Con 60 años de trayectoria y siete de presencia en Chile, la empresa China Nerin Engineering Co., especializada en fundiciones de cobre, decidió potenciar su oficina en este país convirtiéndola en su agencia para Sudamérica. En la actualidad, la firma está realizando la ingeniería y suministro de la planta de tratamiento de gases de cola para la fundición Hernán Videla Lira, como parte del cumplimiento del Decreto Supremo 28, que exige la captura del 95% de azufre y arsénico.

“Estamos convencidos que existe un gran potencial entre China y Chile, que hay grandes perspectivas de negocios”, afirma Wu Runhua, gerente general de Nerin, quien espera que la agencia para Sudamérica “pueda servir como un puente tecnológico” entre su país, las empresas chilenas y los clientes sudamericanos.

“Tenemos más de diez años de experiencia en el desarrollo de proyectos en Sudamérica, y nos hemos dado cuenta que para entregar un mejor servicio, hay que tener un profundo entendimiento de la cultura y política locales, normas y estándares aplicables”, remarca.

Fundiciones

¿Qué visión tiene respecto de la evolución del mercado de las fundiciones a nivel global?

En los últimos años, en China se ha concentrado la mayoría de las fundiciones de cobre nuevas. Nerin participó en la mayor parte de ellas. En China se encuentra el más alto nivel tecnológico y operativo; sus fundiciones están operando bajo condiciones muy rigurosas, pero muchas de estas instalaciones no cuentan con mina propia.

Para aumentar la competitividad de nuestras fundiciones, existen tres medidas estratégicas: primero, aumentar el nivel de tecnología, por medio de la modernización; segundo, aprovechar la economía de escala, por ejemplo, ahora en China tenemos varias fundiciones con una capacidad anual de 400.000 toneladas de cobre fino; y tercero, recuperar al máximo posible los elementos valiosos de la chatarra y de los sólidos y líquidos residuales.

¿Ve muy atrasadas a las fundiciones chilenas? ¿Cree que serán capaces de cumplir la norma?

Aunque Chile es el mayor productor de cobre del mundo, su capacidad de producción de cobre fundido está a la baja, y podemos decir que el nivel tecnológico y operativo, de automatización y equipamiento, no es tan avanzado como el nuestro. Además, las fundiciones chilenas deben trabajar bajo las nuevas normas ambientales y nosotros podemos traer tecnologías nuevas para modernizarlas.

Las fundiciones chilenas tienen la ventaja de tener muchas minas con las cuales trabajar, sin embargo, con el agotamiento de éstas cada día van bajando las leyes minerales y las impurezas aumentan. Ésta no es una condición favorable para la industria, porque significa descuento en el precio en el mercado internacional. Este punto ya lo tienen presente muchas fundiciones chinas, mientras las instalaciones chilenas están convencidas de su importancia.

La norma en Chile exige una captura del 95%, pero a nivel internacional ese porcentaje es mayor. ¿Eso significará que las fundiciones chilenas, aun cuando cumplan la norma, quedarán atrás?

Según nuestra experiencia, la inversión en equipos para cumplir con un 99% o más no se diferencia mucho de aquellos para cumplir 95%. Y nuestros servicios y tecnologías no se reducen a las normas del límite inferior.

Relaciones con Codelco y Enami

¿Cómo ha sido la relación que ha tenido Nerin con empresas chilenas, particularmente Codelco y Enami, y en qué proyectos ha estado participando?

En 2016 finalizamos un estudio de prefactibilidad para una fundición nueva de 400.000 toneladas de cobre fino en Chuquicamata. Pero el avance a la siguiente etapa debe ser aprobado por la autoridad. Este proyecto cumple con las normas más rigurosas existentes.

¿Qué monto de inversión involucraría?

Más de US$1.000 millones.

¿Y en el caso de Enami?

En Enami, el proyecto de la planta de tratamiento de gases de cola para la fundición Paipote está en ejecución. Debiera terminar a fines de este año, antes de la implementación del DS 28.

¿Tienen previsto participar en el proyecto más ambicioso de Enami, de la nueva fundición Paipote?

Tenemos un fuerte interés en participar en ese proyecto, así como en colaborar no sólo con Enami y Codelco, sino también con otras empresas mineras locales.

Respecto de las tecnologías para las fundiciones, ¿cuáles destaca?

La operación de una fundición es compleja y generalmente implica la integración de muchos procesos tecnológicos, entonces es difícil nombrar una sola. Pero destaco la de horno NGL, para tratar chatarra de cobre anódico. Es una tecnología que queremos introducir en la fundición Ventanas de Codelco. Otra es para electrorrefinería de alta eficiencia, con alta densidad de corriente.