TLT-Turbo, fabricante de sistemas de ventilación industrial de origen alemán, adquirido por PowerChina en 2014, comenzó –tras la inyección de capitales– un proceso de expansión que en pocos años lo llevó a Estados Unidos y Sudáfrica. En 2016 arribó a Chile con un ojo en la minería y con la idea de utilizar al país como plataforma para el resto de la región.

Christian Smol, sales manager para América del Sur de TLT-Turbo, está a la cabeza de las operación regional de la empresa. Aunque cree que efectivamente existe movimiento en la industria, asegura que la reactivación, al menos en su área, aún es lenta, “muy lenta”, subraya.

“El año pasado el único que seguía comprando, invirtiendo, era Codelco. La minería privada, en general, buscaba principalmente ahorros, pero este año se comenzaron a reactivar algunos proyectos congelados”, puntualiza.

¿En qué licitaciones han podido participar?

En minería, desde que constituimos oficinas en Chile hemos participado en Chuquicamata Subterránea, Candelaria, Andina y El Teniente, aunque tenemos presencia en otro sectores, como siderurgia, cementeras y el área de túneles.

También estamos en el sector energético. Por ejemplo, tres de los ventiladores principales de la Central Guacolda son nuestros. En Brasil, además, tenemos un parque bastante importante en plantas acereras.

¿Qué están solicitando los mandantes más allá de lo estrictamente técnico?

Una empresa consolidada con referencias concretas, pero hoy el factor precio es fundamental. Pero más allá del precio, uno de los objetivos de TLT-Turbo en Chile es intentar profesionalizar el área de la ventilación.

Las mineras se han dado cuenta de que algunos proveedores se comprometen con resultados que posteriormente el rendimiento no acompaña. Hoy hay más cláusulas y penalidades en caso que no se cumpla lo que se promete; ya no se trata solamente de las boletas de garantía.

Si una solución dice que consumirá x, más vale que consuma eso, pues la minera ha hecho su previsión de consumo y rentabilidades futuras sobre la base de lo que señalan los proveedores. En ese sentido, queremos profesionalizar la ventilación.

¿En cuánto están los tiempos de entrega?

Dependiendo del equipo y la tecnología involucrada, entre siete y trece meses, pero no ha sido fácil que el cliente minero rompa sus paradigmas. Si está “casado” con una marca, usualmente se quedará con ella, independiente de que tengas una solución más conveniente.