considera que los proyectos mineros que se han aprobado recientemente permitirán mantener bien abastecida la oferta en los próximos años, pero el mercado se tornará deficitario hacia mediados de la próxima década.

Como ya es tradicional, la analista ahondará sobre este análisis y sus consecuencias para la industria durante su presentación en la Conferencia Mundial del Cobre, que se realizará en Santiago en el marco de la Semana Cesco 2019.

BML OK¿Cómo se aprecia el mercado para el precio del cobre?

Se prevé que el precio promedio anual del cobre en la Bolsa de Metales  de Londres (LME) sea más bajo en 2019 en comparación con el año pasado. Esto refleja un inicio del ejercicio con una cotización que parte de un piso menor, una perspectiva más débil para el crecimiento de la demanda china de cobre, un superávit del mercado global y un ‘sentimiento abajista’, asociado con la disputa comercial entre Estados Unidos y China, y la desaceleración del crecimiento económico en Europa.

¿Y a mediano y largo largo plazo?

Más allá de este año, esperamos que el precio aumente gradualmente, para llegar a un promedio anual de US$3,28 por libra en términos nominales para 2023. Pero en términos reales, los precios se mantendrán por debajo de US$3,00/lb como promedio en ese lapso. El mercado del cobre se avizora bien abastecido en el corto y mediano plazo, con excedentes hasta 2022. Muchos proyectos mineros han recibido aprobación en los últimos doce meses, lo que lleva a un mayor crecimiento en la producción y a la disminución de las perspectivas de precios.

¿Qué tan relevante es la inquietud que ha generado la guerra comercial entre Estados Unidos y China?

Desde nuestra perspectiva, el mayor impacto son los efectos negativos indirectos sobre el crecimiento del PIB (mundial), la demanda de cobre y en el alentar un sentimiento más a la baja en las expectativas para la evolución del precio. Como ejemplo, si la demanda mundial de cobre crece a un ritmo anual 0,4% menor en los próximos cinco años, el aumento del consumo mundial de cobre refinado se vería recortado en 500.000 ton durante el período.

¿Qué perspectivas manejan en CRU para la evolución de la demanda del metal?

Hay muchos indicadores a tener en cuenta a la hora pronosticar la evolución de la demanda mundial de cobre. Entre ellas: el dinamismo previsto para los sectores de construcción, generación y distribución de energía, transporte, así como el consumo de bienes durables y de maquinaria por parte de las principales economías consumidoras del metal (China); considerar detenidamente el contexto macroeconómico y su impacto en los mercados de uso final del cobre; la disponibilidad de chatarra… Prevemos que el consumo mundial de cobre refinado aumentará a una tasa anual de 2,0% en 2018-23. A pesar de la desaceleración en China, estimamos que el país aún representará el 50% del incremento de la demanda mundial de cobre en los próximos cinco años.

catodos de cobre

Reactivación de proyectos

¿Aprecia una reactivación importante de la inversión en proyectos mineros?

Durante el último año, muchos proyectos mineros -tanto grandes como más pequeños- han recibido la aprobación de su junta directiva para pasar a la fase de construcción. El resultado es que el mercado del cobre se ve considerablemente mejor abastecido a corto y mediano plazo que hace un año.

Sin embargo, a mediados de la próxima década habrá una clara necesidad por más minas de cobre. El riesgo es que las más débiles perspectivas de demanda por parte de China, combinadas con una mayor oferta del metal, restrinjan el movimiento al alza en el precio. Dado que muchas faenas de cobre ya no son viables a un precio de alrededor de US$2,80/lb, es difícil prever una ola significativa de inversión en nuevas iniciativas a corto plazo. En estas circunstancias, las principales empresas mineras jugarán un rol clave, ya que sólo ellas tienen los recursos para continuar avanzando en nuevos proyectos.

¿Será suficiente para satisfacer la demanda prevista y la menor producción de las faenas más antiguas?

En los próximos cinco años, el número de nuevos proyectos será más que suficiente para satisfacer la demanda, así como para compensar los efectos de la disminución en las leyes de mineral y el agotamiento de reservas en las operaciones existentes. Más allá de ese periodo, habrá una necesidad de nuevo suministro mina. Pero los yacimientos de cobre que se están descubriendo actualmente son más desafiantes desde el punto de vista técnico y de menor calidad que sus predecesores, lo que aumenta los riesgos asociados con su desarrollo. A menos que se recupere el éxito de la exploración (con nuevos descubrimientos), el mercado del cobre parece amenazado para otro período de déficit y precios elevados a mediados de la próxima década.

La falta de depósitos de pórfidos de gran escala y bajo costo que se están descubriendo hoy en día es un desafío creciente para la industria del cobre.

¿Las compañías mineras están más cautas a la hora de invertir en exploración y desarrollo de proyectos?

En la actualidad, las compañías mineras se han vuelto más conservadoras cuando se trata de exploración y desarrollo de proyectos. Están más centradas en cuidar sus balances financieros, ya que los precios más bajos del cobre, la desaceleración del crecimiento de la demanda china y el sentimiento de un mercado más débil, han pasado factura. Para aquellos grandes proyectos que están siendo desarrollados, se ve una tendencia entre los productores a buscar socios en lugar de tomar todo el riesgo ellos mismos.

Curiosamente, las empresas chinas se han vuelto más activas invirtiendo en el extranjero en los últimos años y han adquirido participaciones en varias minas y proyectos de cobre, particularmente en Perú y la República Democrática del Congo (RDC), pero también más recientemente en Europa. Dada la gran dependencia de China de los cátodos y concentrados importados, el gobierno ha reconocido las ventajas estratégicas de invertir en activos en el extranjero y está alentando a los productores nacionales a que busquen esas oportunidades.

Más información sobre la Conferencia del Cobre CRU en https://events.crugroup.com/copper/home